Saltar al contenido principal

De los insólitos apodos que le gritan en la cancha al gol que podría hacerlo llorar: la historia del futbolista sanjuanino que volvió a sus raíces

Matías Ivaceta tiene 22 años, mide cerca de 1,55 metro y convirtió las cargadas por su estatura en combustible para seguir creciendo. Tras pasar por Peñarol y vivir una experiencia lejos de casa en Mar del Plata, regresó a Unión de Villa Krause, el club donde comenzó todo. En Ent…

Por Redacción Tiempo de San Juan3 min de lectura
Compartir
De los insólitos apodos que le gritan en la cancha al gol que podría hacerlo llorar: la historia del futbolista sanjuanino que volvió a sus raíces
De los insólitos apodos que le gritan en la cancha al gol que podría hacerlo llorar: la historia del futbolista sanjuanino que volvió a sus raíces · Foto: Tiempo de San Juan

A Matías Ivaceta le gritaron de todo desde afuera de una cancha. Su 1,55 metro de altura lo convirtió más de una vez en blanco de las ocurrencias de los hinchas rivales. En Desamparados, mientras hacía la entrada en calor, escuchó que le decían "jugador de metegol". En otra oportunidad, jugando con Peñarol ante Villa Mitre, desde la tribuna llegó otro todavía más ingenioso: "Volvé a la juguetería". Pero lejos de enojarse, el delantero sanjuanino asegura que esas cargadas lo motivan y le dan todavía más ganas de entrar a jugar. Es una de las tantas historias que contó durante su paso por Entretiempo, el programa deportivo de Tiempo Streaming, donde mostró el costado más personal del futbolista que acaba de regresar a Unión de Villa Krause.

El "Peque" tiene 22 años y, curiosamente, su historia con el deporte no comenzó con una pelota en los pies. Cuando tenía apenas 6 o 7 años jugaba al rugby en el anexo de la Universidad Nacional de San Juan. Corría con la guinda, hacía amagues y usaba el tradicional casquito protector, hasta que alguien lo vio y le lanzó una pregunta que terminaría cambiándole el camino: "¿Qué hacés jugando a esto?".

Poco después apareció el fútbol y también Unión. El Azul fue su primera casa: allí comenzó en la escuelita y realizó parte de su formación antes de continuar su carrera en Peñarol, donde llegó a jugar el Federal A. Más tarde surgió la posibilidad de instalarse en Mar del Plata, donde pasó por Aldosivi y posteriormente Atlético Mar del Plata.

También te puede interesar: Vista Alegre: la Federación de Bomberos Voluntarios respondió y aclaró quién debe atender las emergencias

Aquella experiencia significó un salto futbolístico, pero también un enorme desafío personal. Por primera vez tuvo que acostumbrarse a vivir durante mucho tiempo lejos de su familia. Extrañaba los mates, las semitas, las sopaipillas y hasta el sol sanjuanino, sobre todo durante los fríos inviernos marplatenses.

También quedaron anécdotas. Convivió con un compañero colombiano de Medellín que cenaba a las seis o siete de la tarde, algo impensado para Ivaceta, que mantenía la costumbre sanjuanina de comer cerca de las diez u once de la noche. Además, reveló que le gusta cocinar y que tiene una particular obsesión por el orden y la limpieza.

Monefin — Préstamos o tarjetas de crédito

Pero el último tiempo estuvo atravesado por algo mucho más profundo. El futbolista sufrió la pérdida de su mamá, un golpe durísimo que se sumó a un período complicado por las lesiones y que hizo todavía más especial su regreso a San Juan. Y el destino quiso que la vuelta fuera justamente a Unión, el lugar donde comenzó todo. "Estoy súper identificado", contó sobre los colores del Azul y destacó el recibimiento "lindo y cariñoso" que tuvo de un grupo en el que conoce a muchos desde chico.

También te puede interesar: ¿Cuánto gana River con la llegada de Enzo Fernández a Manchester City?

Ahora espera su oportunidad en el Torneo Regional. Asegura que cuando le toque intentará "hacer lo mejor que me salga de mí". Sin embargo, durante la charla apareció una pregunta que terminó dejando al fútbol en segundo plano: ¿qué pasaría si hace un gol con Unión? La respuesta fue tan sencilla como emotiva. Confesó que probablemente se largaría a llorar y levantaría la mirada hacia arriba para dedicárselo a su mamá.

A los 22 años todavía sueña con volver a crecer en el fútbol profesional, jugar algún día en uno de los grandes del país y hasta llegar a la Selección Argentina. Pero hoy su historia vuelve a escribirse donde comenzó: en Unión, el club al que llegó siendo un nene y al que regresó después de vivir lejos de casa y atravesar uno de los momentos más difíciles de su vida. Por eso, si llega ese gol y aparecen las lágrimas, no será un festejo más. Será el desahogo de un futbolista que volvió a sus raíces.

Fuente: Tiempo de San Juan

  • #deportes
  • #los
  • #insolitos
  • #apodos
  • #que
  • #gritan
  • #cancha
  • #gol
  • #podria
  • #hacerlo
  • #llorar
  • #historia
  • #del
  • #futbolista
  • #sanjuanino
  • #volvio
  • #sus
  • #raices_1788368000
  • #san juan

Te puede interesar

Newsletter Pulso Federal · Diaria

La radiografía política y económica del país, todos los días en tu casilla.

Análisis federal, indicadores y la mirada del interior sobre la agenda nacional. Para tomadores de decisión, periodistas y ciudadanos exigentes. Sin spam.

Te suscribís y podés cancelar cuando quieras.