Saltar al contenido principal

Desigualdad extrema en América Latina: el 1% más rico concentra casi la mitad de la riqueza

La región registra una de las mayores concentraciones de riqueza del mundo, incluso por encima de Estados Unidos y Europa. En Brasil y México, el 1% más rico posee casi el 50% del patrimonio, mientras que la mitad más pobre no llega al 1%.

Por La Capital3 min de lectura
Compartir
Desigualdad extrema en América Latina: el 1% más rico concentra casi la mitad de la riqueza
Desigualdad extrema en América Latina: el 1% más rico concentra casi la mitad de la riqueza · Foto: La Capital

La región registra una de las mayores concentraciones de riqueza del mundo, incluso por encima de Estados Unidos y Europa. En Brasil y México, el 1% más rico posee casi el 50% del patrimonio, mientras que la mitad más pobre no llega al 1%.

La desigualdad extrema lleva muchas décadas siendo un problema endémico en toda América Latina. Y aunque varios países han conseguido reducir las tasas de inequidad de forma destacada, lo cierto es que la región sigue registrando una de las mayores tasas de concentración de la riqueza del mundo.

De acuerdo con los datos de la World Inequality Database, el 1% de la población más rica de América Latina acapara en torno al 45% de la riqueza nacional, frente al 35% que se registra en Estados Unidos, el 31% del este de Asia o el 25% de Europa. Desde el cambio de milenio, de hecho, el nivel de concentración de riqueza en unas pocas manos se ha mantenido relativamente estable en la región, y nunca ha registrado una tasa inferior al 42%.

Pese a esto, existen diferencias regionales especialmente marcadas por la situación de los países más grandes y con mayor peso económico. En sitios como Brasil o México —las dos economías más grandes de la región y, con gran diferencia, los dos Estados más poblados— el 1% de la población más rica acapara prácticamente el 50% de la riqueza nacional, mientras que la mitad de la población más pobre ni siquiera llega al 1%. Argentina, en cambio, muestra mejores números: el uno por ciento de los ricos concentra el 25,6% de la riqueza.

Los motivos que exacerban la desigualdad en América Latina no son distintos a los que se registran en otras partes del mundo, incluidas la zonas más desarrolladas: pobreza heredada, brechas insalvables entre las zonas urbanas y el campo o una ausencia casi absoluta de movilidad social. También destacan unos sistemas tributarios regresivos, con una baja recaudación e ideados para beneficiar a las clases más pudientes, que rara vez reciben gravámenes directos sobre el patrimonio o las herencias.

Así ocurre en México o Chile, dos de los países con mayor concentración de la riqueza en toda América Latina que también figuran entre los que más gravan a los hogares de ingresos medianos y bajos.

En el caso de Brasil, la desigualdad extrema es perceptible sobre el propio mapa del país, donde los estados del noreste tienen niveles considerablemente más bajos de desarrollo que el resto del país. Allí, la disparidad de los ingresos convive con la desigualdad racial, el analfabetismo o la falta de acceso a la tierra.

De hecho, una parte importante de la fuerte concentración de la riqueza en América Latina nace de otro de los grandes problemas históricos que se registran en gran parte de la región: la gigantesca desigualdad en el reparto de la tierra. El 1% de las explotaciones agrarias concentran algo más del 50% de las tierras agrícolas disponibles en el subcontinente, una cifra que convierte a América Latina en la región con mayor desigualdad del mundo también en este ámbito.

Este modelo eminentemente extractivista tiene claras consecuencias sobre la propia distribución de la riqueza: los pequeños propietarios y campesinos no solo tienen control sobre poca tierra, sino que en muchas ocasiones esta es la menos fértil y productiva. Los grandes latifundios, por contra, cuentan con mejores rendimientos y están orientados a productos destinados a la exportación como el cacao, el café o la soja, cuyos beneficios rara vez llegan al grueso de la población.

El gremio pidió frenar la millonaria operación ante la Autoridad Nacional de la Competencia. Advirtió que Uber podría convertirse en el único empleador de hecho, con poder para imponer tarifas y condiciones laborales a los repartidores.

Por Silvia Carafa

Por Elbio Evangeliste

Por Lucas Vitantonio

Por Rodolfo Parody

Por Jorge Asís, para La Capital

Por Lucas Vitantonio

Por Luis Castro

Fuente: La Capital

  • #economia
  • #desigualdad
  • #extrema
  • #america
  • #latina
  • #mas
  • #rico
  • #concentra
  • #casi
  • #mitad
  • #riqueza
  • #n10286142
  • #santa fe

Te puede interesar

Newsletter Pulso Federal · Diaria

La radiografía política y económica del país, todos los días en tu casilla.

Análisis federal, indicadores y la mirada del interior sobre la agenda nacional. Para tomadores de decisión, periodistas y ciudadanos exigentes. Sin spam.

Te suscribís y podés cancelar cuando quieras.