Crítica de "La Odisea"
En un ir y venir de la epopeya homérica a la traslación cinematográfica, Nolan disfruta con la bacheada estructura temporal mientras acierta y yerra con gracia.

En un ir y venir de la epopeya homérica a la traslación cinematográfica, Nolan disfruta con la bacheada estructura temporal mientras acierta y yerra con gracia.
Por Ricardo RosadoPara Fotogramas
HACÉ CLICK AQUÍ PARA UNIRTE AL CANAL DE WHATSAPP DE DIARIO PANORAMA Y ESTAR SIEMPRE INFORMADO
También te puede interesar: 32 años del atentado a la AMIA: reclamo de justicia y una causa que no avanza
Aunque al hablar del retorno a Ítaca lo primero que a uno le viene a la cabeza es el viaje de vuelta al hogar, esta adaptación destaca como pocas otras la importancia de la hospitalidad, medida moral que revela quiénes somos por la manera en que tratamos a quien viene de fuera. Christopher Nolan, que además de director ejerce como único guionista de esta versión del relato atribuido a Homero, se apoya en esta idea tanto como en el desesperado anhelo de regresar y, aunque subraya su hallazgo de la xenía como quien dobla una hoja de papel para explicar los viajes interestelares, es uno de los rasgos fundamentales que hacen de 'La Odisea' una película más interesante de lo esperado. Y es que la épica y la aventura se daban por descontadas, pero sorprende la resolución del cineasta al poner sobre la mesa una de las tesis del texto fundacional que más choca con el atribulado mundo contemporáneo.
Travesía revisada
En ese ir y venir de la epopeya homérica a la traslación cinematográfica, Nolan disfruta con la bacheada estructura temporal del clásico mientras acierta y yerra con la misma gracia, encontrando soluciones brillantes que nos hacen sumergirnos en los constantes entuertos y lecciones del protagonista al tiempo que, inevitablemente, desemboca en decisiones difíciles de justificar. Al enmendarle la plana a una obra con cerca de 28 siglos de antigüedad, es complicado entender algunos de sus inventos finales, especialmente un tardío flashback que, además de pillar al público demasiado agotado como para saquear Troya, lapida (en parte) el aprendizaje mediante el viaje del héroe.
También te puede interesar: Cómo hacer papas rellenas con pollo y queso: una receta calentita, rendidora y perfecta para el invierno
La inmensidad de lo eterno
Curiosamente, esto hace que la entregada pero impávida encarnación del personaje por parte de Matt Damon tenga sentido. Su Odiseo aprende como el clásico, pero debe ser el espectador el que saque esta conclusión a través de una obra gigantesca ante la que se vuelve imposible no caer rendido.
Su irresistible puesta en escena, fotografiada por el siempre acertado Hoyte van Hoytema, ofrece una milagrosa nueva oportunidad de disfrutar de un arquetipo puro en pantalla grande. Con el brillo de las providenciales apariciones de Anne Hathaway, Lupita Nyong'o, Robert Pattinson, Zendaya y Samantha Morton como guía, conviene agradecer a Nolan este nuevo recordatorio de lo pequeño que se hace el día a día ante relatos que lo abarcan todo.
También te puede interesar: Netflix sumó un clásico policial basado en una de las novelas más famosas de Agatha Christie
Para unir a "nolanitas" y escépticos en el eterno mito fundacional.
Fuente: Diario Panorama
- #clima
- #critica
- #odisea
- #santiago del estero

