El bolsillo de los consumidores y el clima ponen a prueba a las Ferias Francas de Posadas
Las Ferias Francas de Posadas enfrentan menor consumo y daños por temporales. Lechuga, acelga y repollo mantienen precios promocionales.

Las Ferias Francas de Posadas atraviesan un escenario en el que conviven una menor capacidad de compra de los consumidores, variaciones en los precios de acuerdo con la oferta disponible y los efectos que dejaron los últimos temporales sobre la producción. A pesar de ese contexto, la actividad se mantiene y la red continúa ampliándose: con la reciente incorporación de un nuevo día de atención en el barrio Itaembé Guazú, ya son 21 los puntos de comercialización distribuidos en la ciudad.
La presidenta de la Asociación de Ferias Francas Tierra Colorada, Malena Ruiz Díaz, explicó en FM 89.3 Santa María de las Misiones que no existe un comportamiento uniforme de los precios. Según señaló, mientras algunos productos registraron variaciones debido a la menor disponibilidad, otros mantienen promociones y valores accesibles gracias al volumen de producción propio de la temporada.
Uno de los factores que incidió sobre la oferta fueron los temporales. Los cultivos que se encontraban a cielo abierto o directamente en el campo sufrieron daños en distintas zonas, lo que provocó faltantes puntuales. Cuando disminuye la cantidad disponible y la demanda se mantiene, explicó Ruiz Díaz, algunos precios tienden a incrementarse.
El fenómeno se observa, por ejemplo, en los zapallitos y otros productos afectados por las condiciones climáticas. Sin embargo, la dirigente aclaró que no se trata de aumentos elevados, sino de situaciones en las que disminuyen las cantidades disponibles o dejan de estar vigentes determinadas ofertas.
Al mismo tiempo, comienzan a aparecer nuevos cultivos de temporada. Ruiz Díaz mencionó los pepinos entre las novedades que ya pueden encontrarse en las ferias y remarcó que, pese a tratarse de una producción que comienza a ingresar al circuito, sus valores continúan siendo accesibles.
La situación es diferente en aquellos productos que actualmente presentan un mayor volumen de producción. En ese grupo, Ruiz Díaz destacó las hojas, particularmente la lechuga y la acelga, que mantienen promociones.
También mencionó al repollo, cuyo costo se encuentra más bajo que en otras épocas del año debido a que actualmente se encuentra en temporada. De esta manera, la mayor oferta permite a los productores sostener valores más convenientes para los consumidores.
La referente del sector explicó que las variaciones responden, en buena medida, al propio ciclo productivo: cuando hay abundancia, aparecen promociones y precios más bajos; cuando un fenómeno climático reduce la producción, la menor oferta puede traducirse en aumentos.
El impacto del clima no se limita a los cultivos. Los temporales también provocaron daños en infraestructura productiva, aunque con diferente intensidad según las zonas.
Frente a la inestabilidad meteorológica, algunos productores decidieron postergar la reconstrucción de estructuras para evitar volver a invertir en instalaciones que podrían resultar afectadas por nuevos episodios climáticos. La estrategia consiste en esperar cómo evoluciona el tiempo durante los próximos días y semanas antes de avanzar.
En este contexto, la Asociación de Ferias Francas cuenta con un banco de insumos interno destinado a acompañar a los productores. Ruiz Díaz señaló que ya están recibiendo pedidos de rollos de plástico y media sombra para quienes se preparan para reconstruir sus estructuras.
En cuanto a los cultivos dañados, indicó que hubo pérdidas en distintas zonas, pero que los productores continúan trabajando para recuperar la producción.
A las dificultades productivas se suma otro factor: el menor nivel de consumo. Ruiz Díaz reconoció que la disminución de las ventas se hace visible especialmente en determinadas fechas y explicó que los consumidores llegan a las ferias con una estrategia de compra más acotada.
El cliente, según describió, prioriza los productos básicos y compra "a medida" para cuidar su economía. En ese proceso, algunos alimentos elaborados dejan de ser prioritarios y son postergados frente a otros productos considerados esenciales.
Pese a esa reducción, la actividad continúa y las ferias mantienen movimiento. Una de las razones que, según la dirigente, explica esa permanencia es la diferencia que los consumidores encuentran respecto de otros mercados.
El contacto habitual con los compradores permite a la asociación conocer esa percepción: los propios clientes señalan que en las ferias encuentran precios convenientes, por lo que continúan eligiendo estos espacios incluso en un contexto de menor consumo.
Los métodos de pago también se ampliaron. Si bien el efectivo continúa siendo una de las modalidades tradicionales y más utilizadas, los feriantes incorporaron herramientas de pago virtual que permiten realizar operaciones mediante transferencias y otros mecanismos electrónicos.
La adaptación busca facilitar las compras en un circuito que mantiene como característica central el vínculo directo entre productores y consumidores.
A esto se suma una nueva herramienta de comunicación. La Asociación de Ferias Francas Tierra Colorada comenzó a utilizar la cuenta de Instagram feriasrancast.c, donde prevé publicar novedades sobre los puntos de venta y la actividad de las ferias.
Fuente: Primera Edición
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