Cómo se llega a fin de mes: deudas, adelantos de sueldo y pluriempleo
Milei dijo que la idea de que la gente no llega a fin de mes es una "pelotudez" y preguntó cómo se vive diez días sin comer. La respuesta está en los números del Banco Central: se vive de prestado. Y esa deuda ya está entrando en los recibos de sueldo.

Milei dijo que la idea de que la gente no llega a fin de mes es una "pelotudez" y preguntó cómo se vive diez días sin comer. La respuesta está en los números del Banco Central: se vive de prestado. Y esa deuda ya está entrando en los recibos de sueldo.
Las compras de alimentos con tarjeta forman parte de los mecanismos que describe el autor para llegar a fin de mes.
En la Expo Argentina Oil & Gas de Neuquén, el Presidente calificó como una "pelotudez emblemática" del kirchnerismo la frase según la cual dos tercios de los argentinos no llegan a fin de mes. Y la desarmó con una pregunta que pretendía ser lógica: si se quedan sin plata el día 20, ¿cómo hacen para vivir diez días sin comer y sin beber?
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La pregunta es buena. Lo que falla es la conclusión. Que la gente coma del 20 al 30 no prueba que el sueldo alcance; prueba que existe un mecanismo para cubrir la diferencia. Ese mecanismo tiene nombre, tasa y registro estadístico. Se llama deuda.
El Monitor de Opinión Pública de Zentrix, relevado a fines de septiembre sobre 1.438 casos en todo el país, encontró que dos de cada tres argentinos se quedan sin dinero a más tardar el día 20. En la clase baja, el 83,3% no pasa de esa fecha y el 59,6% se queda sin recursos antes del 15. Solo el 9,8% llega con algo de ahorro. Y el 56,2% tomó deuda en los últimos seis meses: más de la mitad de ellos, para comprar alimentos o pagar remedios.
Los diez días que el Presidente no encuentra están en el Informe sobre Bancos del BCRA. La morosidad de los créditos a familias llegó en julio al 12,9%, el nivel más alto en más de veinte años, frente al 5,6% de un año atrás. En préstamos personales la irregularidad es del 16,7%; en tarjetas, del 12,8%. No es la mora de quien compró un auto que no podía pagar. Es la de quien pasó el supermercado a la tarjeta, pagó el mínimo y refinanció el resto a tasas que, según la misma consultora, rondan el 240% efectivo anual.
Así se llega a fin de mes en la Argentina de 2026. Primero, la tarjeta: el súper, la farmacia y la nafta van al resumen del mes siguiente, que llega cuando el sueldo ya está comprometido. Después, el pago mínimo. Después, el préstamo de la billetera virtual, rápido, sin papeles y a plazos de quince o treinta días. Después, el adelanto de sueldo al empleador. Después, el familiar. Y al final, para los más jóvenes, la financiera informal: el 35,8% de los encuestados de entre 18 y 39 años dice haber recurrido a prestamistas o financieras fuera del sistema.
La otra forma de llegar es trabajar más. Según un relevamiento de C-P Consultora sobre microdatos de la EPH, el pluriempleo alcanza al 11,5% de los ocupados, más de 2,2 millones de personas con dos o más trabajos simultáneos, contra el 8,7% de 2017. El 86,6% de los encuestados por Zentrix cree que hoy hacen falta dos empleos para cubrir el mes. Se llega, sí: con un segundo turno, una aplicación de reparto el fin de semana o una changa a la noche.
Para la empresa, todo esto tiene una traducción concreta que se ve en la liquidación de sueldos. El pedido de adelanto de sueldo antes del día 20 deja de ser la excepción de un empleado con una urgencia. La ley lo admite, pero con un límite que muchas empresas desconocen: el art. 130 de la LCT no permite adelantar más del 50% de la remuneración de un período, salvo casos de urgencia debidamente acreditados.
Y cuando la deuda entra en mora, termina en el recibo. Los oficios de embargo sobre salarios se rigen por el decreto 484/87: lo que no supera el salario mínimo es inembargable; entre uno y dos salarios mínimos puede retenerse hasta el 10%, y por encima, hasta el 20%. El empleador que no retiene correctamente responde con su propio patrimonio frente al acreedor. Lo que el Presidente llama una frase hecha es, para quien liquida sueldos, una línea más en la planilla de retenciones.
Hay un costo menos visible. Un trabajador con dos empleos duerme menos, se enferma más y rinde menos en los dos. Un trabajador embargado busca el empleo informal donde no le retengan. La deuda de consumo no es un problema de las familias que la empresa pueda mirar desde afuera: es un dato de productividad, de ausentismo y de rotación.
La inflación de septiembre fue del 1,9% y la acumulada del año, del 23,6%. Los salarios registrados apenas la empatan después de dos años de pérdida, y las tarifas de servicios y transporte multiplicaron por más de seis su valor desde diciembre de 2023. Con esos números, el sueldo puede alcanzar para comer todo el mes. Lo que no alcanza es para comer, pagar la luz, el colectivo y el alquiler sin endeudarse.
El Presidente tiene razón en algo: nadie vive diez días sin comer. Por eso la gente se endeuda. La pregunta que corresponde hacerse no es cómo comen del 20 al 30, sino cuánto tiempo más se puede financiar el fin de mes con una tarjeta al 240% antes de que la mora del 12,9% deje de ser un récord y pase a ser el piso. Llegar a fin de mes no es una pelotudez. Es la forma en que millones de argentinos hacen todos los meses la cuenta que el Gobierno se niega a hacer.
Fuente: Ámbito
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