"Escribo para soportar este mundo que nos escupe todos los días"
Entre Corrientes y Madrid, construyó una poesía atravesada por la distancia, la memoria y el territorio. Una conversación sobre escribir, volver y permanecer.

Nació en Caá Catí, vive en Madrid desde hace veinticinco años, pero va y viene y sigue escribiendo sobre Corrientes como si nunca se hubiera ido. Poeta, narrador, editor y coordinador de talleres literarios, Rodrigo Galarza acaba de publicar "El huracán de lo leve", que se presenta este fin de semana en la Feria del Libro de su ciudad natal.
En este episodio hablamos de distancia y memoria, de lo que una máquina todavía no puede escribir y de una pregunta que atraviesa toda su obra: ¿Se escribe para volver o para permanecer?
Hace unos años conversábamos justamente sobre tu obra y hoy volvemos a encontrarnos. No sé si te hago la misma pregunta de siempre o, en todo caso, digo: ¿cambió algo en vos en estos 5 o 6 años que pasaron de la primera entrevista? ¿Cambió algo tu literatura? ¿Cambiaste vos?
También te puede interesar: Franco Colapinto vivio todas las emociones en Monza peleando con los grandes y sumó
Sí, yo creo que sí, que siempre el cambio de uno y la literatura vienen de la mano y, por lo tanto, como la búsqueda no termina, siempre hay cambios. Y siempre hay destrucción, como aquella vez lo dije, de las certezas con que uno ya se acomodó. Ajusté un poco la cincha otra vez para ahora.
Hay que estar preparado para eso que decís, no es fácil, ¿no?
Sí, es un trabajo emocional fuerte que viene a lo largo de la vida. Cada uno tiene sus elecciones en ese sentido y mi elección es intentar siempre estar pendiente y en pos de la producción literaria.
También te puede interesar: Un lugar llamado Notting Hill: el broche de oro de las rom-com
Y con producción literaria me refiero a todo lo que eso conlleva: la lectura, la búsqueda, la atenta mirada al mundo, cuáles son mis circunstancias, cuáles son las circunstancias del mundo. En ese sentido, yo creo que no estoy parado en el mismo lugar. Además de que tengo menos cabello también, pero eso son minucias.
Sin embargo, vos hace mucho tiempo que vivís en Madrid, ahora te estás repartiendo un poco, pero en lo que escribís, en lo que pensás, incluso en alguna palabra que usás cuando hablás, Corrientes está siempre ahí, ¿no? No se va. Y entonces mi pregunta tiene que ver con esa construcción de la memoria y del territorio de la provincia. La distancia, ¿qué es lo que hace ahí en vos? ¿Agranda, sacraliza o también se mueve?
Se mueve. Yo creo que agranda y se mueve.
También te puede interesar: Gran Hermano se prepara para la gran final: cómo será el último programa del ciclo
Estar lejos del país y de la provincia te permite ver, agrandar —esa es la palabra que usás vos— la perspectiva. Y después, estar en otro sitio, en otra cultura, en otro espacio, más allá de que España está cerca del corazón y de nuestra cultura, por supuesto, es diferente.
Esa interacción en una ciudad grande como Madrid te permite también un crecimiento, conocer otros autores, otras referencias. En general, mi poesía es una mezcolanza muy grande de tradiciones literarias de muchos poetas. No solo la tradición latinoamericana, sino también la anglosajona, mezclada como en una licuadora, y después de eso sale lo que sale.
De la última vez que hablamos hasta acá podríamos poner una cosa que no había, que era el "Tratado de Zoología". Lo primero que te pregunto es, ¿por qué ese título?
También te puede interesar: La Joaqui fulminó a Luck Ra y reveló todas las traiciones del cantante: "No confundas mi silencio con falta de memoria"
Justamente Tratado de zoología es el resultado de una desintoxicación de lo que venía haciendo teóricamente en poesía. Es un libro que tiene una especie de tesis antes de ser escrito. Es decir: voy a tratar de señalar esto del ser humano y despista un poco de zoología, porque en realidad es un tratado de las contradicciones humanas.
En este libro en particular abordo otras formas de decirlo, otro juego entre el continente y el contenido. Hay más coloquialismos, hay cierto humor, siguen ciertas bases de nuestra tradición bíblica, pero no en el sentido religioso, sino más bien utilizando referencias de la Biblia, por ejemplo, como texto literario, que lo son, evidentemente, junto a una mención a Jimi Hendrix o a Kurt Cobain.
La cultura, el rock, lo clásico latino también aparece. Entonces, aparece todo mezclado y, en ese sentido, Tratado de zoología sí que es un libro que intenta hacer algo diferente de lo que yo estaba haciendo. No para el mundo poético, porque seguramente ya lo habrán hecho.
También te puede interesar: General Belgrano, entre la emoción y los preparativos para recibir a Sportivo Desamparados
Aparece también soterradamente o con ironía el humor en la poesía en algunos tramos del libro. El humor socarrón, no el humor tan directo de chiste, sino entre el ingenio y demás aparecen algunos rasgos de eso que no había tratado en otros libros.
El balido, la sangre, la cuchillada, todas esas cosas. Pero aprovecho para preguntarte: ¿qué es lo que nos dicen los animales? ¿Qué nos dicen los animales de nosotros mismos?
Los animales nos dicen muchas cosas, sobre todo porque, a pesar de la soberbia del ser humano, que es un animal —un animal político, decía Aristóteles—, tiene mucho de animal y pertenece a un reino que muchas veces se ha querido separar.
El ser humano, en su soberbia, ha querido separarse, pero si bien hemos perdido ese contacto fuerte, hemos perdido el sentido de lo sagrado de la naturaleza. En esa soberbia de lo que es el capitalismo y demás, no podemos olvidar esa parte de animalidad y que tiene que ser una comunicación con los demás, con los otros seres.
Así como en el mundo animal, entendido cuando vemos un documental, hay un equilibrio, nosotros hemos roto eso. Pero hay una parte animal.
Pensemos un poquito en cuando algo que se necesita mucho en un supermercado se termina. ¿Qué pasa con la cola? El civismo empieza a terminar de golpe. Si escasea algo, te ponés nervioso. Entonces empiezan a salir un montón de cosas de nuestro instinto que está un poco soterrado o tranquilizado, entre comillas, a base de abundancia, a base de una serie de cosas que no nos permiten reflexionar.
Pero entonces el mundo animal siempre aparece en la poesía y, viniendo de Corrientes, la animalidad es importante. Y yo creo que —y no lo estoy diciendo de forma peyorativa para nada— la relación que tiene el ser humano en estas regiones de infinito, como decía Francisco Madariaga, es muy fuerte.
La influencia del paisaje no es algo que está afuera y que uno mira, sino que está en una comunión con el hombre.
Bueno, tenés ahí tres libros y me gustaría saber por qué los trajiste, empezando por el libro que está abajo.
Claro. Los tengo porque en la Feria del Libro hicimos un homenaje por triplicado a tres grandes poetas y pilares de la poesía no solo correntina, sino regional y nacional.
Por supuesto que un homenaje a tres poetas tan grandes en uno solo es una injusticia absoluta. Hay que hacerlo en varias sesiones a cada uno.
Estos poetas, entre los otros grandes poetas que tiene Corrientes, conforman una importancia vital en la poesía argentina: Jorge Sánchez Aguilar, David Martínez y Francisco Madariaga.
Entonces, de ese homenaje he traído los libros por si se podía leer alguno de los textos o lo que sea.
Y vos estuviste mucho tiempo investigando a David Martínez, y hay un resultado, que es ese libro que tenemos ahí. Pero mi pregunta es, sobre todo con respecto a Martínez, ¿qué descubriste en él como poeta y qué te descubriste vos mismo investigando a David Martínez?
Sí. Yo desde muy temprana edad, cuando empecé a leer poesía, empecé a leer lo que tenía más a mano y cayó en mis manos un libro de David Martínez que además decía: "Nació en Caá Catí". Eso tenía cierta superstición de antemano como lector, como decía Borges.
Y fui descubriendo una poesía que de algún modo reflejaba muchas cosas de lo que yo vivía en el pueblo cuando era adolescente.
Por otro lado, con el tiempo uno va descubriendo la constelación de poetas que están en la voz de este poeta llamado David Martínez, que todos los poetas lo tienen. Y a partir también de esas lecturas de David Martínez me fue llevando a otros poetas que influyeron a él y uno va investigando.
El trabajo que hice sobre David Martínez, digamos, lo que te hablo es de mi adolescencia, pero el trabajo posterior es un trabajo que yo consideré, dentro de lo que yo puedo dar, un trabajo necesario para rescatar la obra de este importante poeta correntino, cuya publicación está muy dispersa.
Entonces, se hizo una investigación y es un trabajo sui generis en el sentido de que es una antología de su obra publicada más un apartado importante de obra crítica de lo que dijeron de su obra.
Tiene también un trabajo filológico de lo que son las versiones de los poemas originales y cómo los publicó posteriormente en las reediciones. Entonces, hay un trabajo también de filología, por decirlo así, comparativo.
Hay un cuaderno de imágenes y también contextualizar, a través de las cartas que yo pude rescatar en el Museo David Martínez de Caá Catí, cómo era el universo creativo del poeta. No solo el resultado, sino el trayecto hasta llegar a un poema que no era definitivo, porque David Martínez corrigió mucho, cambió palabras.
Entonces, ese recorrido se puede ver en este libro. No solo una antología de su obra, sino también el proceso creador de lo que pude rescatar del propio David Martínez.
¿Y Sánchez? Porque yo recuerdo que la primera vez que hablé con vos de poesía vos me lo citaste a Sánchez Aguilar. ¿Por qué es tan importante?
Sánchez Aguilar, la poesía de Sánchez Aguilar, la importancia que tiene en la región es que tomó los mitos, la cosmogonía guaraní como nadie lo ha hecho. Lo tomó donde tenía que tomarlo, o lo que creo yo que es un camino muy acertado para tomar la cosmogonía guaraní y llevarlo a la poesía.
Tomó la parte medular de la religiosidad guaraní a través del Ayvu Rapyta, que es un libro central en la cosmogonía guaraní, que nos llega a nosotros a través de investigaciones de etnografía de León Cadogan.
Y la visión poética de Sánchez Aguilar, más la formación teológica y filosófica que tenía, dio una mezcla muy explosiva: una poesía absolutamente religiosa y guaraní, pero absolutamente independiente de la fuente.
Es decir, una poesía absolutamente universal con herramientas modernas, con las vanguardias latinoamericanas, con el barroco antiguo español. Es un popurrí, una mezcla de tradiciones que da como resultado una obra vasta, densa y de grandísimo y profundísimo calado para la identidad correntina.
Y yo no sé si hay que aclarar, me parece que no. Pero después de esta Madariaga, ¿no? Y en lo que vos escribís también está muy presente Madariaga. Es imposible después de leerlo a Madariaga que no se te pegue. ¿Quién es Madariaga?
Madariaga es un poeta que pudo cantar y contar a Corrientes desde una visión absolutamente diferente a lo que se hace o se cree que es Corrientes.
Si habló de los gauchos en el contexto de la campaña, como decía él, correntina, lo habló desde un concepto que él llama canto no popular, es decir, hablar de lo popular desde una tradición que a él le interesaba, que es el barroco americano, el surrealismo y sin dar concesiones de lenguaje en pos de lo folclórico.
Eso es lo que él, creo yo, hizo de Corrientes.
Él, a los 15 años, se va a vivir a Buenos Aires. Aunque nace en Buenos Aires, viene a Corrientes y está hasta los 15 años. Desde los 15 años regresa cada tanto.
Y él hizo, a diferencia de David Martínez, que estaba exiliado del mundo, también en Buenos Aires, y cantaba como el paraíso perdido, lo que hizo Madariaga es que canta a Corrientes no como algo perdido, sino como algo constante, vívido, que está vívido. Es diferente.
Y el carácter del gaucho en su entorno lo mitifica a través de su poesía. No hace referencia a costumbrismo y demás.
Madariaga decía, en un prólogo de un libro a Óscar Portela, "el destrozador de radas telúricas", que es una expresión un tanto barroca y rimbombante, pero con una profundidad de concepción de la poesía: ¿qué hacemos con Corrientes?, ¿cómo la pintamos?
No quiere decir que los demás poetas que han cantado desde otro punto de vista no valgan. Por supuesto que sí.
Pero ahí, si vos tenés que elegir, ¿te quedás con los tres o hay más Madariaga?
Yo me quedo no solo con tres, me quedo con más poetas correntinos. Hay más. Hay más y son valiosísimos.
No quiero empezar a dar nombres porque me puedo olvidar, pero está Cacho también, está Martín Alvarenga, está Norma Filidoro, que es una poeta absolutamente maravillosa, olvidada de los años 70, de Corrientes, Dora Norma Filidoro, que está rescatada en El Litoral.
Si yo te digo memoria, paisaje, lenguaje, ¿te reconocés en esos elementos cuando escribís tu poesía? ¿Faltan? ¿Sobran? ¿Qué no encontraste todavía para seguir escribiendo?
Falta la emoción ahí.
Yo no concibo el poema. Mi poesía ha ido mutando de una poesía, entre comillas, si pudiera llamarse así, una poesía pura de conocimiento a una poesía regada por la sangre y por la emoción.
Busco la condensación y la mezcla entre las dos cosas.
Pasé de una poesía de los primeros libros, por ejemplo, surrealista, poesía pura en el sentido de imagen y demás, a una poesía también emocional y vivencial desde otro punto, mezclando cosas.
Entonces, el poema a mí sin la emoción no funciona, aunque pueda haber un poema absolutamente críptico que vino así, nació así. Pero yo combino las dos cosas.
Una cosa que una vez conversé con Madariaga: estábamos hablando del erotismo en la poesía de Enrique Molina. Una conversación. Enrique Molina, admirado por Madariaga, por mí, por mucha gente y por América.
Madariaga me dice: "Pero el erotismo en mí funciona diferente". Me dijo: "Él funciona con el mundo", ¿no?, Enrique Molina. "Conmigo tiene que haber celos cercanos", algo así me dijo. Todas las palabras que él utilizaba, muy dentro de una solemnidad.
Entendí perfectamente. Entonces uno dice: "No tiene A más piel". "No tienen puertas para huir los amores", dice un verso final de Madariaga.
Entonces, me dio a entender bien cómo funcionaba su erotismo amoroso y con el paisaje. Es diferente.
En tu piel de docente, si vos te tuvieras que hablar de vos pensando que, objetivándolo, como una tercera persona, ¿qué está escribiendo Rodrigo Galarza? ¿Qué están escribiendo los poetas correntinos? ¿Y qué está escribiendo, ponele, Madrid? ¿Se puede seguir ese hilo o no?
Muy amplio es. Yo creo que es muy amplio.
Los poetas correntinos, este tiempo que he estado aquí, que llevo varios meses, no he podido ver mucho de las nuevas generaciones. No he tenido posibilidad de ver lo que están haciendo, salvo contadas reuniones que he tenido con Mariana Rinesi, por ejemplo.
Sé más o menos lo que está haciendo Estefanía Ceballos, pero el resto de gente no sé qué está escribiendo porque no hay tampoco medios. Y es importante a ver si se puede hacer algún medio.
El Espacio Mariño es un lindo espacio, por ejemplo.
Se nos esfuma el tiempo y estamos hablando de poesía, entonces lo que podemos decir es: faltan más espacios.
Más espacios. Sí, faltan más espacios.
Espacios que no sean los institucionales. Los institucionales están muy bien y me parece bien porque es un arma importante, pero que sea abierto, que no sea institucional.
Parece que va a surgir —no me acuerdo dónde queda—, pero hay un bar nuevo que parece que quiere hacer eso, que sea como más distendido.
La poesía, a fin de cuentas, no le queda bien la corbata y el almidón. La poesía tiene que estar libre, abierta, tiene que equivocarse.
Lo institucional ayuda y puede ser una ayuda también, pero mejor abierto.
¿Qué pensás de la inteligencia artificial que hoy hace todo, incluido un poema?
Creo que es importante, que es interesante lo que está sucediendo, pero también creo que es peligroso, entre comillas.
Yo creo que eso de que haga un poema, sí, hace cosas, pero tenemos que pensar que está basado en todo lo que está en la red y que alguien lo escribió antes.
Es decir, escribir "haceme un poema como Quevedo", y bueno, existió un tal Quevedo y se sabe quién es.
Entonces, yo creo que un escritor que intenta mandar, por ejemplo, a un concurso una novela o un poema o lo que sea hecho mayoritariamente con inteligencia artificial no es un escritor. No le interesa la escritura, le interesan otras cosas. Le interesa el foco, le interesa que le digan: "Qué bueno es".
Otra cosa es la ayuda, el soporte de la inteligencia artificial, que es importante. Tenemos que tomar todas las herramientas, no tenemos que denostar.
Pero yo creo que la inteligencia artificial va por un camino bastante complejo que se irá definiendo también cuando haya un poco más de leyes que más o menos sujeten y vean el uso.
La inteligencia artificial gratis que nos permiten a nosotros, los usuarios comunes, en realidad es un trabajo que le hacemos a la inteligencia artificial, a otra inteligencia más compleja, pagada, que manejan los grandes capitales.
Le estamos haciendo el trabajo nosotros, porque al mejorar nuestras preguntas, ella va aprendiendo.
Y yo creo que todo es importante, toda herramienta, pero pensemos en una cosa: una analogía que se utiliza mucho. Un cuchillo sirve para comer correctamente, para cortar, pero sirve también para matar. Entonces, es una herramienta, depende del uso.
Como ese gran poema de Borges que dice El puñal, que encuentra un puñal en un cajón y empieza a pensar Borges, muy borgeano, de quién lo habrá acuñado, este es el mismo que mató a Julio César también, pero está en el cajón y está tranquilo.
La herramienta es el uso que le demos.
Para terminar, un cuarto de siglo después de que te fuiste a Europa, ¿vos seguís escribiendo para volver?
Yo escribo para soportar este mundo que nos escupe todos los días.
Escribo porque tengo una necesidad fisiológica de hacerlo y porque es una manera de estar en el mundo y de amarlo, de amar este mundo, de odiarlo, de ver las dificultades por las que atraviesa el ser humano.
Pero escribo para sanarme un poco, para ver también cosas mías que no sabía que estaban ahí y sé a medias. Todos sabemos a medias, en realidad.
Y te digo un aforismo mío para graficar lo que te estoy diciendo: "Todo lo que sé de mí tiembla antes de emprender la huida".
Sabemos poco de nosotros mismos. ¿Quiénes somos? Un bonito que está frente al espejo.
Fuente: Diario El Litoral
- #provinciales
- #2026
- #escribo
- #para
- #soportar
- #este
- #mundo
- #que
- #nos
- #escupe
- #todos
- #los
- #dias
- #corrientes
