El precio de las instalaciones de aires acondicionados subió un 30% interanual en San Juan: cómo viene la demanda y las advertencias
Con la llegada de los primeros días de calor, comenzaron a crecer las consultas por instalaciones y mantenimiento de equipos. Referentes advierten que los valores varían según la capacidad del aire, los materiales y las condiciones del trabajo. También recomiendan prestar atenció…

Con la llegada del calor, la demanda de instalaciones, reparaciones y mantenimiento de aires acondicionados comenzó a reactivarse en San Juan. Los técnicos del sector ya registran consultas y pedidos de presupuestos, aunque todavía consideran prematuro hablar de una temporada plenamente instalada. En paralelo, los costos de los trabajos muestran una suba respecto del año pasado y los especialistas advierten sobre la importancia de contar con personal matriculado y realizar correctamente las conexiones eléctricas.
Según explicó Jaime Carrillo, titular de Carrillo Refrigeración y Carrillo Master Class, la actividad comenzó a mostrar un movimiento similar al registrado durante el mismo período de 2025. Una de las características que se observa en los últimos días es que los usuarios consultan diferentes presupuestos antes de contratar una instalación.
Para Carrillo, el nivel de actividad que tendrá la temporada dependerá, como ocurre habitualmente, de la cantidad y continuidad de las jornadas de altas temperaturas. Es decir, el incremento de las consultas que ya comenzó a registrarse podría profundizarse si se mantienen los días de calor.
Uno de los principales cambios respecto del año pasado aparece en el valor de los materiales necesarios para realizar una instalación. De acuerdo con Carrillo, actualmente registran un incremento aproximado del 30% interanual. Para tomar una referencia, el especialista utiliza un equipo de alrededor de 3.000 frigorías, una de las capacidades más comercializadas para viviendas. Una instalación de estas características durante la temporada 2024/2025 rondaba los $280.000, mientras que actualmente se ubica aproximadamente en $360.000, contemplando materiales y mano de obra.
El valor representa una diferencia cercana al 29% respecto del año anterior. De todos modos, el precio puede variar alrededor de un 10%, según las características del trabajo, la cantidad de equipos y las condiciones particulares del lugar donde se realizará la instalación.
A medida que aumenta la capacidad del aire acondicionado también crece la cantidad de materiales requeridos y, por lo tanto, el costo final del trabajo.
Desde Invertelec, Gustavo Muro, técnico matriculado de CACAAV, también señaló que las consultas comenzaron a incrementarse en los últimos días. En su caso, actualmente maneja un valor de mano de obra de unos $230.000 para la instalación de un equipo de 3.000 frigorías, mientras que para uno de 4.500 frigorías el precio ronda los $280.000 y para uno de 6.000 frigorías llega aproximadamente a $355.000.
A esos valores de mano de obra se deben sumar los materiales, que Muro estimó entre $80.000 y $110.000 para equipos nuevos, dependiendo de las características de cada instalación.
Como referencia, en octubre de 2025 los técnicos consultados por Tiempo de San Juan habían señalado valores de entre $230.000 y $270.000 para instalar un equipo de 3.000 frigorías, incluyendo materiales y mano de obra. Para equipos de mayor capacidad, los presupuestos ya superaban los $350.000.
Los valores actuales, por lo tanto, presentan diferencias según qué elementos incluya cada presupuesto. En particular, es importante distinguir entre el precio de la mano de obra y el costo total de una instalación, que incorpora también cañerías, cableado, aislación y otros materiales.
Para un equipo split de aproximadamente 3.000 frigorías, una instalación básica contempla habitualmente la colocación del equipo y un mínimo de tres metros de interconexión, de acuerdo con las especificaciones establecidas por el fabricante. Dentro de ese trabajo se encuentran los tres metros de cañería de cobre, el cableado de interconexión bajo normas IRAM, la aislación individual de las tuberías y la terminación mediante cinta de barrera blanca o aluminio.
En general, las ménsulas no están incluidas en ese presupuesto, al igual que la provisión de la alimentación eléctrica del equipo. En este último caso, la conexión debe encontrarse disponible en el domicilio o realizarse mediante un trabajo específico.
Este punto resulta especialmente importante porque un aire acondicionado necesita una alimentación eléctrica adecuada, con correcto orden de fase y neutro, descarga a tierra y las protecciones correspondientes.
La instalación debe contar con una llave termomagnética dimensionada de acuerdo con la capacidad del equipo y con protección mediante interruptor diferencial o disyuntor. La puesta a tierra, según las recomendaciones técnicas, no debería considerarse un elemento opcional.
Cada una de estas protecciones cumple una función diferente y, en conjunto, busca reducir riesgos tanto para el equipo como para las personas.
Muro coincidió en que el movimiento comenzó a aparecer en las últimas semanas. Según explicó, durante los meses de invierno la actividad vinculada con las instalaciones disminuye considerablemente, aunque también existen casos de personas que colocan equipos para utilizarlos en la función de calefacción.
Con el comienzo de las temperaturas más elevadas, las consultas por instalaciones nuevas volvieron a aparecer y los usuarios comenzaron a solicitar presupuestos para conocer cuánto deberán desembolsar antes de avanzar con la compra o colocación de un equipo.
Además de las instalaciones, los técnicos también reciben consultas por reparaciones de aparatos que ya se encuentran en funcionamiento.
En este último caso, Muro señaló que algunos propietarios optan por reparar sus equipos en lugar de reemplazarlos. Entre los trabajos que pueden requerirse se encuentra la detección de una fuga de refrigerante, su reparación, la realización del vacío correspondiente y posteriormente la carga de gas.
Según el presupuesto que maneja el técnico, un trabajo de esas características ronda actualmente los $240.000, incluyendo mano de obra, detección y reparación de la fuga y carga de gas.
Con el aumento de las temperaturas también comienza a crecer la demanda de mantenimiento preventivo. Carrillo remarcó que este servicio debería contemplar tres aspectos, como lo son limpieza, sanitización y correcciones.
La limpieza implica retirar la suciedad acumulada tanto en la unidad interior como en la exterior. La sanitización, en cambio, requiere productos específicos para tratar los serpentines y otras superficies del equipo donde pueden acumularse humedad, agua de condensación y contaminación.
Para realizar una limpieza profunda también son necesarias herramientas específicas. Según Carrillo, en muchos casos estos trabajos pueden realizarse sin desmontar completamente el equipo split de la pared.
A esto se suman las correcciones que puedan ser necesarias. Entre ellas aparecen las aislaciones deterioradas por la exposición al sol, encintados que deben renovarse, drenajes dañados y otros desperfectos generados por el uso y el paso del tiempo.
En caso de detectarse una pérdida de refrigerante, la localización y reparación de la falla, además de los procedimientos posteriores necesarios, constituyen un trabajo adicional que debe presupuestarse por separado.
Actualmente, Carrillo estimó que un servicio que incluya limpieza, sanitización y correcciones ronda los $120.000. El monto, sin embargo, depende de la capacidad, el estado y las condiciones particulares de cada equipo.
No existe un período único que pueda aplicarse a todos los equipos. La frecuencia depende principalmente de la cantidad de horas de funcionamiento y de las condiciones ambientales a las que está expuesto el aire acondicionado.
En los equipos que funcionan de manera intensiva durante toda la temporada de calor, Carrillo recomienda realizar un mantenimiento profesional al menos una vez al año.
En aquellos aparatos que tienen un uso considerablemente menor, el intervalo puede extenderse a dos o incluso tres años, dependiendo de su estado y de las condiciones de funcionamiento.
Sin embargo, sugirió que la limpieza de los filtros sea realizada directamente por el usuario y que se haga con mayor frecuencia.
Durante los períodos de utilización frecuente, la recomendación es controlar y limpiar los filtros aproximadamente cada 15 días. La acumulación de suciedad puede afectar el funcionamiento del equipo y su rendimiento.
Otro de los puntos sobre los que puso el foco Carrillo es la elección del profesional que realizará la instalación. La incorporación de nuevas tecnologías en los equipos de climatización hizo que el trabajo requiera conocimientos técnicos específicos. Por ese motivo, recomienda recurrir a personal técnicamente idóneo y matriculado.
Pero el especialista remarcó que no alcanza con preguntarle al instalador si posee matrícula. El usuario puede solicitar la credencial física vigente, comprobar que la identidad de quien se presenta coincida con la persona titular de esa matrícula y verificar posteriormente la información en el registro oficial de CACAAV.
Esta comprobación adquiere particular importancia frente a los equipos que incorporan tecnologías como Inverter y refrigerantes como el R32, que requieren procedimientos específicos.
Carrillo también recomienda que, una vez finalizada la instalación, el propietario solicite el Informe de Instalación. Allí quedan registrados los datos del equipo, del técnico y de su matrícula, además de distintos controles realizados durante el trabajo.
El formulario contempla, entre otros aspectos, la revisión del interruptor, la línea eléctrica y la puesta a tierra. En caso de que sea necesario modificar o reforzar la instalación eléctrica, o realizar una puesta a tierra, estos trabajos deben ser efectuados por un electricista matriculado -hacer clic aquí-.
Además de verificar la matrícula, Carrillo aconseja solicitar una garantía escrita por el trabajo realizado, con un período no inferior a seis meses. La documentación permite dejar constancia de quién realizó la instalación, qué tareas se efectuaron y bajo qué condiciones se llevó adelante el trabajo.
En un contexto en el que los usuarios comienzan a anticiparse a la llegada de las jornadas más calurosas, los especialistas consultados coinciden en que comparar presupuestos puede ayudar a conocer qué incluye realmente cada servicio.
No todos los valores publicados corresponden al mismo tipo de trabajo: algunos presupuestos contemplan solamente la mano de obra, mientras que otros incorporan materiales, y determinadas instalaciones pueden requerir además trabajos eléctricos, ménsulas u otras tareas adicionales.
Por eso, además del precio final, la recomendación es consultar qué elementos están incluidos, qué materiales serán utilizados, quién realizará la instalación y qué documentación y garantía se entregarán una vez terminado el trabajo.
Fuente: Tiempo de San Juan
- #economia
- #precio
- #las
- #instalaciones
- #aires
- #acondicionados
- #subio
- #interanual
- #san
- #juan
- #como
- #viene
- #demanda
- #advertencias_1790281284
- #san juan

