Día de San Cayetano: Monseñor Marcelo Colombo apeló a "la solidaridad y a trabajar juntos por el bien común"
Bajo el lema "Compartir el pan, celebrar la vida y pedir trabajo", el santuario de San Cayetano de Orfila cerró este viernes una nueva jornada de celebraciones.

Bajo el lema "Compartir el pan, celebrar la vida y pedir trabajo", el santuario de San Cayetano de Orfila cerró este viernes una nueva jornada de celebraciones.
Monseñor Colombo apeló a "la solidaridad, al compromiso y a trabajar juntos por el bien común" en el cierre de la festividad de San Cayetano.
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La imagen de San Cayetano volvió a encontrarse este viernes con una de las expresiones de fe popular más arraigadas de la zona Este mendocina. Desde las primeras horas del día, el santuario de Orfila, en Junín, recibió a fieles que llegaron para agradecer, formular pedidos y, especialmente, poner en oración una preocupación que atraviesa a miles de familias: el trabajo.
Con el lema "Compartir el pan, celebrar la vida y pedir trabajo", la celebración tuvo como eje la figura de San Cayetano como patrono del pan y del trabajo, pero también como referencia para quienes atraviesan momentos de incertidumbre económica, buscan un empleo o sostienen con esfuerzo a sus familias.
La jornada incluyó distintas misas y momentos de oración, con una convocatoria que se extendió durante todo el día. El santuario se convirtió así en un punto de encuentro para trabajadores, jubilados, familias y personas que llegaron desde distintos sectores de la región.
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El cierre estuvo a cargo de Marcelo Colombo, arzobispo de Mendoza, quien presidió la misa de las 20 junto al padre Matías Braín, párroco de Junín.
Colombo retomó una de las características centrales de la devoción al santo y lo definió como "un santo cercano a los pobres". Pero planteó que esa cercanía no debe quedar solamente en la devoción individual, sino que supone una responsabilidad colectiva.
En ese sentido, sostuvo que San Cayetano representa también una "apelación a la solidaridad, al compromiso y a trabajar juntos por el bien común".
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La definición atravesó buena parte del sentido de la celebración. En un contexto en el que conseguir o conservar un empleo constituye una preocupación cotidiana para muchas familias, la figura del santo volvió a aparecer ligada no solamente al pedido personal sino también a la necesidad de construir una comunidad capaz de acompañar a quienes tienen dificultades.
Colombo señaló que San Cayetano "está asociado a la providencia, al trabajo, al pan y a pertenecer a una comunidad de hermanos".
Esos conceptos estuvieron presentes durante toda la jornada en Orfila, que concluyó con la tradicional procesión de antorchas. El pedido de trabajo convivió con el agradecimiento por lo conseguido, las intenciones por familiares y amigos y las oraciones por quienes atraviesan situaciones económicas complejas.
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La celebración de San Cayetano tiene en Orfila una particular importancia dentro del calendario religioso de Junín. Cada 7 de agosto, el santuario se transforma en lugar de peregrinación y encuentro para los devotos del santo.
La fecha mantiene además un fuerte componente social. La figura de San Cayetano está históricamente vinculada al trabajo y al pan, dos necesidades que adquieren una dimensión concreta en las intenciones que los fieles llevan cada año hasta su imagen.


Por eso, entre las peticiones aparecen empleos para quienes están desocupados, estabilidad para quienes tienen trabajos precarios, mejores condiciones laborales y posibilidades para los jóvenes que buscan incorporarse al mercado laboral.
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También tienen un lugar importante los jubilados y pensionados, las familias que atraviesan dificultades y quienes necesitan sostener sus hogares en un escenario económico que obliga a muchas personas a ajustar sus gastos y multiplicar esfuerzos.
En ese marco, el lema elegido para este año buscó sintetizar las distintas dimensiones de la jornada: compartir el pan como expresión de solidaridad, celebrar la vida y pedir trabajo.
No se trató solamente de una jornada destinada a quienes necesitan conseguir un empleo. La celebración puso también en primer plano la dignidad vinculada al trabajo y la importancia de que ese trabajo permita sostener una vida familiar y comunitaria.
La tradición popular suele resumir la devoción a San Cayetano en una frase: pedir "pan y trabajo". En Orfila, esa expresión volvió a adquirir este viernes un significado amplio.
El pedido por el trabajo se mezcló con la necesidad de agradecer por quienes pudieron conservarlo, por quienes lograron acceder a una oportunidad y por aquellos que, pese a las dificultades, continúan sosteniendo sus hogares.
La presencia de trabajadores y jubilados entre las intenciones de la jornada reflejó además una realidad que trasciende la cuestión estrictamente religiosa. La celebración se convirtió, una vez más, en un espacio donde las preocupaciones sociales encuentran una forma de expresión colectiva.
En ese punto se inscribió el mensaje de Colombo sobre la solidaridad y el bien común. La devoción a San Cayetano, planteó el arzobispo, no puede reducirse a esperar una respuesta individual, sino que también interpela a la comunidad sobre qué hace frente a las necesidades de los demás.
La idea de "pertenecer a una comunidad de hermanos", a la que hizo referencia durante la misa, funcionó como una síntesis de ese planteo.
Durante la misa de cierre también hubo lugar para una noticia que había generado expectativa en la Iglesia argentina: la confirmación de la próxima visita del papa León XIV a la Argentina.
Colombo señaló que la llegada del pontífice "es una alegría para todo el pueblo".
La referencia incorporó una dimensión nacional a una celebración que, durante buena parte del día, había estado concentrada en las necesidades y preocupaciones de la comunidad local.
La visita del Papa representa, para la Iglesia argentina, un acontecimiento de especial relevancia y fue recibida con expectativa por las comunidades religiosas. En Orfila, la noticia apareció en medio de una celebración marcada por la cercanía, la oración y la participación popular.
Fuente: Los Andes
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