Comienza a subir el caudal del río Paraná, pero sería el anticipo de una creciente mayor
El drenaje de las represas de Itaipú y Yacyretá, las precipitaciones frecuentes por El Niño y la humedad de los suelos en la región explican los motivos

El drenaje de las represas de Itaipú y Yacyretá, las precipitaciones frecuentes por El Niño y la humedad de los suelos en la región explican los motivos
Por Matías Petisce
Archivo La Capital
En la última crecida de 2023, la altura rozó el nivel de alerta con 4,80 metros.
Después de años de bajantes históricas, el caudal del río Paraná comienza a crecer como consecuencia del drenaje de las represas Itaipú y Yacyretá, propio de las precipitaciones frecuentes en gran parte de la Cuenta del Plata, la influencia de la corriente de El Niño y las precipitaciones entre mediados de agosto y principios de septiembre en la región.
Si bien aclararon que esa creciente no será abrupta como ocurre en Cataratas del Iguazú y el Alto Paraná, el Instituto Nacional del Agua (INA) estipula una crecida en Rosario en el orden de los 2,81 y 3,25 metros para el 30 de septiembre, y entre 3,30 y 3,50 metros hacia el 6 de octubre.
La última creciente del Paraná estuvo cerca de los 5 metros en 2023, pero nada indica que no pueda alcanzar ese tope de alerta en los próximos meses. Por ese motivo, la provincia avanza con la limpieza de los canales troncales del sur santafesino para evitar desbordes tras la última crecida de enero de 2016, cuando la marca alcanzó los 5,49 metros.
El INA y el Centro de Informaciones Meteorológicas de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas (Fich) de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) apuntan una altura del río en 2,47 metros con tendencia en ascenso.
"El agua ya está descendiendo desde Corrientes hacia abajo y eso elevará indudablemente los niveles en todo el tramo argentino del río Paraná. En el caso de Rosario, es probable que hacia fines de septiembre y principios de octubre se estabilice para oscilar entre los 3 y 3,20 metros", precisó Juan Borus, referente del INA.
La primera etapa para la limpieza de canales troncales en departamentos del sur incluye la intervención en el arroyo San Lorenzo, Ludueña Las Estacas, Cañada de Gómez, los canales Ibarlucea, Salvat, Tres Lagunas, Los Troncos, San Urbano, Del Medio, Juncal y Alternativa Norte, la conexión San Urbano y la defensa de la localidad de Sanford. Luego continuarán con otros once canales del sur santafesino. El objetivo es estar mejor preparadas ante las intensas lluvias pronosticadas.
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De esta manera, las próximas intervenciones comprenderán 20 kilómetros del arroyo Las Estacas, que optimiza los escurrimientos para Montes de Oca y Las Parejas, otros 26 kilómetros del canal Tres Lagunas y 14 kilómetros del canal Los Troncos para favorecer los drenajes en Las Rosas, Bouquet y Montes de Oca.
Al mismo tiempo, comenzarán las tareas de limpieza de la conexión Agataura - San Urbano para mejorar el funcionamiento hídrico en Venado Tuerto, Carmen, Chapuy y Santa Isabel.
La observadora meteoróloga Vanessa Balchunas explicó en declaraciones a La Capital que la suba prevista para Rosario no se explica por las precipitaciones locales, sino que responde a lluvias abundantes registradas aguas arriba durante agosto y los albores de septiembre.
"Las precipitaciones en el Alto Paraná y en el río Iguazú, que ya superan los 100 milímetros en lo que va de septiembre, impactan en el pulso actual del río, que venía en descenso. A esto se suma que el Iguazú registra un caudal alto, superior a los 4 mil metros cúbicos por segundo, lo que acelera el escurrimiento de las aguas", explicó.
En ese marco, dijo que la represa de Itaipú escurre casi 12 mil metros cúbicos por segundo. Y a eso se suma Yacyretá, que descarga más de 19 mil metros cúbicos por segundo.
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"Eso afecta en el valor de las aguas medias y obviamente hace que suban las aguas bajas. Y tenemos que sumar los factores naturales, que son el estado húmedo de los suelos, por un agosto muy lluvioso, que no pueden retener tanta agua excedente", abundó.
No obstante, la especialista aclaró que El Niño actúa como un factor determinante: al ser un forzante climático natural, incrementa los niveles de lluvia en toda la región. Este impacto es aún más severo en la cuenca alta, la zona clave donde se originan y bajan con mayor intensidad los caudales.
"Al haber aumentado las lluvias en este último período quincenal y abierto las represas, el Alto Paraná empieza nuevamente a drenar agua. El Iguazú mantiene aguas altas, ya muestran ascenso en la zona correntina porque está lloviendo de manera fluida. Entonces todo eso hace que de los 2,95 metros que había bajado a 2,55 metros, aproximadamente, vuelva a aumentar", evaluó.
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De esta manera, señaló que el descenso pasó de menores aportes a recuperar de manera tardía esta nueva ola que va a llegar, no por lluvias altas sino por aportes externos, que puede tener entre 30 a 40 centímetros de recuperación más sobre lo que ya tenemos, es decir, superar los 3,30 metros y 3,40 metros.
Balchunas explicó que la apertura de las represas tiene que ver con el incremento del río. "Cada vez que seabre una represa, el aumento de agua ingresa a esos embalses que empiezan a distribuir el agua río abajo y de alguna manera también a los afluentes, con lo cual no viene directamente al Paraná. Pero estos aportes se ven influenciados en la apertura por las lluvias intensas en la cuenca y porque parte del agua que se utiliza para energía se desglosa y pasa a formar parte del caudal alto y desciende más rápidamente de lo que se espera, con lo cual pueden verse aumentos momentáneos y después una nueva estabilización", señaló.
En ese escenario, Itaipú, que abrió las compuertas desde el domingo, siempre tiene una capacidad limitada para almacenar agua, entonces se abre para poder controlar el nivel del embalse y se espera que derrame lo suficiente para volver a operar normalmente y se cierre.
"Una vez que se hace eso, se sostiene ese aumento de las aguas porque, lamentablemente, estamos en temporada de lluvia, entonces no puede bajar tan rápidamente el caudal del río", evaluó.
El ómnibus de Movi Rosario quedó abandonado al amanecer, a unas 30 cuadras del galpón de la empresa del Transporte Urbano de Pasajeros
Por Pablo R. Procopio
Por Matías Petisce
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Por Aníbal Fucaraccio
Fuente: La Capital
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