Después de 134 años, el mundo sigue obsesionado con Lizzie Borden
La nueva temporada de "Monstruo", en Netflix, vuelve a ficcionalizar un brutal doble crimen de 1892 nunca resuelto

La nueva temporada de "Monstruo", en Netflix, vuelve a ficcionalizar un brutal doble crimen de 1892 nunca resuelto
"Monstruo: La historia de Lizzie Borden", de Netflix.
"Lizzie Borden tomó un hacha y le dio 40 hachazos a su madre. Cuando vio lo que había hecho, le dio 41 a su padre". A fines del siglo XIX los niños en sus escuelas cantaban en Estados Unidos esta canción, morbosa y exagerada, y 134 años después del crimen de Andrew Jackson Borden y su segunda esposa, Abby Durfee Gray, la tonada infantil sigue sonando en boca de chicos y grandes. Por estos días, Lizzie Borden es tendencia en redes sociales y una de las principales búsquedas en Wikipedia y en Google en todo el mundo, principalmente debido a la serie de Netflix que ficcionaliza su historia.
Lo que preguntan los usuarios en las búsquedas suele ser: "¿Lizzie Borden realmente mató a hachazos a su padre y su madrastra?". Y (palabras más, palabras menos) la respuesta es: no se sabe y, muy probablemente, nunca se sabrá. La única certeza es que Lizzie murió en 1927 como una persona inocente ante la ley.
>> Leer más: Netflix recibió la nueva temporada de la exitosa serie criminal "Monstruo"
Desde aquel 4 de agosto de 1892 en que Andrew Borden y su esposa fueron asesinados con una pequeña hacha, la historia se replicó en los diarios, corrió de boca en boca por Massachusetts, llegó a todo Estados Unidos y trascendió sus fronteras luego de que la retomaran novelistas, dramaturgos, poetas, y hasta compositores de ópera, músicos de rock y productores de cine y televisión. Ahora, los realizadores Ryan Murphy e Ian Brennan le dedicaron a Lizzie la cuarta temporada de "Monstruo", después de haber dramatizado en esa misma serie de Netflix las vidas de otros asesinos brutales como Jeffery Dahmer, los hermanos Lyle y Erik Menéndez, y el profanador de tumbas Ed Gein.
¿Pero Lizzie Borden también fue una asesina? La ley dice que no: fue detenida una semana después de los crímenes, comenzaron a juzgarla el 5 de junio de 1893 y, quince días más tarde, el jurado la absolvió tras una breve deliberación.
Todo ocurrió en Fall River, Massachusetts. Primero Abby, de 64 años, fue asesinada con unos 18 golpes de hacha. Luego Andrew volvió de hacer unos trámites en el banco y recibió diez u once hachazos. Emma, una de las hijas de Andrew, estaba de vacaciones. La otra hija, Lizzie, de 32 años, maestra en una iglesia del pueblo, fue quien llamó a la Policía.
La verdadera Lizzie Borden.
Nadie dudó en primera instancia sobre la inocencia de Lizzie, pero luego los amigos y vecinos mencionaron que en esa casa siempre había problemas porque Andrew era un millonario tacaño que forzaba a sus hijas a vivir en una zona decadente del pueblo y a ahorrar en los gastos hogareños, mientras le pasaba dinero a la familia de su nueva esposa.
Después un boticario aseguró que Lizzie había intentado comprar veneno el día antes de los asesinatos. Fue entonces cuando el juez ordenó su arresto.
El libro "El juicio de Lizzie Borden: asesinato, etnicidad y género", del historiador Joseph Conforti (oriundo de Fall River), asegura que Lizzie usó el dinero de su fallecido padre para contratar un abogado de jerarquía de Boston para defenderla frente a un jurado totalmente masculino. "Se presentó como una soltera indefensa. Su abogado le indicó que se vistiera de negro. Compareció ante el tribunal con un corsé apretado, vestida en atuendos largos y sosteniendo un ramo de flores en una mano y un abanico en la otra", escribió Conforti.
El arma asesina nunca se encontró y el testimonio del boticario no fue tenido en cuenta. El jurado estaba convencido de que Lizzie no tenía la fuerza física ni la depravación moral para ser un "salvaje y demente demonio", tal como la describió la fiscalía. Deliberaron por algo más de una hora y la dejaron ir: inocente.
Pero Lizzie pasó el resto de su vida bajo la sombra de la sospecha, rechazada por muchos en su pueblo natal.
"El caso tiene mucho de lo que buscamos en una novela detectivesca: un número limitado de sospechosos, gira en torno a coartadas basadas en los horarios, y si decimos que Lizzie Borden es la asesina, entonces esta historia es verdaderamente un profundo drama psicológico", sostuvo Cara Robertson, autora de "El juicio de Lizzi Borden".
En el último medio siglo hubo varias versiones televisivas de las matanzas. En 1975, "La leyenda de Lizzie Borden" recibió muchos elogios y Elizabeth Montgomery fue nominada al Emmy. En 2014, Christina Ricci protagonizó "Lizzie Borden tomó un hacha" y presentó a Lizzie como malévola y calculadora. Al año siguiente hubo una miniserie de ocho episodios llamada "Las crónicas de Lizzie Borden".
"Lizzie", de 2018, es un thriller psicológico con Chloe Sevigny como una mujer "obligada" a cometer los crímenes, ya que su padre había abusado sexualmente de su amor secreto, la empleada doméstica personificada por Kristen Stewart.
La nueva Lizzie, la de "Monstruo: la historia de Lizzie Borden" (Netflix), es más cercana a la de Chloe Sevigny. Su protagonista es Ella Beatty (hija de Warren Beatty y Annette Benning), quien afirmó que la serie explora "un legado de ira femenina y de reacción ante las circunstancias que se le presentan".
La ficción explora una posibilidad en torno a un crimen jamás resuelto. Pasó más de un siglo, pero el mundo sigue obsesionado con Lizzie Borden.
Fuente: La Capital
- #espectaculos
- #despues
- #134
- #anos
- #mundo
- #sigue
- #obsesionado
- #lizzie
- #borden
- #n10283533
- #santa fe


