En Colón buscan dar la batalla contra las adicciones
En Colón, con iniciativa de una familia y supervisión de la parroquia Santos Justo y Pastor, abrieron un centro para ayudar a jóvenes con problemas de consumo

En Colón, con iniciativa de una familia y supervisión de la parroquia Santos Justo y Pastor, abrieron un centro para ayudar a jóvenes con problemas de consumo
El centro de rehabilitación de Colón busca terminar con el flagelo de las adicciones.
En Colón, con iniciativa de una familia y supervisión de la parroquia Santos Justo y Pastor, abrieron un centro para ayudar a jóvenes con problemas de consumo
El padre Daniel Petelín es uno de los fundadores.
Las adicciones se trata de una problemática que no solo atraviesa a las mismas personas que la padecen sino a todo un entorno familiar que se ve perjudicado ante una situación de incertidumbre. En Colón se puso en marcha un nuevo centro para personas que buscan vencer este flagelo.
Se trata de la Casa de Rehabilitación en Adicciones Fundación Mama Antula que está a pocos kilómetros de la localidad. Todo comenzó tras la experiencia de una familia que se veía imposibilitada de contar con un centro de estas características en la zona. Bajo la coordinación de la parroquia Santos Justo y Pastor, los socios fundadores de esta iniciativa son Ricardo Germanier, Soledad Lobo, el sacerdote Daniel Petelín, Alejandro Lobo y Alicia Ramírez. En la actualidad están tramitando la personería jurídica con el objetivo de darle un marco legal.
Justamente el padre Petelín, que durante muchos años estuvo a cargo de la Gruta de Lourdes en Concordia, indicó que su aporte es "acompañar en la tarea que también realizaba en Concordia, que es ayudar para que muchos jóvenes puedan salir de la terrible situación de las adicciones. De hecho, sigo acompañando y apoyando mucho todo lo que se hace en Juan 23 (en Concordia) porque realmente es una obra maravillosa y de mucho esfuerzo".
El sacerdote precisó que la iniciativa surgió por un interés de una familia. "Hay una familia que hace un tiempo están viendo, si además de tener que mandar a Concordia o a Buenos Aires, como también se sigue enviando jóvenes para su rehabilitación, si se puede hacer algo en la ciudad de Colón", manifestó a LT 15 Radio del Litoral.
Y agregó: "Se ha organizado un equipo de personas con la realidad de la fundación. Se ha contratado un predio con tres casas y se empezó como centro de rehabilitación Mama Antula. Hace unos meses que ya está funcionando. Hay personas que han hecho su rehabilitación también en Buenos Aires, Pilar, y que tienen también un esquema de rehabilitación parecido al que usamos en Juan 23. Quizás tienen alguna otra modalidad, pero la rehabilitación tiene que ver mucho con el acompañamiento personalizado, con el trabajo en la comunidad y con la sanación de todo aquello que pudo estar relacionado con nuestra vida y con aquello que nos ha desanimado y que ha llevado a las adicciones. Es un acompañamiento en el orden humano, en el orden psicológico y también en el orden espiritual".
Petelín indicó que su misión es celebrar la misa y un acompañamiento desde lo espiritual. "Entendemos que la persona necesita rehabilitarse en todo el sentido, tanto de lo humano, del grupo que nos fortalece, como del acompañamiento espiritual y ordenar también un poco su vida", dijo.
Para el párroco vencer este tipo de batallas internas se necesitan de ciertas órdenes en la vida. "Cuando uno está en las adicciones hay desorden de todos lados, desde la comida, desde el tiempo de dormir, desde la falta de respeto, desde manipulación, desde la mentira y todas situaciones que llevan a una persona a quedar más en la situación de adicción. Es una posibilidad también unida a tantas otras que tenemos en la provincia para quienes están en problemas de adicción", remarcó.
El trabajo que llevan a cabo en este predio está destinado a varones a partir de los 18 años de edad, mientras que las instalaciones tienen una capacidad de alojamiento para alrededor de 16 personas. "Es de puertas abiertas, pueden entrar y salir cuando quieren, pero es un internado. Van y quedan un tiempo considerado como para hacer la rehabilitación. En Juan 23 hemos puesto un tiempo bastante prolongado porque entendemos que la persona cuando se siente bien le parece que ya se mejoró. Y no es que por un mes esté limpio, como decimos, que no esté consumiendo, ya esté sanado la cabeza, el cuerpo y todo. No. Porque después vuelve al mismo lugar y los compañeros lo están esperando para darle más todavía porque como viene con más fuerza y entonces queda peor", indicó.
Consultado si este centro cuenta con asistencia del Estado, Petelín respondió. "Como empezamos hace algunos meses, hasta ahora hay algunas familias que están colaborando directamente, pensamos que sí va a haber algún apoyo". De hecho, para sostener el predio y el trabajo que implica se cobra una cuota mensual de 200 mil pesos, aunque no es excluyente.
Nuevo centro de rehabilitación en Colón.
Por último, el sacerdote manifestó que el consumo ha aumentado en el último tiempo. "No tengo un sondeo muy acabado, de todo lo que es la realidad tanto de San José y Colón, pero escuchando a las madres, escuchando a las personas y cuando tenemos misa con imposición de manos le pedimos a las personas que nos digan sobre qué cosa quiere que oremos. Entonces, vienen las mamás, los papás, las abuelas, dice que ore por su nieto que está en consumo, que ore por su hijo que está en consumo. Entendemos que escuchando a las personas hay consumo, pero la realidad es que no hay estadísticas de eso, pero en general entiendo que hay más consumo, que hay más venta y que no es fácil todo lo que es el control ni el poder de tener un cuidado para que eso no suceda. Por lo tanto, la realidad sigue avanzando", finalizó.
Fuente: UNO Entre Ríos
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