Balotaje al rojo vivo: el debate entre Lula y Bolsonaro estuvo marcado por denuncias cruzadas y chicanas
A una semana del balotaje en Brasil, el actual presidente y el candidato opositor protagonizaron un tenso encuentro televisivo marcado por chicanas familiares, acusaciones sobre el manejo de la pandemia y fuertes intercambios en torno a la economía, la seguridad y el sistema de salud.

A una semana del balotaje en Brasil, el actual presidente y el candidato opositor protagonizaron un tenso encuentro televisivo marcado por chicanas familiares, acusaciones sobre el manejo de la pandemia y fuertes intercambios en torno a la economía, la seguridad y el sistema de salud.
Por Redacción
Foto: AFP.
A menos de una semana de la segunda vuelta electoral que definirá el futuro político de Brasil, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador opositor Flávio Bolsonaro se enfrentaron este domingo en su primer cara a cara en los estudios de la cadena TV Band. El debate llega en un escenario de paridad técnica: los sondeos de las firmas Datafolha y Quaest le otorgan al candidato del Partido Liberal un 51% y 46% de intención de voto respectivamente, frente al 49% y 44% del líder del Partido de los Trabajadores.
Este encuentro resulta un hito clave tras la negativa de Lula a cruzarse con su rival el pasado 23 de agosto antes de la primera vuelta, donde el hijo del expresidente Jair Bolsonaro venció con el 47% de los sufragios frente al 45% del actual mandatario.
La previa del encuentro estuvo marcada por masivas movilizaciones en las calles. En la avenida Paulista de San Pablo, miles de militantes derechistas se reunieron en un acto encabezado por el candidato opositor, quien aseguró ante el público que solo faltan siete días para que Brasil se deshaga del PT. Allí los asistentes pedían la vuelta de su padre, quien actualmente cumple una condena de 27 años bajo arresto domiciliario por golpismo.
En contraste, el oficialismo impulsó multitudinarias marchas: en la Praia Vermelha, los bañistas se colocaron en el agua formando el nombre de Lula, mientras que en Copacabana el músico Caetano Veloso lideró un acto por la democracia apoyado por estudiantes y movimientos sociales bajo la consigna «Bolsonaro nunca más», al tiempo que en Brasilia miles de personas marcharon en favor del presidente de 80 años.
De acuerdo a la cobertura periodística de la red Globo, las reglas de Band establecieron que cada candidato disponía de un banco de 15 minutos para administrar durante los confrontamientos directos del primer bloque. El tono beligerante se hizo evidente desde el saludo inicial, cuando Flávio Bolsonaro ingresó al escenario y saludó a su rival diciéndole «Buenas noches, candidato», evitando de manera intencional referirse a él como presidente.
El primer bloque temático estuvo dominado por la seguridad pública. Bolsonaro prometió declarar la guerra al narcoterrorismo y anunció que clasificará al Primer Comando de la Capital (PCC), al Comando Vermelho y a las milicias como organizaciones narcoterroristas, una medida similar a la implementada recientemente por Donald Trump en Estados Unidos. El senador afirmó que recuperará cada metro, calle y barrio tomado por los criminales, acusando al gobierno de adoptar una política de desencarceramiento y advirtiendo que los líderes de estas facciones podrán enfrentar hasta 80 años de prisión o ser «neutralizados» por la policía. Además, el candidato derechista defendió la reducción de la edad de imputabilidad penal a 16 años (y 14 en casos específicos),el endurecimiento de penas por robo de celulares y la castración química para estupradores.
Por su parte, Lula se amparó en la ley contra facciones sancionada en marzo por su gestión para responder a los ataques. El presidente defendió la futura creación de un Ministerio de Seguridad Pública mediante una enmienda constitucional y sentenció que para el trabajador habrá protección y para el bandido habrá prisión, mostrándose a favor de reducir la edad de imputabilidad a 16 años para crímenes hediondos y destacando sus políticas de bloqueo de celulares robados. Lula también defendió las salidas transitorias de presos con buen comportamiento como instrumento de resocialización, aunque aclaró enfáticamente que los condenados por crímenes violentos no deben recibir dicho beneficio.
El cruce más tenso de la noche se dio al abordar los escándalos de corrupción. Lula sacó a relucir la condena a cuatro años de cárcel de Eduardo Bolsonaro, hermano del candidato refugiado en Washington, acusando a la familia de estar en Estados Unidos «tramando contra Brasil». Flávio Bolsonaro contraatacó cuestionando al mandatario sobre la empresaria Roberta Luchsinger y las investigaciones contra Fábio Luís Lula da Silva, alias Lulinha. De acuerdo a Globo, ambos son investigados en tres inquéritos del Supremo Tribunal Federal (STF) por presunto tráfico de influencias, aunque el Palacio del Planalto difundió una nota negando cualquier vínculo contractual o demandas por parte de la lobista. En medio de los gritos, el candidato opositor se acercó a la cámara y mostró la palma de su mano con la palabra «corrupto» y las iniciales del PT, replicando una recordada burla de su padre.
Las acusaciones personales continuaron escalando. Bolsonaro acusó al gobierno de no proteger a los jubilados frente a los descuentos indebidos en sus beneficios del INSS, a lo que Lula respondió que su gestión descubrió el fraude y la Policía Federal ya imputó a 48 personas. Como contragolpe, Lula exigió respuestas sobre el pedido de 134 millones de reales que la familia Bolsonaro le habría hecho al exbanquero Daniel Vorcaro para financiar la película «Dark Horse». Al respecto, Globo precisó que la Policía Federal investiga lavado de dinero y evasión en este caso, habiéndole solicitado al ministro del STF André Mendonça una extensión de 90 días para indagar, sumado a que Vorcaro fue arrestado por liderar una estafa piramidal multimillonaria. El senador respondió escuetamente que el contrato no fue cumplido y negó irregularidades.
Asimismo, Lula le recriminó a su rival la muerte de Ana Clara Machado, una niña de cinco años asesinada en 2021 por el policía Bruno Dias Delaroli, acusándolo de defender al efectivo. En respuesta a la chicana de Bolsonaro de por qué el 73% de los presos lo votaban, el líder izquierdista retrucó que espera que lo vote el 100%, «hasta tu padre», un momento que se viralizó en redes sociales.
🇧🇷 | AHORA: Flávio Bolsonaro: "¿Por qué el 60% de los presos votaron por ti???" Lula: "¡Quiero el 100%, incluido tu padre!!!" https://t.co/vvAesNwDwB
La hostilidad llegó al punto en que el presidente tomó distancia en el escenario alegando no querer estar cerca de «un miliciano», mientras que Bolsonaro definió a la primera dama Janja da Silva como un gasto público prescindible, acusó a Lula de que el trabajo es para él una «ficción» y prometió que Brasil lo va a jubilar.
El debate internacional generó chispas cuando Lula acorraló a su rival por su afinidad con el presidente argentino Javier Milei: "¿Ya le pediste prestada la motosierra?". El opositor eludió la respuesta directa y le endilgó al oficialismo ser aliado del nicaragüense Daniel Ortega y del venezolano Nicolás Maduro. "La izquierda ha dejado tanta gente en la miseria que la derecha tiene que venir a arreglarlo", disparó Bolsonaro. El presidente se defendió reivindicando sus políticas sociales y sus números de gestión: "Mi modelo es el de Lula, el que generó la mayor inclusión social. La inflación en mi gobierno está en el 13%, cuatro puntos menos que en el de Bolsonaro".
En el terreno económico local, Flávio Bolsonaro enfocó su discurso en el bolsillo ciudadano. "¿Su vida mejoró o empeoró? ¿La comida está más cara o está más barata?", interpeló a la audiencia televisiva, prometiendo: "Yo voy a ayudar a usted a pagar su deuda". Al ser cuestionado por Lula sobre si daría marcha atrás con la reducción de la jornada laboral a 40 horas (la cual votó a favor pese a oponerse inicialmente), el senador lo negó rotundamente: "Obviamente que no, esa es solo otra mentira tuya. Trabajador, vos estás garantizado conmigo. Solo que lo voy a hacer mucho mejor para vos. Voy a hacer que prosperes de verdad".
Hacia el final de la jornada, el modelo de salud expuso dos visiones contrapuestas. Bolsonaro sorprendió al anunciar que buscará aplicar en el sistema estatal el estándar del Hospital Albert Einstein de San Pablo, considerado uno de los centros privados de mayor excelencia médica de la región. Lula cuestionó la idea insinuando que la intención final del legislador es privatizar el Sistema Único de Salud (SUS).
Finalmente, el presidente aprovechó el último bloque para fustigar el manejo de la pandemia por parte de la gestión de Jair Bolsonaro, la cual dejó 700.000 muertos en el país. Ante el embate por el rechazo a la ciencia durante la crisis sanitaria, Flávio Bolsonaro reconoció que ese no fue el ámbito en el que "mejor le fue" a su padre y realizó un "mea culpa", aunque se escudó argumentando que la compra de vacunas finalmente se concretó bajo aquella administración.
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A menos de una semana de la segunda vuelta electoral que definirá el futuro político de Brasil, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador opositor Flávio Bolsonaro se enfrentaron este domingo en su primer cara a cara en los estudios de la cadena TV Band. El debate llega en un escenario de paridad técnica: los sondeos de las firmas Datafolha y Quaest le otorgan al candidato del Partido Liberal un 51% y 46% de intención de voto respectivamente, frente al 49% y 44% del líder del Partido de los Trabajadores.
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Fuente: Río Negro
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