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Hadad precalienta mientras varios se ponen nerviosos (¿habrá impacto en San Juan?)

El empresario mastica un desembarco no demasiado alejado de los fundamentals de Milei, pero con otra cara. Por ahora, un ensayo -entre otros- que puede poner todo patas para arriba.

Por Sebastián Saharrea8 min de lectura
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Hadad precalienta mientras varios se ponen nerviosos (¿habrá impacto en San Juan?)
Hadad precalienta mientras varios se ponen nerviosos (¿habrá impacto en San Juan?) · Foto: Tiempo de San Juan

No es único Daniel Hadad quien percibe cierto microclima de celebración sobre la gestión de Milei acompañado de algún fastidio por las maneras presidenciales. Sí lo es, en ese pelotón, el único que podría concretar un zarpazo de pasar de 0 a 100 en 6 meses, los tiempos que él mismo estimó como posibles como para instalar una candidatura. Y como en San Juan todo lo que ocurre a nivel nacional en el escenario político aterriza más temprano que en la corteza local, bien vale preguntarse si los tótems sanjuaninos se mantendrían incólumes si una avalancha reformista pone al país de otro color en apenas medio año.

Iremos por partes. No hace falta mucho más que alguna mínima capacidad de comprensión de texto para notar que una importante fracción de los que toman las decisiones pesadas en el país, a los que en tiempos kirchneristas se bautizó como el círculo rojo, le cae bien la estructura económica sobre la que cuelga hoy el destino nacional. A lo que en tiempos mileístas se llamo "la macro anda bien".

Sin definir con detalle qué es exactamente lo que anda bien, con inflación parangonable a los últimos meses de CFK y estructura laboral y productiva complicada. Igual se deja timbrado el certificado generalizado de que la cosa está bien, sin margen para zambullirse profundos en esos recovecos. Detalles menores.

Pero claro, parece que los condimentos obsesivos que decoran la receta, no resultan del todo simpáticos a ese medio ambiente. Que ante el probado latrocinio de recursos públicos con las obras, se consagre sin reclamo ni de las propias constructoras su completa anulación. Que los motores industriales luzcan apagados ante una dinámica importadora que llegó para bajar unos precios que no bajan. Que pocas franjas comerciales hoy vendan ante el margen estrecho que queda en sueldo post pago de servicios.

Se debate poco sobre esos detalles en los círculos de poder. Hasta que los malestares que hacen ruido y se empiezan a escuchar a lo lejos, empiezan a señalar una hipótesis de cambio de matriz (uno más). Y es entonces cuando comienzan a florecer alternativas desde el mismo espacio. La de Daniel Hadad es una de ellas, tal vez la más sorprendente. Se trata del principal empresario de medios de la Argentina, dueño del portal de mayor tráfico en el país como es Infobae. De presencia potente fuera del país de también, líder en México y Colombia, competitivo en toda habla hispana, España incluido. Motivo por el que vive desde hace años fuera del país.

Cuesta encontrar motivos entonces por los que entreverarse en la hojarasca (por definirla apenas de modo amable) de la política nacional. Complicada, impiadosa, que no perdona. Que el servicio al país, que la tentación de obtener lo único que no está al alcance, que es el bronce. Los dolores de cabeza que tendrá posiblemente no encuentren parangón.

Por eso había que frotarse los ojos cuando alguien lo mencionó como posible. El fino analista Turco Asís, el primero de ellos. Ya quedó claro que ganas no le faltan, que a la intención la tiene y depende de imponderables, algunos de ellos fuera de su alcance. Será en noviembre, la fecha que impuso, cuando le cuente a su familia "si papá se volvió loco". O no.

Caería como una bomba en el escenario no peronista, y en el peronista también. En el primero, porque representa el ingreso de un nuevo jugador -en este caso de mucho peso- haciéndose espacio en un lugar de por sí muy habitado. Es el que no ataca los ejes fundamentales de Milei. Superávit fiscal, el ahorro, la mesura en el gasto. Y que tampoco cuestiona el encuadre bajo influencia de EEUU.

Poca señal más potente para el mercado que el eventual desembarco de uno de los mayores empresarios del país. Nadie además como Daniel Hadad para garantizar alineamiento granítico con el eje occidental, si es que la novedad política argentina de este turno es responder de qué lado estás en la pulseada EEUU-China. Al menos, así lo entienden las potencias envueltas en este ajedrez global, mientras de este lado queda mover las fichas (próximo turno, Brasil; turno anterior, Perú).

El asunto es que Hadad no es el único en abrevar en esas aguas. Por el mismo lado avanza Jorge Brito, el ex presidente de River que sueña con rememorar la epopeya de Mauricio Macri, de saltar de la presidencia de un grande del fútbol a la del país, y que cuenta además con sólido músculo mediático. Además, obvio, del financiero. O el economista Carlos Melconián, entusiasmado por la parábola de su colega Milei. U otro colega, Hernán Lacunza, ex ministro , discutidor fino y dateado de matices económicos, cabecera de playa de Macri. Hasta acá, sólo con pretensión de negociar espacios, pero quien sabe.

También hay outsiders del lado de adentro, valga la paradoja. Es decir, algo así como outsiders/insiders, alternativas desde adentro del gobierno. ¿Alguien dispuesto a poner los dedos en la picadora de carne de disputarle a Milei su propia silla desde las mismas estructuras del gobierno? Parece que sí.

Que otra cosa si no sería Patricia Bullrich, ex ministra, hoy senadora que integra la mesa política de Milei, con sus sonoros (nunca mejor dicho, con canciones de Lali) desafío a la autoridad presidencial. Que no han sido repelidos con la habitual furia que el presidente dedica a sus rivales.

Ni hablar de Victoria Villarreal, la vicepresidenta de la Nación que en tal condición visita provincias mostrado una cara antagónica a la de su ex compañero de fórmula. Que no se cansa de subrayar esas diferencias, aunque eso signifique incomodar a interlocutores. Como pasó con Marcelo Orrego, el gobernador sanjuanino al que le cayó la visita de hace 20 días como peludo de regalo, en el medio de la negociación por integrar listas con Milei. Agua va, dijo, y llegó sin que la llamen. Orrego no tuvo más que recibirla con cara amable, es la vice. ¿Habrá complicado su vínculo con Milei? Nadie lo sabe. Hasta puede haberlo mejorado.

Todos ellos, -Hadad, Brito, Melconián, Lacunza, Bullrich, Brito, hasta el ahora desparecido pastor Guebel- disponen de la misma potencialidad: quitarle votos a Milei. Pero nadie como Hadad, tal vez el que más peligro representa para las pretensiones de reelección de Milei. A ese eje económico y geopolítico, es el único capaz de enhebrarle un discurso modernista con la IA como estandarte, hablar de bienestar clasemedista o componer un Fórmula 1 en escenario de los medios, donde se juega el partido.

Cosas a las que Bullrich no puede aspirar. Lo suyo es otra cosa: sostener el sistema de PASO para decidir sobre el disco de sentencia la impertinencia de desafiar a Milei desde sus entrañas. Pato es afiliada a LLA, su lance sería interno. Será motivo de otro análisis.

Haciendo fórmulas con castillos de arena, si el presidente sostiene su candidatura firme (cosa que ahora comenzó a aparecer en duda en las catacumbas del poder), un ensayo mental: ¿puede asomar posible un duelo entre Milei y Hadad frente a frente, más allá de la semilla peronista que germine, como tercera opción?

Aplica la pregunta, y no hay respuestas con certezas. Apenas una: un duelo entre un presidente que va por la reelección y el principal empresario de medios vigente, nunca se dio. Sería un cisne negro.

Hadad efectivamente tiene la potestad de instalarse en 6 meses, como contó que sostienen los laboratorios políticos que escucha. Sin ir más lejos, Milei es evidencia más firme de que puede haber otro Milei: 6 meses antes no movía el amperímetro. Ahora no todos son Milei.

Para llegar a ese duelo debería probarse en campo de juego la teoría que baja de las encuestas: que la gente mayoritariamente no quiere a Milei, pero menos quiere un regreso al pasado. El pasado es peronista, es decir que según esos estudios, habría una indigestión electoral a la que sólo la aparición de un tercero descontaminado ofrecería un digestivo. Se verá.

Y como todo tiene que ver con todo, y los episodios nacionales demoran poco en expresarse en San Juan, amerita preguntarse lo que ocurriría en el país profundo ante un eventual cambio en la matrix. Que pude pasar, puede. Y que cambia todo, lo cambia.

Nuevamente aplica el ejemplo Milei: el actual presidente ganó sin estructura partidaria en ningún lado, en San Juan apenas se había formado después de varios ensayos (de Avelín, por ejemplo) un equipo informal de entusiastas liderado por el actual diputado José Peluc e impulsado por el entonces gobernador Uñac, que pretendía aspirar voluntades a Orrego.

Con apenas una oficina de despacho en San Juan, el germen de LLA San Juan ganó/perdió las elecciones de senador por la provincia: se impuso en el conteo provisorio, luego en el oficial se le evaporó el puñado de votos que dejó la banca en manos de la camporista Giménez.

Bordeó el triunfo sin nada, pero el resultado ordenó: hoy LLA es una agrupación con salud vigente. Fue 6 meses antes del duelo provincial, al que el mileismo provincial no alanzó a tallar fuerte porque todavía no estaba en el radar de las cosas grandes en la metrópoli porteña. Todo depende, como ahora mismo, del momento en que explota la bomba.

Fuente: Tiempo de San Juan

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