Crisis en el consumo: cerraron más de 40 mil kioscos desde diciembre de 2023
Desde el sector advierten que la caída de ventas, el aumento de costos y la pérdida del poder adquisitivo golpean de lleno al comercio barrial. La Unión de Kiosqueros alertó que la situación ya muestra números más graves que los registrados durante la crisis de 2001.

La crisis del consumo vuelve a dejar una postal dura en los barrios: desde diciembre de 2023 cerraron más de 40 mil kioscos en todo el país, según advirtieron referentes del sector.
El dato fue difundido por la Unión de Kiosqueros de la República Argentina, que viene alertando por el deterioro sostenido de la actividad. La entidad ya había señalado que los kioscos atraviesan una caída profunda de ventas, con cierres masivos y un cambio fuerte en los hábitos de consumo de las familias.
El golpe tiene varias causas: menor poder adquisitivo, aumento de alquileres, tarifas más caras, presión impositiva, caída en la venta de productos tradicionales y competencia de grandes cadenas, supermercados, estaciones de servicio y comercios que incorporaron artículos típicos del kiosco.
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La situación impacta especialmente en los locales de barrio, que dependen del consumo cotidiano: golosinas, bebidas, cigarrillos, alfajores, galletitas, recargas y compras chicas. Cuando el bolsillo se achica, esos gastos son los primeros que se recortan.
Según referentes de UKRA, en el último año las ventas del sector llegaron a caer cerca del 40%, mientras que miles de comercios quedaron al borde del cierre por no poder sostener costos fijos.
El dato de los más de 40 mil cierres desde diciembre de 2023 agrava el panorama y enciende una comparación fuerte: desde el sector aseguran que la situación es peor que la vivida durante la crisis de 2001.
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Más allá de los números, el cierre de kioscos tiene un impacto social concreto. Cada persiana que baja significa pérdida de empleo, caída de ingresos familiares y menos actividad en los barrios. En medio de una economía enfriada, el kiosco aparece como uno de los termómetros más sensibles del consumo popular.

