Fragmentación política e insatisfacción democrática en 2026
La creciente dispersión del sistema político, las internas opositoras y la crisis de representación alimentan la insatisfacción democrática mientras el gobierno avanza con su agenda estructural.

Por Nicolás Lantos
"Le tengo mucho temor a la fragmentación política", confesó Cristina Fernández de Kirchner en marzo de 2023, en el final de una de las clases magistrales que dio durante su vicepresidencia. El asunto, "la fragmentación política", era parte del título de la disertación, "¿Hegemonía o consenso? Ruptura del pacto democrático en una economía bimonetaria: inflación y FMI, crisis de deuda y fragmentación política", lo que da cuenta de la importancia que CFK le daba a esa cuestión, sobre la que no llegó a profundizar mucho en el final de una exposición de más de una hora.
"¿Qué es la fragmentación política? Miremos un poquito en la región. En 2011 dos partidos políticos en Perú tenían el 65 por ciento de las elecciones; hoy, para juntar el 50 por ciento de los parlamentarios se necesitan cinco partidos. Ningún candidato llega al 20 por ciento. Lo mismo en Ecuador, la fragmentación del poder político, la fragmentación de la política, porque la gente se la agarra con la política y piensa, además, que viene uno y promete una cosa, viene otro… y así la gente sigue convencida de que los políticos son los malos. No, son los modelos económicos".
También te puede interesar: Renunció Adorni: fin a otro caso de corrupción libertaria
El diagnóstico es lúcido y no ha perdido actualidad. Es una pena que no haya podido dedicarle más tiempo porque es una de las pocas dirigentes que piensan la política en esos términos y hoy resulta más necesario que nunca. Javier Milei, que llegó montado a un discurso antipolítica, profundiza el modelo económico de sujeción mediante la deuda y está dejando al país en una situación semicolonial. Las instituciones democráticas son una colección de impotencias y la fragmentación del poder político implosiona ante nuestros ojos.
Este contenido se hizo gracias al apoyo de la comunidad de El Destape. Sumate. Sigamos haciendo historia.
SUSCRIBITE A EL DESTAPE
También te puede interesar: Héctor Luis Giuliano: "Pese a los discursos triunfalistas, ningún Gobierno ha logrado bajar la deuda"
Todo en cuestión de horas. Esteban Bullrich, socio fundador, renuncia al PRO en duros términos; la bancada amarilla en el Senado avanza contra el simbólicamente finado Manuel Adorni mientras que en la cámara baja el bloque encabezado por Christian Ritondo se inmola por él. El partido ya tiene tantas líneas internas como caciques: los de Mauricio, los de su primo Jorge, los que juegan con Patricia, los ritondistas, los santillistas (do nothing, win), los que apuestan por Jorge Brito, los que se pintaron de violeta, los gobernadores, los que se fueron con Larreta y más.
La UCR es desde hace un cuarto de siglo un rejunte de mini-PyMEs políticas. La novedad es que ahora no se ponen de acuerdo ni siquiera en el uso de la marca. Un grupo de diputados radicales que hacen un poco de berrinche antes de facilitar la aprobación de leyes del gobierno le pidió a las autoridades de la cámara que no le permitan usar la sigla partidaria a otro grupo de diputados radicales, que aprueban todo sin hacer berrinche, porque sus posturas "se apartan de manera ostensible de los principios históricos, los valores democráticos y las tradiciones republicanas".
El oficialismo también sigue estallado en mil pedazos, lo cual creó las condiciones para seguir estirando hasta lo insoportable la salida del jefe de Gabinete, lo que a su vez causa más fricciones internas. El despoder es tal que para echarlo tuvieron que esperar a que el presidente estuviera fuera del país. Karina ya desconfía hasta de los Menem, que empezaron a mostrar más juego propio. Bullrich ejecuta la proeza de protagonizar internas en dos partidos distintos al mismo tiempo. Santiago Caputo llegó por la épica y se queda por los negocios. Cada cual atiende su juego.
También te puede interesar: "Tucumán tiene la Ficha Limpia más estricta del país"
En ese contexto la oposición hace su aporte a la fragmentación con el recrudecimiento de una interna que, por primera vez, amenaza con llevar a la ruptura total. La intensidad de la munición contra el gobernador Axel Kicillof es inversamente proporcional a los motivos de fondo para forzar esa pelea. Las posiciones "anti industria" o "anti empresa" o de complicidad con el Poder Judicial que le adjudican no resisten la prueba de escuchar uno solo, cualquiera, de los cientos de discursos que dio en los últimos años, o de evaluar su gestión.
Están forzando una grieta artificial, que no tiene sentido para nadie que no esté sobregirado en el microclima militante, con el objetivo explícito de "que Axel no gane con los votos de Cristina". Quieren imponer una incompatibilidad entre el cariño y el respeto a la expresidenta, incluso el reconocimiento de la injusticia de su prisión, y el apoyo político al gobernador bonaerense. Eso no existe fuera del laboratorio afiebrado de tácticas sin estrategia de San José 1111 y forzarlo es improbable y grave, por las consecuencias sobre las que advertía la misma CFK hace tres años.
La gran mayoría de los argentinos, sobre todo aquellos a los que debería estar hablándole esa dirigencia, tienen demasiados problemas en su vida como para que los atormenten preguntándoles si quieren más a mamá o a papá. Soldaditos de cartón que hace dos años se autopercibían montoneros y hoy macartean a compañeros colgados de los bigotes de un tipo que reproduce la línea de la embajada yanqui y evalúa las tetas de una diputada para decidir si puede o no ser parte de una fórmula presidencial.
También te puede interesar: Polémica por el "banco de medicamentos" de Javier Galán
Si creen que así se están ampliando tenemos un problema. Pasaron de pelearse con Magnetto a pelearse con Ari Lijalad. Es un problema no para los dirigentes que tienen la panza llena y el futuro abrochado sino para los 50 millones de argentinos que no tienen otra esperanza más que ellos para detener el proceso de destrucción estatal que ejecuta Milei a viva voz. Cuando el peronismo se achica el que queda vulnerable es el país. Todavía queda un año y medio más. Se puede hacer mucho daño en un año y medio. Si perdemos las elecciones, pueden ser cinco.
Incluso mientras se autodestruye el gobierno consigue avanzar con la agenda de fondo, la que le importa a los verdaderos beneficiarios del proyecto de Milei. Esta semana obtuvo media sanción el Super RIGI, hecho a medida de Peter Thiel, el hombre más poderoso del mundo, y Elon Musk, el primer billonario de la historia. Forma parte de una arquitectura más amplia, que incluye la ley de sociedades, la de inviolabilidad de la propiedad privada, la reforma laboral y la ley de glaciares: la arquitectura legal de la entrega del país.
El carácter transaccional de los consensos construidos para aprobar esas normas ya es explícito. La fragmentación política (que no se da solo en el Congreso; también en el movimiento obrero y en el mapa federal) facilita esas transacciones, que a veces son legales y otras no. La ficción institucional no se sostiene porque el sistema no cumple (no puede cumplir) las funciones que tenía asignadas. Además de la fragmentación política, en su serie de clases magistrales de 2022 y 2023CFK advertía sobre la insatisfacción democrática, otro rasgo que se profundizó.
También te puede interesar: Envuelto en sus propias mentiras, cayó Adorni, emblema de la casta libertaria
La insatisfacción democrática sucede, explicaba CFK, cuando la gente mira los tres poderes del Estado y no encuentra respuesta. No solo en resolver los problemas complejos, como la economía o la lucha contra el delito, sino, muchas veces, cuando fallan en tareas mucho más sencillas, como remover de su cargo a un jefe de Gabinete que fue encontrado enriqueciéndose in fraganti y además desacata las leyes aprobadas por el Congreso. Si ante esa situación de alevosa irregularidad, durante meses el presidente no hace nada, el Poder Legislativo no hace nada y el Poder Judicial no hace nada, es lógico que crezca la desconfianza en el sistema.
No podemos esperar de Milei, de Bullrich o de ningún otro representante de ese sector que intente reconstruir la relación de la política con la sociedad. Su proyecto político va en dirección contraria. Tampoco va a hacerlo la casta judicial, cuya agenda desde hace demasiado tiempo no se toca con las preocupaciones de la mayoría. Entonces, recae sobre la oposición la tarea de mostrar, con hechos, que hay una forma realmente distinta de hacer las cosas en un marco de democracia y Estado de derecho, con resultados diferentes que se sientan en la vida diaria.
Las internas artificiales, forzadas, basadas en ataques personales, no solamente permiten que este gobierno avance y dejan a la sociedad a la intemperie. Mientras Milei prepara las condiciones para que la destrucción que dejan detrás de sí sea imposible de revertir, "garantizando el rumbo", la oposición somete a un desgaste innecesario al que más chances tiene de encabezar el proceso que deberá deshacer el cepo a la democracia y poner a la Argentina nuevamente en una situación mejor. Será una batalla durísima. Sin apoyo, imposible. Deberá ganárselo, es cierto. Pero tampoco es necesario agregar más obstáculos en el camino.
La otra opción es esperar un nuevo fracaso para que el próximo loco, en lugar de prender fuego el Banco Central, prometa prender fuego el Congreso. "Si total no sirve para nada. Si las leyes que aprueban son de cumplimiento optativo. Tenían que controlar al jefe de Gabinete chorro y no hicieron nada. Le votaron todo al loco que nos dejó fundido. Los políticos son todos lo mismo. Mejor pongamos un shopping". No estamos tan lejos de eso.Insatisfacción democrática y fragmentación política. Tic tac.Si creen que lo peor que nos puede pasar es Milei es que no están prestando suficiente atención.
Nací en 1983 y viví casi toda mi vida en la ciudad de Buenos Aires, donde nunca voté a un candidato ganador. Trabajo como periodista desde 2005 en diarios, revistas, publicaciones digitales, radio y tevé, aunque más de una vez estuve a punto de dejar todo y ponerme a atender un bar. Especializado en análisis político nacional e internacional, cubrí desde la primera línea tres campañas presidenciales en Argentina (2011, 2015, 2019) y una en los Estados Unidos (2016). Antes de sumarme a El Destape y a lo largo de quince años de carrera colaboré en medios y plataformas locales e internacionales, entre los que se destacan Página 12, Radio Nacional, América TV, revista Los Inrockuptibles, Rock & Pop, Radio América, Posta, Yahoo Argentina, Vice News (España) y La Diaria (Uruguay). Highlights: 1) Hice que Reutemann "se recontrameta en el culo" su candidatura presidencial en 2009, 2) predije el triunfo de Trump, 3) una vez Chávez me dijo que me parecía al Che. Mi apellido se pronuncia como se lee. Soy hincha de Boca. Toco en una banda que se llama Krupoviesa.
Fuente: El Destape
- #politica
- #fragmentacion
- #insatisfaccion
- #democratica
- #2026
- #20266280524
- #buenos aires + caba


