El sendero escondido de Tucumán ideal para conectar con la naturaleza: cómo llegar a El Pesebre
A pocos metros del Monasterio Cristo Rey comienza un recorrido de montaña que combina bosques, paisajes únicos y un desafío ideal para los amantes del trekking.

Resumen para apurados
Las yungas tucumanas esconden rincones únicos, senderos verdes rodeados de naturaleza y hermosos cuerpos de agua. Internarse en ellas implica pasar un día o una tarde despejada, alejados de la ciudad y del ajetreado ritmo diario. En Raco, son muchos los parajes que permiten descansar y relacionarse con la naturaleza y uno de ellos es El Pesebre.
"Acá no hay ruido, no hay apuros, solo montañas, cielo y esa sensación de estar exactamente donde tenés que estar", señala uno de los guías de "Movi, aventuras al aire libre", prestador de turismo de Tucumán.
También te puede interesar: "Barreda": revelan las primeras imágenes de la película con Luis Machín
Quienes hayan visitado alguna vez el punto turístico por excelencia de El Siambón, el Monasterio Cristo Rey, estuvieron a metros del inicio del camino a El Pesebre. Sobre la ruta provincial 341, pasando el monasterio en el camino hacia Raco, el camino empieza de ripio hacia la derecha.
Al principio, el sendero sigue el río del Matadero, pero luego lo abandona, separándose de él hacia las montañas. La ruta sigue siempre un terreno lleno de verde. Los bosques y las planicies, siempre cubiertas de vegetación, predominan a lo largo de todo el camino, lo que da como resultado un paisaje plenamente natural y rico en flora, y una temperatura más baja que la que hace en las zonas de menor altura.
La caminata está calificada en un nivel difícil por las páginas de senderismo de Tucumán. Se trata de una pendiente en ascenso continuo. Luego de seis kilómetros de caminata, se ascienden aproximadamente 800 metros hasta llegar casi a los 2.000 metros sobre el nivel del mar. La altitud mínima es de 1.117 msnm y, la máxima, de 1.997 msnm.
También te puede interesar: El calendario de Los Pumas: ¿cuándo vuelven a jugar?


El recorrido, según se estima, puede hacerse en unas cuatro horas y media a seis horas, según la velocidad de los caminantes. Conforme se avanza, el camino empieza a despejarse y a ofrecer espacios abiertos con vistas panorámicas hacia la montaña.
Se recomienda ver el pronóstico del día antes de empezar a subir para evitar inconvenientes con tormentas y las complicaciones que de ellas se derivan, como la actividad eléctrica o el terreno mojado o con abundante presencia de barro. También es recomendable asistir con un guía especializado o alguien que conozca la zona.
En la base de El Pesebre, a metros del camino de salida, está el templo benedictino que permite la contemplación y relajación en un sitio de paz sin igual, marcado por el canto de las aves y el ruido del arbolado que se mueve con el viento.
También te puede interesar: "Las estafas se alimentan de la información que brinda la víctima"
En el monasterio hay una pequeña cantina y espacio para instalar sillas y hacer una parada. Se ofrecen productos regionales como dulces, miel y postres, vinos y licores producidos por los propios monjes del lugar. Su horario de visita es de lunes a domingos de 8 a 20.
Fuente: La Gaceta
- #sociedad
- #sendero
- #escondido
- #tucuman
- #ideal
- #para
- #conectar
- #naturaleza
- #como
- #llegar
- #pesebre
- #tucumán


