El producto que muchos ponen al lavar las toallas y puede hacer que dejen de secar bien
Un producto habitual del lavado puede dejar las toallas suaves y perfumadas, pero reducir progresivamente su capacidad de absorción. Qué recomiendan tener en cuenta para cuidarlas.

Un producto habitual del lavado puede dejar las toallas suaves y perfumadas, pero reducir progresivamente su capacidad de absorción. Qué recomiendan tener en cuenta para cuidarlas.
Por Redacción
El suavizante suele utilizarse para dejar las prendas perfumadas y agradables al tacto, pero no siempre es la mejor opción para las toallas. Su uso frecuente puede afectar una de las características más importantes de estas prendas: su capacidad para absorber el agua.
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Suaves, esponjosas y con buen perfume. Ese suele ser el resultado que buscamos cuando lavamos las toallas, por lo que agregar suavizante al lavarropas parece una decisión lógica. Sin embargo, ese hábito puede terminar consiguiendo justamente lo contrario de lo que necesitamos.
El problema no está necesariamente en cómo se sienten las toallas al sacarlas del lavarropas, sino en cómo funcionan después de varios lavados. Con el tiempo, determinados productos pueden dejar residuos sobre las fibras y hacer que absorban menos agua.
La principal función de una toalla es absorber la humedad. Para conseguirlo, sus fibras necesitan conservar la capacidad de captar y retener el agua.
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El suavizante actúa dejando sustancias sobre esas fibras para proporcionar una sensación más agradable al tacto. Precisamente esa película puede convertirse en un inconveniente cuando se utiliza de manera excesiva o frecuente.
Según explicó Infobae, fabricantes de textiles advierten incluso en las etiquetas de algunas toallas que el uso de suavizante puede disminuir progresivamente su capacidad de absorción.
Por eso, una toalla puede sentirse suave y perfumada y, al mismo tiempo, secar peor.
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No existe una cantidad universal que sirva para todos los productos y lavarropas. Lo recomendable es respetar la dosis indicada por el fabricante y comprobar también las instrucciones de lavado de cada toalla.
Si la etiqueta desaconseja utilizar suavizante, lo mejor es evitarlo. Tampoco conviene pensar que agregar una cantidad mayor hará que la ropa quede más limpia o más suave: el exceso de producto puede favorecer la acumulación de residuos.
Otro punto importante es no sobrecargar el tambor. Las toallas necesitan suficiente espacio para moverse durante el lavado y permitir que el agua y el detergente circulen correctamente.
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Antes de ponerlas en el lavarropas, conviene separarlas según los colores y revisar las indicaciones de la etiqueta, especialmente la temperatura máxima recomendada.
También es importante utilizar una cantidad adecuada de detergente. Poner más producto del necesario no significa conseguir una limpieza más profunda y puede dificultar el enjuague.
Una vez terminado el programa, las toallas deberían secarse completamente antes de guardarlas. Dejarlas húmedas dentro del lavarropas, en el canasto o doblarlas antes de que terminen de secarse puede favorecer la aparición de olores desagradables.
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Y hay un detalle que muchas veces se pasa por alto: las toallas nuevas también conviene lavarlas antes del primer uso, tanto por higiene como para retirar posibles residuos del proceso de fabricación.
Si una toalla que antes absorbía correctamente comienza a dejar la piel húmeda, la acumulación de productos puede ser una de las posibles causas, aunque el desgaste natural de las fibras también influye.
En ese caso, vale la pena revisar la rutina de lavado y, especialmente, reducir o suspender temporalmente el suavizante, siempre respetando las instrucciones de cuidado de la prenda.
Un pequeño cambio puede ayudar a recuperar aquello que realmente importa en una buena toalla: que además de sentirse agradable, seque correctamente.
Temas
El suavizante suele utilizarse para dejar las prendas perfumadas y agradables al tacto, pero no siempre es la mejor opción para las toallas. Su uso frecuente puede afectar una de las características más importantes de estas prendas: su capacidad para absorber el agua.
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Fuente: Río Negro
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