Día del Maestro: el salario docente perdió casi 30% de poder adquisitivo con Milei
CTERA advierte que el salario docente perdió casi 30% de poder adquisitivo y que el presupuesto educativo cayó 45,9% desde 2023.

El Día del Maestro encuentra a los trabajadores de la educación atravesados por una crisis que va mucho más allá de la discusión salarial. Desde el inicio del gobierno de Javier Milei, el sector enfrenta una pérdida sostenida de poder adquisitivo que se desarrolla en paralelo con una reducción de los recursos nacionales destinados a sostener la educación pública.
Un informe elaborado por el Instituto Marina Vilte de CTERA, con datos del Presupuesto Nacional a julio de 2026, permite dimensionar ese escenario. De acuerdo con el estudio, el presupuesto de la Administración Pública Nacional acumula una reducción real del 34,4% desde el inicio de la actual gestión, mientras que el recorte en la función Educación y Cultura alcanza el 45,9% respecto de 2023.
La pérdida también se refleja directamente en los ingresos de los docentes. Para junio de 2026, el salario de bolsillo promedio nacional de un maestro de grado de nivel primario, jornada simple y diez años de antigüedad se ubicó en $1.087.013 a valores constantes. En junio de 2015, ese mismo salario equivalía a $1.505.635.
También te puede interesar: La postura de Fabián Martín sobre el Día del Maestro: No entendemos por qué el 11 de septiembre no es feriado nacional
La comparación supone una pérdida cercana al 30% del salario real en once años. Según la estimación del Instituto Marina Vilte, para recuperar el poder adquisitivo que tenía ese cargo en 2015 sería necesario un incremento salarial del 42%.
Sin embargo, el deterioro se profundizó particularmente durante los últimos años. Otro análisis de la misma institución ubicó en casi 30% la pérdida del poder adquisitivo docente desde septiembre de 2023, tomando como referencia el mismo cargo y antigüedad.
El retroceso de los salarios se produjo mientras el Estado nacional reducía su participación en el financiamiento del sistema educativo.
También te puede interesar: "Hoy más que nunca reivindicamos nuestros derechos sobre el río Atuel"
Según el informe, la inversión nacional destinada a Educación y Cultura representaba alrededor del 1,42% del PBI en 2023. El indicador descendió al 0,86% en 2024 y al 0,77% en 2025, mientras que para 2026 se proyecta en 0,79%.
En términos del producto, el retroceso representa 0,63 puntos porcentuales respecto de 2023.
El impacto resulta todavía más pronunciado en algunas áreas consideradas centrales para el funcionamiento del sistema. Frente a 2023, el presupuesto de Educación Obligatoria cayó 77% en términos reales, mientras que el destinado a Infraestructura Educativa se redujo 95,8%.
También te puede interesar: Mac Allister respaldó el reclamo por Los Nihuiles y pidió diálogo con Nación
También se registraron fuertes bajas en Deportes (-69,9%), Cultura (-47,7%) y Educación Universitaria (-20,7%). A su vez, los programas de la Secretaría de Educación cuentan en 2026 con un presupuesto real 79,2% inferior al de 2023, siempre según el relevamiento de CTERA.
Uno de los cambios que mayor impacto tuvo sobre los trabajadores fue la discontinuidad del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), que incluía recursos para conectividad y material didáctico, junto con el Fondo de Compensación Salarial.
El estudio registra una caída real del 99,1% respecto de 2023 en la partida correspondiente a ambos fondos. El último monto liquidado fue de $28.700 en septiembre de 2023. Actualizado a junio de 2026, ese valor equivaldría a $154.650, según CTERA.
También te puede interesar: Los Juegos Suramericanos tendrían un impacto económico de $137 mil millones en Rosario
La desaparición de esos recursos modificó la estructura de las negociaciones salariales. Con una menor intervención del Estado nacional, las provincias asumieron una responsabilidad mayor para sostener los ingresos docentes, precisamente en un contexto de restricciones fiscales.
Como consecuencia, se profundizaron las diferencias entre las remuneraciones de las distintas jurisdicciones y aumentó la conflictividad en las negociaciones provinciales.
Para los gremios docentes, el problema no se reduce al porcentaje de aumento que pueda conseguirse en cada provincia. También está en discusión la existencia de una instancia nacional de negociación que permita establecer condiciones comunes para los trabajadores de todo el país.
También te puede interesar: Suicidios: José Cano advirtió sobre el aumento de casos y propuso la prevención en las escuelas
CTERA mantiene entre sus principales reclamos la convocatoria a la Paritaria Nacional Docente, una recomposición salarial que permita recuperar el poder adquisitivo y la restitución de políticas nacionales destinadas al financiamiento educativo.
En la misma línea, SADOP, UDA y CEA, los otros sindicatos con representación nacional, sostienen reclamos vinculados con salarios y condiciones laborales, en un escenario donde las posibilidades de negociación están cada vez más condicionadas por la situación fiscal de cada provincia.
La discusión sobre un piso salarial nacional adquiere relevancia porque la capacidad de pago de cada jurisdicción termina teniendo un peso determinante sobre los ingresos de los docentes. Para las organizaciones gremiales, los mecanismos nacionales de compensación son necesarios para reducir esas diferencias.
El recorte no se circunscribe a los salarios. Los datos relevados por el Instituto Marina Vilte muestran fuertes retrocesos en programas directamente relacionados con el funcionamiento del sistema educativo.
Entre las partidas que más disminuyeron frente a 2023 aparecen Conectar Igualdad (-97%), Infraestructura y Equipamiento (-98,4%), Innovación y Desarrollo de la Formación Tecnológica (-90,5%) y Acciones de Formación Docente (-77,3%).
También se registran reducciones del 100% en programas como Fortalecimiento Edilicio de Jardines Infantiles y Mejoramiento de la Calidad Educativa.
A esto se suma el nivel de ejecución presupuestaria. Durante los primeros siete meses de 2026, los programas de la Secretaría de Educación —sin incluir a las universidades nacionales— habían ejecutado apenas el 43,8% del crédito anual previsto.
Algunas áreas presentaban niveles todavía menores: Infraestructura y Equipamiento, 11,3%; Formación Docente, 23,3%; Comedores Escolares, 28,1%; e Información y Evaluación de la Calidad Educativa, 16,1%.
Por su parte, las obras de infraestructura de Educación y Cultura dependientes de Obras Públicas registraban una ejecución de apenas 2,09% a julio.
El escenario plantea una doble discusión para los trabajadores de la educación: cuánto poder adquisitivo perdieron sus salarios y qué recursos quedan para sostener el sistema educativo.
La disparidad también se refleja entre las provincias. Según los datos difundidos en el marco del Día del Maestro, la brecha salarial para un mismo cargo docente supera los $1,5 millones mensuales entre distintas jurisdicciones.
Así, una fecha tradicionalmente asociada al reconocimiento de quienes sostienen las aulas llega atravesada por una realidad laboral marcada por la pérdida de ingresos, el retroceso del financiamiento nacional y el reclamo sindical por recuperar una instancia efectiva de negociación a nivel federal.
Para las organizaciones docentes, la discusión ya no pasa únicamente por obtener mejoras en cada paritaria provincial. El reclamo incluye también recomponer el financiamiento educativo y recuperar políticas nacionales destinadas a sostener salarios, infraestructura y condiciones de enseñanza.
Fuente: Mundo Gremial
Fuente: Primera Edición
- #educacion
- #alario
- #docente
- #perdio
- #por
- #ciento
- #milei
- #misiones


