Saltar al contenido principal

El Niño trae un verano de mucha agua en San Juan: el temor por crecidas, las zonas críticas y cómo se prepara la provincia

A la enorme acumulación de nieve en la Cordillera se suma la expectativa por un verano con lluvias y posibles crecidas. Los preparativos, los mapas de riesgo y qué pasa con Calingasta, Jáchal y Zonda.

Por Elizabeth Pérez7 min de lectura
Compartir
El Niño trae un verano de mucha agua en San Juan: el temor por crecidas, las zonas críticas y cómo se prepara la provincia
El Niño trae un verano de mucha agua en San Juan: el temor por crecidas, las zonas críticas y cómo se prepara la provincia · Foto: Tiempo de San Juan

La histórica acumulación de nieve en la cordillera sanjuanina por influencia del fenómeno climático El Niño abrió una expectativa inédita después de años de sequía, pero también encendió una alerta si finalmente se cumplen los pronósticos y llega una gran cantidad de agua, ¿está San Juan preparado para recibirla?

Tiempo de San Juan informó el 19 de agosto que se acumula un extraordinario manto de nieve en alta montaña, con picos de más de 2 metros de nieve consolidada que permiten anticipar que habrá un derrame hídrico muy importante en los ríos sanjuaninos. Los cálculos oficiales se esperan para mediados de octubre.

Pero hay otro factor que las autoridades miran con preocupación: todos los pronósticos dicen que existe una probabilidad de más del 90% de que el fenómeno El Niño sea uno de los más intensos que se recuerde y traiga aparejado fuertes lluvias de verano y crecidas que podrían poner en jaque a San Juan.

También te puede interesar: Unipase amplía sus beneficios para estudiantes y suma nuevos comercios y servicios en Paraná

Fuentes calificadas confirmaron a TSJ que el Gobierno ya trabaja sobre modelos de simulación hidráulica para anticipar cómo podría comportarse el agua en distintos sectores de la provincia, y hasta se han detectado las zonas con mayor y menor riesgo de la provincia.

La preocupación pasa por cuánto agua habrá: algunas fuentes no descartan la posibilidad de que se repita El Niño intenso del ciclo 1997/98, cuando el río alcanzó un derrame de 3.935 hm3 anual. Eso es más del doble de la media histórica del río San Juan, y más del triple frente a los 1.248 hm3 del ciclo pasado. A eso se suman las lluvias estivales.

Pero también, hay incertidumbre por dónde bajará, qué cauces encontrará y qué zonas quedaron expuestas después de más de una década de sequía, durante las cuales hubo intervenciones y modificaciones sobre algunos sectores de los ríos.

También te puede interesar: Abren la convocatoria para la séptima edición del Premio Franklin Rawson

El río San Juan, las tres presas y cómo se prepara

Uno de los puntos que genera menos preocupación es el sistema del río San Juan aguas arriba del Valle de Tulum. La cuenca cuenta con tres grandes presas en cascada: Caracoles, Punta Negra y Ullum. Esa infraestructura permite regular el ingreso del agua mediante desembalses controlados y amortiguar eventuales incrementos del caudal o crecidas. El secretario de Recursos Hídricos y Energías Renovables, David Devia, dijo a Tiempo de San Juan que ya se está trabajando conjuntamente con el EPSE, el Departamento de Hidráulica y la Dirección de Recursos Energéticos en un plan de desembalse "que en su momento se dará a conocer con todas las medidas".

En términos generales, consistirá en programar la liberación de agua de cada una de las represas para regadío y otros usos, y lo que supere la capacidad de los canales será volcado al río que naturalmente es un área de infiltración que alimenta el acuífero libre.  "Luego, si hubiese que activar alguna medida especial ya se hará en coordinación con la policía, Defensa Civil, Bomberos y el Ministerio de Desarrollo Humano, además de las Juntas de Riego. Pero hoy por hoy, aguas abajo el sistema del río San Juan está bastante controlado", dijo Devia.

También te puede interesar: Habilitan 17 puntos de abastecimiento en Santa Rosa ante la posible falta de agua

Las zonas que preocupan

El problema aparece en aquellas zonas que tienen menor capacidad de regulación o directamente carecen de presas capaces de contener una crecida, y dos departamentos concentran buena parte de la atención oficial: Jáchal y Calingasta.

En la cuenca del río Jáchal existe un solo dique -el Cuesta del Viento- capáz de regular crecidas y eso genera una situación diferente respecto del río San Juan, donde existe un sistema de tres embalses que permite manejar el caudal de manera escalonada.

También te puede interesar: Comenzó la Novena de Santa Rosa de Lima

El otro sector que preocupa especialmente es Calingasta. El departamento está directamente vinculado al ingreso de los principales escurrimientos provenientes de la zona cordillerana, también es el primero que recibe las crecidas, y no cuenta con presas de regulación. Justamente allí quedó paralizado el dique El Tambolar.

Eso significa que, ante una crecida importante, el agua tendría un impacto mucho más directo sobre las zonas habitadas y productivas del departamento. Por ese motivo, las autoridades locales están contemplando mecanismos de prevención, defensa y eventualmente evacuación ante escenarios de crecidas que puedan superar la capacidad natural de los cauces.

Ese diario informó el pasado 5 de agosto que la Junta de Riego departamental está preocupada por el tema y ya envió pedidos al Departamento de Hidráulica y al gobernador Marcelo Orrego para reclamar trabajos tempranos de encauzamiento y defensas aluvionales. "En diciembre será tarde", dijo su titular, Horacio Rubilar.

También te puede interesar: Sol pleno y amaneceres fríos consolidan el clima estable durante el fin de semana

El otro temor: las lluvias del verano

La nieve no es el único factor que está mirando el Gobierno. Las fuentes consultadas señalaron que también se está siguiendo con atención el escenario climático previsto para los próximos meses y la posibilidad de tormentas intensas durante el verano. Estas pueden producir rápidamente las denominadas bajadas laterales o aluvionales, que descargan grandes cantidades de agua hacia los cauces principales, con crecidas repentinas y dañinas.

Es fenómeno se agrava en las zonas donde el crecimiento urbano, productivo o la actividad privada se acercaron durante los años de sequía a sectores que históricamente formaban parte de los cauces o de sus áreas de inundación.

Zonda, un antecedente reciente

Entre las zonas que generan preocupación aparece también Zonda, que sufrió un fuerte impacto durante el verano pasado. A mediados de enero, tras el desborde del Río Blanco y la acumulación de agua, el barro se apoderó de la escena y arrasó casas, plantaciones, autos, restaurantes y comercios.

En las últimas semanas, los vecinos que fueron afectados en aquella oportunidad ya vienen manifestando su preocupación frente a la posibilidad de que este verano vuelva a presentarse un escenario de tormentas fuertes y crecidas.

Para llevar tranquilidad, Devia dijo que se viene trabajando hace tres meses en convenio con especialistas de la Universidad Nacional de San Juan, e Hidráulica ya ha hecho intervenciones para implementar pronto tecnología de monitoreo temprano de precipitaciones.

Aunque oficialmente no hubo precisiones, fuentes calificadas anticiparon que se planea la instalación de una estación meteorológica en un punto alto de la cuenca de la zona que permitirá contar con datos on line de las precipitaciones y determinar con anticipación dónde podrían aparecer los principales problemas y qué sectores deberían ser priorizados ante una emergencia.

Los cauces que cambiaron durante la sequía

Uno de los mayores desafíos que enfrentan ahora los equipos técnicos está aguas abajo de los diques del río San Juan, teniendo en cuenta que la prolongada sequía que sufrió esta provincia dejó durante 20 años vastos sectores del cauce prácticamente inactivos.

En ese tiempo, la actividad humana modificó algunos sectores del terreno: se hicieron emprendimientos privados y se instalaron ripieras que alteraron sectores del espacio que naturalmente corresponde al escurrimiento del río. El problema que enfrentan ahora los especialistas es determinar qué ocurriría si vuelve a circular por esos lugares una cantidad importante de agua.

"Es un cauce que ha estado por más de 20 años inactivo. Hay que volver de nuevo a ver, por la intervención antrópica normal, qué áreas son las propensas a sufrir inundación", explicó una fuente técnica consultada.

El Gobierno ya trabaja con mapas de riesgo

Para anticiparse a ese escenario, la provincia comenzó a realizar levantamientos digitales del terreno que luego son incorporados a programas de simulación hidráulica. El objetivo es modelar distintos escenarios y determinar por dónde circularía el agua si se produjera una crecida importante.

Los resultados de esos trabajos están permitiendo elaborar mapas con zonas clasificadas en rojo y amarillo, según el nivel de riesgo que surge de las simulaciones.

San Juan viene de años en los que el principal problema fue exactamente el contrario: la falta de agua. Ahora, una cordillera cargada de nieve abre la posibilidad de que el próximo ciclo hídrico tenga un derrame muy superior al de los últimos años, combinado con tormentas y crecidas fuertes por el Super Niño.

La cordillera acumula una nieve extraordinaria: cinco veces más que la temporada pasada y la gran pregunta es cuánta agua llegará a los ríos sanjuaninos

La cordillera acumula una nieve extraordinaria: cinco veces más que la temporada pasada y la gran pregunta es cuánta agua llegará a los ríos sanjuaninos

La nieve en cordillera trae esperanza para el agua y activa alertas en todo San Juan: cómo cuidarse

La nieve en cordillera trae esperanza para el agua y activa alertas en todo San Juan: cómo cuidarse

Fuente: Tiempo de San Juan

  • #provinciales
  • #nino
  • #trae
  • #verano
  • #mucha
  • #agua
  • #san
  • #juan
  • #temor
  • #por
  • #crecidas
  • #las
  • #zonas
  • #criticas
  • #como
  • #prepara
  • #provincia_1787275845
  • #san juan

Te puede interesar

Newsletter Pulso Federal · Diaria

La radiografía política y económica del país, todos los días en tu casilla.

Análisis federal, indicadores y la mirada del interior sobre la agenda nacional. Para tomadores de decisión, periodistas y ciudadanos exigentes. Sin spam.

Te suscribís y podés cancelar cuando quieras.