Saltar al contenido principal

El recorrido que no sabías que necesitabas por la casa donde Sarmiento rosqueó y amó

Una visita guiada exclusiva develó secretos sobre la vida y obra del sanjuanino en esa propiedad. La vivienda resguarda jornadas de intensa negociación política durante la era Sarmiento presidente. Los días con Aurelia Vélez Sarsfield, todo lo que hizo por Tigre y un anecdotario delicioso.

Por Natalia Caballero7 min de lectura
Compartir
El recorrido que no sabías que necesitabas por la casa donde Sarmiento rosqueó y amó
El recorrido que no sabías que necesitabas por la casa donde Sarmiento rosqueó y amó · Foto: Tiempo de San Juan

Sarmiento no tenía paciencia. No le gustaba quedarse quieto para que los artistas lo retrataran. Pero hay una excepción. El busto del prócer en Tigre es para el único ante el que posó, pero con una condición: que le hicieran las orejas más chicas. Y el escultor Víctor de Pol cumplió. Esa imagen del sanjuanino es la que recibe a los visitantes que llegan al Museo Casa Sarmiento, en Tigre. La austera vivienda está cubierta por una enorme caja de cristal, que resguarda la estructura de las desafiantes condiciones climáticas del partido bonaerense. Todos los secretos del lugar en el que Sarmiento pensó la patria y vivió un amor intenso junto a Aurelia Vélez Sarsfield.

Para llegar al Museo, se puede ir en taxi lancha o en lancha colectivo. La casa del prócer está abierta de miércoles a domingo, de 10 a 17 horas y la visita es gratuita. La municipalidad se encarga del mantenimiento general del predio, que conservó una hectárea de las 31 originales. La imponente estructura de vidrio que protege la vivienda refleja la luz solar que baña al misterioso río Sarmiento. Las placas transparentes hablan: lo que hay aquí dentro es valioso para todos. Y vaya si lo es.

La casa en la que vivió Sarmiento en Tigre no era suya originalmente, sino de su amigo personal Federico Álvarez Toledo Bedoya. Ambos compartían un profundo desprecio por Juan Manuel de Rosas y vivieron al mismo tiempo el exilio en Chile. Forjaron una amistad que trascendió sus vidas y en 1860, Álvarez Toledo Bedoya le regaló la propiedad, cuando se enteró que el sanjuanino siempre quiso vivir en el Delta del Paraná.

También te puede interesar: "Colchón" y más crédito, las apuestas del Gobierno para mejorar la actividad

Ricardo Gil, a cargo del museo, contó que cuando Sarmiento llegó al terreno, en una embarcación a vapor, disparó unos tiros al aire como hacían los estadounidenses cuando se apropiaban de un terreno. Sólo salía con su carabina debido a la cantidad de yaguaretés y fauna salvaje que había en la zona.

La vivienda no es del todo original pero se intentó replicar el lugar que habitó el prócer. La casa es muy pequeña, sobre pilotes, como todas las construcciones en el delta y con vista al caudaloso río que hoy lleva su nombre. El sanjuanino valoraba la austeridad y un fiel reflejo de esa forma de vivir es la propiedad en la que residió: una pequeña cocina, una habitación y una sala de estar. La cama que está en el dormitorio es la original, bastante pequeña para la altura de Sarmiento, quien calculan que medía 1,80 metros. Las camas tenían ese tamaño porque en el siglo XIX se asociaba dormir en posición horizontal con la muerte súbita.

En la casa trabajaba personal de servicio que mantenía las instalaciones. Cuentan que el sanjuanino era fanático de las frutas y verduras que se daban en Tigre. Como llegaban a Capital Federal machucadas por los viajes, decidió plantar mimbre para hacer cestos en los cuales transportarlas. Para que enseñara el oficio a los pobladores, Sarmiento contrató a un francés especialista. Actualmente, las artesanías en mimbre continúan siendo una fuente de ingresos importante para la numerosa comunidad de artesanos de la zona.

También te puede interesar: Javier Milei presentará el Presupuesto 2027 en Diputados: los cambios de dinámicas en el Congreso

El momento en el que Sarmiento visitó con mayor frecuencia esa propiedad fue durante su presidencia, de 1868 a 1874. Llegaba en "La Talita", una lancha con motor a vapor que le regaló un astillero inglés. Esa embarcación era parte de las naves oficiales y llevaba ese nombre por la batalla de 1873 en la que los unitarios vencieron en Entre Ríos al caudillo Ricardo López Jordán.

Pero la casa de Tigre significó más políticamente para el camino que hizo Sarmiento para llegar a la presidencia. Estuvo allí con Bartolomé Mitre, con Carlos Pellegrini y con Carlos Tejedor, quien se convirtió en su ministro de Relaciones Exteriores posteriormente.

Además de ser un espacio para la rosca, la casa de Sarmiento era refugio de debates políticos intensos y de la toma de decisiones del sanjuanino durante su ejercicio presidencial. Pero también, esa vivienda fue el lugar en donde el sanjuanino vivió los mejores años junto a Aurelia Vélez Sarsfield, la mujer 25 años más joven e hija de su amigo, a la que amó con locura pero cuyo romance nunca fue formalizado. Tan intenso fue su amor, que antes de morir en Paraguay, pidió verla y ella fue a su encuentro. A la semana, el sanjuanino murió.

También te puede interesar: Donald Trump ordenó reducir los ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur a horas de su inicio

Se supo que Aurelia visitaba habitualmente esa casa con corazón salvaje gracias a algunas cartas que se pudieron rescatar. En esas páginas, le contaba a una amiga mientras viajaba por Europa que había comprado algunas telas preciosas para decorar "nuestra casita de Tigre".

Entre los objetos que se encuentran dentro de la vivienda, se destaca un escritorio y un sillón, que no estaban en la casa pero que sí le pertenecieron a Sarmiento. Un dato interesante es que en ese escritorio se dio forma a la Ley 1420, piedra angular de la educación argentina.

Cuando Sarmiento concluyó su período como presidente, cada vez fue menos frecuente su presencia en el delta. Hasta que dejó de ir. Cuando el sanjuanino falleció, la propiedad se vino abajo y las hectáreas fueron ocupadas por otra persona. Los miembros del Consejo Federal de Educación visitaron la vivienda y le solicitaron al propietario que cediera una parte del terreno para convertirlo en museo, lo que terminó sucediendo en 1928. Se construyó allí una escuela, como homenaje al prócer, en donde se educaron cientos de niños tigrenses. Hoy, en esas instalaciones funciona un centro cultural en donde los vecinos montan muestras artísticas y aprenden sobre música y dibujo. Este centro cultural es uno de los espacios de reunión de los habitantes de esa isla bañada por las aguas oscuras del delta.

También te puede interesar: Weretilneck enviará a la Legislatura un proyecto para crear un "Fondo Soberano" para futuras generaciones

Si los visitantes caminan atrás de la hectárea pública donde está el museo, se puede recorrer una eterna vereda de tierra. En un sentido más poético, parecen las venas del Tigre, ese río que hace de esas tierras un lugar en donde crece todo, es el sentido de la germinación constante. Los vecinos se saludan, se conocen porque todos los días tienen que hacer ese camino para tomar la lancha colectivo o para tirar la basura. Los jardines de cada una de las propiedades están mantenidos, pero hay una preocupación especial por ser con la naturaleza y no sobre la naturaleza. Los niños en verano disfrutan del agua y arman fuertes naturales con la potente vegetación de la zona.

Tigre recuerda a Sarmiento de muchas maneras, el prócer influyó tanto al partido bonaerense, que hoy una de sus actividades artesanales más importantes está vinculada al mimbre que introdujo el sanjuanino. La escuela, el centro cultural, el potente río llevan su indeleble marca.

Sarmiento escribió mucho sobre Tigre, publicaba sus columnas en el diario El Nacional. Todos los artículos le dieron vida al libro "El Carapachay", nombre con el que el sanjuanino bautizó el río que hoy lleva su nombre, reeditado durante la intendencia de Sergio Massa.

También te puede interesar: Avenida Mandalari: la municipalidad de Neuquén presentó los estudios técnicos ante la justicia para reactivar la obra

"Las islas tienen su belleza rústica y acuática que no debe sacrificarse a otras consideraciones. Es escaso nuestro país de paisaje, de perspectiva y de vegetación lujosa, y los canales de las islas; revestidos en murallas de verdura, a guisa de flecos que tocan el agua, eran el encanto de la vista y la romería de los viajeros, que vienen al país ya ansiosos de navegar aquellos canales, tan pintorescos con sus casillas rústicas de trecho en trecho", describió Sarmiento el delta el 13 de mayo de 1879. Que el maestro cierre esta crónica. Como debe ser.

En 1845 ya se hablaba de la "vanidad de los argentinos": mirá qué les respondía Sarmiento

En 1845 ya se hablaba de la "vanidad de los argentinos": mirá qué les respondía Sarmiento

La Biblioteca Franklin, primera popular de Sudamérica y renacida tres veces, cumple 160 años

La Biblioteca Franklin, primera popular de Sudamérica y renacida tres veces, cumple 160 años

Fuente: Tiempo de San Juan

  • #politica
  • #recorrido
  • #que
  • #sabias
  • #necesitabas
  • #por
  • #casa
  • #donde
  • #sarmiento
  • #rosqueo
  • #amo_1786987274
  • #san juan

Te puede interesar

Newsletter Pulso Federal · Diaria

La radiografía política y económica del país, todos los días en tu casilla.

Análisis federal, indicadores y la mirada del interior sobre la agenda nacional. Para tomadores de decisión, periodistas y ciudadanos exigentes. Sin spam.

Te suscribís y podés cancelar cuando quieras.