El truco con cerveza para cuidar el jardín: cómo usarla como fertilizante, trampa para plagas y mucho más
La cerveza que quedó abierta puede tener otros usos además de terminar en la basura. En jardinería, pequeñas cantidades pueden aprovecharse para preparar el suelo.

La cerveza que quedó abierta puede tener otros usos además de terminar en la basura. En jardinería, pequeñas cantidades pueden aprovecharse para preparar el suelo.
El secreto del 0% alcohol en la cerveza.
Foto:
Aunque parezca extraño, la cerveza puede convertirse en un recurso más dentro de los cuidados caseros del jardín. Algunos de sus componentes, como los azúcares, las levaduras y determinados minerales, pueden interactuar con el suelo y la materia orgánica.
Además, su olor fermentado puede utilizarse para atraer algunas plagas, especialmente babosas y caracoles, y convertir la cerveza en una trampa sencilla.
También existen otros usos domésticos, como limpiar hojas grandes y lisas o ayudar a desprender óxido de determinadas herramientas.
La clave está en utilizarla en cantidades pequeñas y de la manera adecuada, ya que aplicar cerveza directamente o en exceso puede perjudicar las plantas.
Hay una diferencia importante respecto de plantarlo directamente en tierra: las raíces dentro de un recipiente quedan más expuestas al calor, al frío y a la pérdida rápida de humedad.
La cerveza contiene minerales como potasio, magnesio y calcio, además de azúcares y levaduras. Estos componentes pueden favorecer la actividad de los microorganismos presentes en el suelo, aunque la cerveza no debe considerarse un reemplazo de un fertilizante formulado específicamente para las necesidades de cada planta.
Para preparar una solución casera, se puede diluir una pequeña cantidad de cerveza en agua.
Cómo hacerlo:
Es preferible empezar con una cantidad reducida y observar cómo responde la planta antes de repetir la aplicación.
Uno de los usos más conocidos de la cerveza en jardinería es como trampa para babosas y caracoles. El aroma de la bebida fermentada puede atraer a estos animales.
Para preparar una trampa casera, colocá un recipiente pequeño dentro de la tierra, procurando que el borde quede prácticamente al mismo nivel que el suelo.
De esta manera, las babosas y los caracoles pueden acercarse al recipiente y quedar atrapados.
Los expertos en el jardín ya no recomiendan utilizar vinagre.
La cerveza también puede utilizarse en pequeñas cantidades dentro de la compostera. Sus azúcares y levaduras pueden aportar materia que los microorganismos aprovechan durante el proceso de descomposición.
Si querés probar este método, agregá una pequeña cantidad de cerveza sin gas o que haya quedado reposada sobre la pila de compost y mezclá ligeramente.
No conviene excederse. Un exceso de humedad y materia fermentable puede favorecer la aparición de malos olores o moho y alterar el equilibrio de la compostera.
También circulan métodos caseros que recomiendan utilizar cerveza diluida sobre sectores de césped que presentan un aspecto seco o amarillento.
Una de las preparaciones propuestas consiste en mezclar partes iguales de cerveza y agua y aplicar una cantidad moderada sobre el césped.
Sin embargo, un césped amarillo puede tener muchas causas diferentes, como falta de agua, exceso de riego, compactación del suelo, deficiencias nutricionales, enfermedades o estrés por temperaturas elevadas. Por eso, la cerveza no debería utilizarse como solución universal para este problema.
Fuente: Los Andes
- #por-las-redes
- #truco
- #cerveza
- #cuidar
- #jardin
- #como
- #usarla
- #fertilizante
- #trampa
- #plagas
- #mucho
- #mas
- #n6008846
- #mendoza

