Emoción en la despedida a la Virgen de Río Blanco
El Tribuno de Jujuy repartió remeras a la feligresía jujeña como recuerdo de la emotiva festividad religiosa.

Los jujeños cumplieron ayer un mes dedicado a venerar a la Virgen del Rosario de Río Blanco y Paypaya, en el país es una de la festividad religiosa, si no la única, que moviliza a miles de fieles y devotos durante cuatro domingos para manifestar su fe y devoción.
En Río Blanco los jóvenes ofrecieron su corazón a María
Este año la festividad estuvo marcada por las condiciones climáticas adversas para peregrinar en familia desde la capital jujeña o desde el interior, a pesar de ello los fieles concurrieron para agradecer a la patrona por su cuidado.
"Gracias a los padres que acompañaron a los peregrinos que vinieron caminado, y a todos aquellos que hicieron un enorme sacrifico", señaló el obispo de Jujuy, Daniel Fernández. Y les recordó que "no todo está perdido, cada uno de nosotros viene a ofrecer, a dejar en manos de Dios su propio corazón, para amar y servir".
Durante el oficio religioso central, El Tribuno de Jujuy repartió entre la feligresía remeras con la imagen de la Virgen del Rosario de Río Blanco y Paypaya, como recuerdo de la sentida manifestación de fe que anualmente convoca a más cristianos de toda la provincia, quienes acuden por su protección.
Las familias y principalmente los grupos de jóvenes, agradecieron el obsequio que a pesar del temporal, optaron por mostrarla luciéndolas debajo de sus camperas o levantándolas en alto cuando el obispo Fernández concluyó el oficio religioso y agradeció la presencia de todos.
Durante la mañana persistió la llovizna, pero al mediodía amainó, lo que posibilitó el desplazamiento de la feligresía por todo el predio del santuario para visitar la iglesia, los puestos de venta de comidas y otros sectores.
El clima no influyó en la fe de la gente por la patrona
Durante la mañana y tarde del domingo, la llovizna fue intermitente en Río Blanco, donde la feligresía jujeña se reunió para honrar a la Virgen del Rosario, desafiando la baja temperatura que no deja de llamar la atención en plena primavera, donde los jujeños estamos acostumbramos al calor.
Esto no influyó en la fe y devoción de las familias y, en particular, de los jóvenes, ya que la jornada de ayer estuvo dedicada a ellos. Sin embargo, sí repercutió en la venta de productos gastronómicos y otros artículos que se ofrecen y forman parte de estas manifestaciones religiosas en cada pueblo.
El api con tortilla fue lo más solicitado durante la mañana, tanto que se disparó su precio, en algunas carpas se llegó a pedir $ 8 mil, partiendo desde los $ 5 mil en los puestos más alejados del santuario donde también se servía, calentito y muy rico.
Desde el mediodía y hasta las 14 o un poco más, lo que más se consumió fueron los picantes: de pollo, lengua y de mondongo, los precios rondaron entre los $ 10 y $ 12 mil; según los gastronómicos, este año vendieron mucho menos que el año pasado.
El clima ahuyentó a los fieles hacia sus casas ni bien finalizadas las misas o el almuerzo, perjudicando a vendedores de pastelería, medallitas, regalería, artesanías y otros productos. A pesar de ello, los comerciantes dijeron haber agradecido a la Virgen estar bien y con salud.
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Fuente: El Tribuno de Jujuy
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