Duhalde en el retrovisor

Mensaje. Lejos de Kicillof, Máximo conmemoró el Día de la Lealtad en chaco, la Cámpora concentró en San José 1111.
Si hubiera que orientarse por las declaraciones, las disputas que el peronismo bonaerense irradia a todo el país se resolverían con una tertulia entre Cristina Kirchner y Axel Kicillof. En el acto por el Día de la Lealtad que encabezó en La Matanza, el gobernador bonaerense reiteró que la expresidenta "está injustamente presa por defender nuestras banderas", pero esta opinión, que es sistemática, no parece alcanzar para el ultracristinismo que ella orienta a través de su hijo Máximo.
La Cámpora exige más: sumisión e identificación absoluta con la líder presa por la "Causa Vialidad", envuelta en la "Causa Cuadernos" y a punto de entrar, junto con su primogénito, en la de Hotesur-Los Sauces. Kicillof, subrayan, le debe todo. "Ella nos dio las oportunidades a todos por igual. A algunos quizás más, pero hoy no le están devolviendo lo que ella les dio. Creer que las cosas se dan por uno, a partir de uno, es complicado", reprochó una vez Mayra Mendoza ¿Cuándo volverá el hijo pródigo?
Para La Cámpora, la candidata debe ser CFK. Si no puede serlo, será por la proscripción que le impone el "lawfare" y habrá que buscar un Cámpora. No un Alberto Fernández, demasiado hundido en el grotesco para inducir alguna épica: un Cámpora que habilite la expectativa de renunciamientos para el retorno de la verdadera depositaria del poder. En esa línea, el PJ Nacional emitió el 17 de octubre el comunicado "Ayer Perón, hoy Cristina".
En Chaco, abrazado con el senador nacional Jorge Capitanich, Máximo Kirchner Volvió a exigir su liberación e insistió en la eventual candidatura de su madre como la principal alternativa y garantía doctrinaria dentro del peronismo, sostuvo que defenderla es defender la memoria de los gobiernos que ampliaron derechos y advirtió que no se puede construir un futuro sin reconocer su conducción. La Cámpora se movilizó a San José 1111.
La Matanza, Chaco y el departamento donde la e presidenta cumple prisión domiciliaria fueron los tres escenarios con proyección nacional de la conmemoración más emblemática del justicialismo dividido por el sucesorio de CFK en el que litigan los dirigentes de la metrópoli. Ninguno estuvo en condiciones de organizar un acto con presencia de las provincias, la visita de Máximo al Chaco intentó disimular esta deficiencia. Los peronismos provinciales se refugiaron en sus distritos.
CFK no encuentra nadie que no le inspire el presentimiento de traición. Por el retrovisor, ve a Eduardo Duhalde como un presagio. CFK no encuentra nadie que no le inspire el presentimiento de traición. Por el retrovisor, ve a Eduardo Duhalde como un presagio.
Conviene atender los detalles geográficos, porque los discursos no se diferenciaron en lo conceptual. Prácticamente todos, incluido el que Lucía Corpacci pronunció en Paclín, Catamarca, resaltaron el peso político de la figura de CFK y la injusticia de su peripecia. También fue unánime el recurso al fetiche de la unidad como requisito indispensable para alcanzar un triunfo sobre Javier Milei el año que viene, aunque Máximo advirtió que no quiere "un amontonamiento de dirigentes".
El 17 de octubre consistió, de tal manera, en una serie de "cartas de intención" de unidad "a pillar", en el que hay que destacar algunas ausencias. Un acto del "kicillofismo", otro del "cristinismo" montado en Chaco y CABA. De ninguno de los dos participaron figuras que tratan de proyectarse hacia la disputa presidencial. Sergio Massa, por empezar, se limitó a un pronunciamiento del Frente Renovador y a una visita previa a CFK, celoso del rol de árbitro en la pelea entre el hijo y el ahijado renegado de la líder. El senador sanjuanino Sergio Uñac, que ya está lanzado, tampoco quiso meterse en el fuego cruzado. El también senador, pero santiagueño, Gerardo Zamora, tampoco se jugó a chamuscarse con la interna.
La gran ganadora del 17 fue, una vez más, CFK. Nadie se atreve a salir a la intemperie para competir sin su madrinazgo, mucho menos a desafiarla, pero nadie parece dispuesto a aceptar las condiciones que impone para otorgar la bendición.
Paradójico mensaje del Día de la Lealtad: aparte de su hijo, la líder no parece encontrar a nadie que no le genere la sospecha de la traición. Por el espejo retrovisor intuye el destino de Eduardo Duhalde, a quien ella y su difunto esposo terminaron de sepultar en las elecciones de 2005 para apoderarse del aparato bonaerense.
Fuente: El Ancasti
- #provinciales
- #duhalde
- #retrovisor
- #n624245
- #catamarca


