Bootcamp Empresarial 2026: Marcos Ayerra analizó el costo argentino y las oportunidades de Mendoza
Marcos Ayerra participará del Bootcamp Empresarial en Mendoza y analizará los costos, las regulaciones y las prácticas que, según su visión, afectan al sector privado.

Marcos Ayerra participará del Bootcamp Empresarial en Mendoza y analizará los costos, las regulaciones y las prácticas que, según su visión, afectan al sector privado.
Marcos Ayerra, exsecretario de Pymes durante el gobierno de Javier Milei, participará del Bootcamp Empresarial 2026 en Mendoza.
Foto:
El Bootcamp Empresarial 2026 se realizará este viernes 23 de octubre en el Hotel Sheraton Mendoza, con más de 700 inscriptos y entradas agotadas. La agenda del encuentro incluirá innovación, tecnología, liderazgo, competitividad y estrategias de negocios.
Uno de los disertantes será Marcos Ayerra, exsecretario de Pymes, Emprendedores y Economía del Conocimiento durante los primeros veinte meses del gobierno de Javier Milei. En diálogo con Los Andes, el autor de Parásitos de la Argentina explicó cuáles son los siete factores que, según su análisis, encarecen la actividad privada y dificultan la competitividad de las empresas.
En diálogo con Los Andes, Marcos Ayerra planteó la necesidad de reducir el costo argentino para mejorar las condiciones de competencia del sector privado.
La experiencia de Marcos Ayerra como funcionario nacional y empresario fue el punto de partida para analizar los problemas que afectan a la actividad privada. Según explicó, Argentina pasó de un escenario marcado por la inflación y la protección económica a otro en el que las empresas deben adaptarse a nuevas condiciones de competencia. Al explicar el planteo central de su libro, sostuvo que "hay una parte que es la macro, que los mercados van por un carril. Hay otra parte que es la transformación de cada empresa, que es la productividad. Pero en el medio está el costo argentino, que eso le llamo los parásitos".
Para Ayerra, ese conjunto de obstáculos funciona como un sistema que reduce la rentabilidad de los negocios, aumenta las contingencias y dificulta la llegada de nuevas inversiones. En un contexto de mayor apertura económica, consideró que las empresas necesitan mejorar su productividad, pero también resolver los costos que no dependen directamente de su funcionamiento. Por eso advirtió que "si no reducimos el costo argentino, no podemos ser competitivos".
El autor explicó que comenzó a pensar el libro durante su paso por el Gobierno, cuando identificó la necesidad de impulsar transformaciones que excedieran las decisiones de la administración nacional. Desde su perspectiva, los cambios también deben alcanzar a las provincias, los municipios y las organizaciones profesionales.
En Parásitos de la Argentina, Ayerra identifica siete componentes que, según su análisis, perjudican el desarrollo empresarial: la industria del juicio, los excesos gremiales, los impuestos y las tasas, las regulaciones, las prebendas, la informalidad y la corrupción. El primero es la industria del juicio, en particular por las contingencias laborales que pueden comprometer la continuidad de una empresa. "Imaginate que vos ponés un negocio y de repente te llega un juicio laboral, que en muchos casos voltean empresas", señaló. En este punto, destacó que Mendoza cuenta con un sistema de conciliación obligatoria, aunque advirtió que la situación presenta dificultades en otras jurisdicciones del país.
El segundo factor son los excesos gremiales y los costos sindicales que, según planteó, pueden afectar el funcionamiento de las compañías. A continuación, ubicó los impuestos y las tasas, con especial atención a la superposición de cargas entre los distintos niveles del Estado. "Muchas veces, inclusive, la Nación baja un impuesto y lo sube a un municipio", explicó.
El cuarto componente son las regulaciones que considera innecesarias o que generan obstáculos para abrir y sostener un negocio. Ayerra las denomina "regulaciones quiosqueras" y sostiene que algunas exigencias pueden exponer a los empresarios a pedidos de coimas o impedirles competir. La lista continúa con las prebendas, que definió como privilegios que permiten que determinados sectores obtengan beneficios a costa de otros. Finalmente, incluyó la informalidad y la corrupción, dos fenómenos que vinculó con las condiciones económicas e institucionales en las que operan las empresas.
Para el exfuncionario, estos siete factores deben analizarse en conjunto porque se potencian entre sí y condicionan las decisiones de inversión. En ese sentido, resumió que "cuando vos analizás la rentabilidad de un negocio, es baja, o los riesgos, las contingencias son muy altos, o inclusive no lo podés abrir por un problema legal, o la competencia es desleal".
Ayerra sostuvo que los problemas que encarecen la actividad privada no afectan solamente a los empresarios, sino que también repercuten en los consumidores a través de los precios. En su análisis, la carga tributaria limita el poder adquisitivo y dificulta que una mejora de las variables macroeconómicas se traduzca en un mayor consumo. "Cuando vas a consumir cualquier cosa, la mitad del precio son impuestos. Imagínense cómo mejoraría el poder adquisitivo de la gente si le bajara los impuestos", afirmó.
El exsecretario también cuestionó la relación entre los impuestos que cobran los distintos niveles del Estado y la calidad de los servicios que reciben los ciudadanos. Según planteó, cuando las prestaciones públicas no alcanzan, las familias y las empresas deben recurrir a servicios privados y afrontar nuevos gastos. Por eso propuso pensar "cómo mejoraría la vida de los argentinos y la capacidad de consumir si los estados dieran mejores servicios por menos costo".
En relación con el financiamiento, Ayerra consideró que la carga impositiva también incide en los intereses que pagan las empresas y las personas. En la entrevista, afirmó que una parte de esos costos está asociada a tributos nacionales, como el IVA, además de impuestos provinciales y tasas municipales. Desde su perspectiva, estos factores ayudan a explicar por qué una mejora de la macroeconomía no necesariamente se refleja de manera inmediata en la actividad cotidiana.
La informalidad es otro de los ejes del libro de Ayerra, quien la vinculó con las dificultades que enfrentan las empresas que cumplen con sus obligaciones tributarias y laborales. Durante la entrevista, comparó los niveles de informalidad de Argentina y Chile: mencionó un 45% para el país y un 25% para el país vecino. Al explicar el efecto sobre la competencia, sostuvo que "la informalidad es injusta. Hay gente que compite con otros con más fuerza simplemente porque no paga impuestos".
El autor de Parásitos de la Argentina identificó siete factores que, según su análisis, afectan la competitividad y la rentabilidad de las empresas.
Según explicó, las cargas impositivas, las regulaciones y las prebendas pueden contribuir a que parte de la actividad económica quede fuera del sistema formal. A su vez, esa situación genera diferencias entre quienes afrontan todos los costos de operar legalmente y quienes pueden ofrecer sus productos o servicios sin asumir las mismas obligaciones.
Ayerra también relacionó la informalidad con el financiamiento previsional. Advirtió que cuando una parte importante de los trabajadores no realiza aportes, se reduce la cantidad de contribuyentes que sostienen el sistema jubilatorio. Para el exfuncionario, la discusión requiere revisar las condiciones que dificultan la formalización, sin dejar de lado la responsabilidad de quienes incumplen sus obligaciones.
Consultado sobre la recepción de sus planteos en el sector privado, Ayerra señaló que las empresas y las cámaras empresariales muestran interés en avanzar con una agenda orientada a mejorar la competitividad. Según explicó, durante los años de inflación elevada, muchas empresas podían trasladar sus aumentos de costos a los precios de venta. "Hasta el 2023 un poco la complejidad estaba escondida en la inflación. ¿Qué hacía el empresario? Bueno, tenía stocks y subía los precios. Lo pagaba el consumidor de vuelta, empobrecíamos a la gente", explicó.
En el escenario actual, consideró que las empresas deben prestar más atención a su productividad y a los factores que encarecen su actividad. A su entender, reducir esos costos permitiría mejorar las condiciones de competencia sin trasladar las dificultades al consumidor. "Esta agenda es muy clara, muy transversal. Gana el empresario, gana el consumidor. Inclusive, ganan los jubilados, bajamos la informalidad", afirmó.
Ayerra también remarcó que los obstáculos no dependen de una única jurisdicción. Mientras algunos requieren decisiones nacionales, otros se originan en normas provinciales, disposiciones municipales o exigencias de determinados colegios profesionales. Por eso, sostuvo que las cámaras empresariales pueden cumplir un papel importante al reunir reclamos y promover cambios en los distintos ámbitos.
Ante la consulta sobre cómo pueden actuar los empresarios frente a los factores que identifica en su libro, Ayerra recomendó buscar respaldo en las cámaras empresariales y en las organizaciones que representan a cada actividad. También consideró necesario visibilizar los problemas para que dejen de ser reclamos aislados. "Que no está solo, que justamente lo que hice en el libro es darle visibilidad a esta agenda y que busque apoyo en las cámaras, en los que los representan, que busque, bueno, que levante la voz", aconsejó.
El exsecretario explicó que están impulsando iniciativas para unificar los reclamos de quienes enfrentan dificultades en municipios, profesiones o sectores específicos. El objetivo, según planteó, es que las empresas puedan encontrar acompañamiento para exponer los obstáculos que afectan su funcionamiento. En esa línea, consideró que hacer visibles los problemas es el primer paso para discutirlos y avanzar en soluciones.
Ayerra afirmó que el desafío consiste en reunir a quienes buscan modificar estas prácticas y darles mayor visibilidad. Al referirse a ese objetivo, sostuvo que "lo primero que tenemos que hacer es hacerlos visibles, y después entender que es injusto lo que hacen y que somos un millón que queremos sanar".
Durante la presentación "Costo Argentino", que compartió con Tatiana Schapiro en el Bootcamp Empresarial 2026, Marcos Ayerra planteó que las empresas argentinas deben adaptarse a un nuevo escenario económico, en el que la competitividad ocupa un lugar central. El exsecretario de Pymes, Emprendedores y Economía del Conocimiento sostuvo que, durante años, la inflación permitió trasladar los aumentos de costos a los precios, con un impacto directo sobre los consumidores. Sin embargo, consideró que ese mecanismo ya no resulta sostenible y que las empresas necesitan revisar sus estructuras de costos para crecer, expandirse y competir.
Durante la presentación "Costo Argentino", junto a Tatiana Schapiro, el exsecretario de Pymes llamó a los empresarios a involucrarse para impulsar cambios y reducir los costos que afectan al sector privado.
"Hasta ahora había un paradigma distinto, un paradigma de un país que se degradaba desesperadamente", señaló Ayerra, quien advirtió que las pequeñas y medianas empresas son las que más sufren los obstáculos que describe en su libro Parásitos de la Argentina. En ese sentido, afirmó que la reducción del costo argentino requiere cambios en los impuestos, las regulaciones y las prácticas que afectan la actividad privada, pero también una mayor participación de los empresarios. "No esperemos que un presidente de la Nación o un gobernador o un intendente nos saquen los problemas de encima, nos tenemos que involucrar, porque nadie tiene la botonera", sostuvo.
El exfuncionario también se refirió al desafío de generar condiciones para que los jóvenes encuentren oportunidades de desarrollo en el país, en lugar de emigrar para estudiar, trabajar o construir su futuro. Desde su perspectiva, la libertad económica debe acompañarse de una participación activa de la sociedad para construir un entorno que permita crecer y emprender. "Lo que tenemos que hacer es construir una sociedad más justa, que valga la pena estar en Argentina, que no esperemos que otro solucione nuestros problemas", afirmó.
En su análisis, Mendoza y la región de Cuyo tienen oportunidades vinculadas con la minería, la energía y su conexión con los mercados internacionales. Ayerra mencionó la presencia de proyectos mineros, la cercanía con Chile y el potencial productivo de la provincia como factores que pueden favorecer el desarrollo empresarial. También destacó la articulación entre el sector público y el privado y el diálogo entre empresarios y autoridades como fortalezas locales. "Mendoza tiene oportunidades increíbles, Argentina tiene oportunidades increíbles. Lo que pasa es que tenemos que ser dignos de esa oportunidad", expresó.
De cara al próximo año, Ayerra anticipó que las empresas deberán seguir adaptándose a los cambios económicos y tecnológicos, en un proceso que, según advirtió, exigirá decisiones y participación. Como propuesta para los empresarios presentes, planteó revisar qué obstáculos afectan a cada actividad y buscar espacios colectivos para impulsar soluciones, como las cámaras empresariales. "Cada uno sabe dónde le duele. Cada uno, o si no lo sabe, tiene que llevarse como tarea: ¿de qué forma soy parasitado? Y la segunda pregunta ligada a eso es: ¿y qué voy a hacer yo?", concluyó.
Fuente: Los Andes
- #economia
- #bootcamp
- #empresarial
- #2026
- #marcos
- #ayerra
- #analizo
- #costo
- #argentino
- #las
- #oportunidades
- #mendoza
- #n6011399
