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Historias de Argentina en semifinales de un Mundial: de los goles de Diego a Bélgica a los penales del Chiquito Romero y Goycochea

La Selección superó las 5 semifinales mundialistas que disputó. Antes del esperado cruce con Inglaterra, un repaso por goleadas, hazañas y penales inolvidables.

Por Andrés Aguilera5 min de lectura
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Historias de Argentina en semifinales de un Mundial: de los goles de Diego a Bélgica a los penales del Chiquito Romero y Goycochea
Historias de Argentina en semifinales de un Mundial: de los goles de Diego a Bélgica a los penales del Chiquito Romero y Goycochea · Foto: Los Andes

La Selección superó las 5 semifinales mundialistas que disputó. Antes del esperado cruce con Inglaterra, un repaso por goleadas, hazañas y penales inolvidables.

La Selección Argentina está otra vez entre las cuatro mejores del mundo. Después de superar 3-1 a Suiza en tiempo suplementario, el equipo de Lionel Scaloni enfrentará a Inglaterra por una de las semifinales del Mundial 2026. Será la sexta vez que la Albiceleste dispute formalmente esta instancia.

Hasta ahora, el registro es perfecto: jugó cinco semifinales y avanzó a la final en todas. Por esa razón, Argentina jamás disputó el partido por el tercer puesto.

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El recorrido comenzó en 1930, tuvo a Diego Maradona como figura absoluta en 1986, atravesó dos definiciones inolvidables por penales y llegó hasta la exhibición contra Croacia en Qatar 2022.

La primera semifinal mundialista de la Argentina se jugó el 26 de julio de 1930 en el estadio Centenario de Montevideo. El rival fue Estados Unidos, una de las sorpresas de aquella edición inaugural.

El marcador terminó 6-1 para la Albiceleste, con goles de Luis Monti, Alejandro Scopelli, Guillermo Stábile por duplicado y Carlos Peucelle, también en dos oportunidades. Pero el resultado esconde un partido mucho más accidentado de lo que sugiere la diferencia.

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Estados Unidos llegó al entretiempo solamente un gol abajo, aunque había sufrido dos problemas graves. Su arquero James Douglas se lastimó una rodilla y Ralph Tracy padeció una fractura en la pierna derecha.

Como todavía no existían los cambios, Tracy continuó hasta el descanso y su equipo terminó jugando con diez. La resistencia se derrumbó en la segunda parte, cuando Argentina convirtió tres goles en apenas siete minutos.

La anécdota más insólita ocurrió cuando el asistente médico estadounidense Jack Coll ingresó para atender a un futbolista. Se le abrió un recipiente con cloroformo dentro del bolso y los vapores terminaron afectándolo a él: el auxiliar tuvo que ser retirado del campo en lugar del jugador.

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La goleada desató una movilización enorme en Buenos Aires. Miles de argentinos cruzaron el Río de la Plata para asistir a la final, que finalmente quedó en manos de Uruguay.

Tres días después de marcar la Mano de Dios y el Gol del Siglo frente a Inglaterra, Diego Maradona regresó al estadio Azteca para jugar contra Bélgica.

Existía una duda inevitable: después de semejante actuación en cuartos, ¿todavía podía ofrecer algo más? La respuesta llegó en el segundo tiempo, con dos goles que volvieron a resolver el partido.

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A los 51 minutos, Jorge Burruchaga encontró a Diego en profundidad. Maradona atacó el espacio y definió de zurda ante la salida de Jean-Marie Pfaff.

Doce minutos después llegó la obra más recordada de aquella semifinal. Recibió cerca de la medialuna, atravesó la defensa belga, resistió los intentos de cierre y colocó la pelota junto al palo. Fue otro gol de una colección irrepetible.

La semifinal de Italia 1990 reunió todos los elementos de una película: el anfitrión invicto, un estadio dividido, Maradona jugando en su segunda casa y una Argentina que había llegado sufriendo.

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El partido se disputó en el San Paolo de Nápoles, la ciudad que idolatraba a Diego por sus años en el Napoli. Algunos tifosi colgaron banderas que resumían el conflicto: Maradona estaba en sus corazones, pero Italia era su patria.

La selección italiana había ganado sus cinco partidos y todavía no había recibido goles. Salvatore Schillaci abrió el marcador a los 17 minutos después de un rebote de Sergio Goycochea.

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Argentina empezó a mejorar y encontró el empate a los 67. Maradona abrió hacia Julio Olarticoechea, el Vasco envió el centro y Claudio Caniggia anticipó a Walter Zenga.

Ese cabezazo terminó con una racha de 517 minutos sin goles en contra para Italia. También cambió el clima del estadio y abrió la puerta a una definición que parecía impensada.

En el alargue fue expulsado Ricardo Giusti. El árbitro Michel Vautrot se desconcentró tanto con las interrupciones que hizo durar 23 minutos el primer período suplementario.

En los penales, la serie estaba 3-3 cuando Goycochea atajó el remate de Roberto Donadoni. Maradona convirtió el suyo y el arquero volvió a acertar frente a Aldo Serena.

La imagen del Goyco corriendo por un San Paolo enmudecido quedó para siempre. Argentina avanzó 4-3, aunque pagó un precio alto: Caniggia recibió una amonestación y quedó suspendido para la final.

Argentina llevaba 24 años sin jugar una final cuando se enfrentó a Países Bajos en San Pablo. El equipo de Alejandro Sabella llegó sin Ángel Di María y se encontró con un rival que también priorizó el orden.

El partido terminó 0-0 después de 120 minutos. Hubo pocas oportunidades, aunque una quedó grabada: Arjen Robben entró al área sobre el final y Javier Mascherano alcanzó a cerrarlo cuando parecía que el neerlandés definiría frente al arco.

Antes de los penales, Mascherano se acercó a Sergio Romero y pronunció la frase que quedó asociada a la clasificación: "Hoy te convertís en héroe".

Chiquito respondió inmediatamente. Atajó el primer remate, ejecutado por Ron Vlaar, y después desvió el disparo de Wesley Sneijder. Argentina convirtió sus cuatro penales y Maxi Rodríguez cerró la serie con un remate que entró después de tocar las manos de Jasper Cillessen.

La semifinal de Qatar fue muy diferente. No hubo alargue, penales ni sufrimiento hasta el último segundo. Argentina jugó uno de sus partidos más completos y derrotó 3-0 a Croacia.

El equipo europeo había comenzado manejando la pelota, pero todo cambió cuando Julián Álvarez quedó frente a Dominik Livakovic y recibió una infracción dentro del área. Messi convirtió el penal con un remate alto y fuerte.

Cinco minutos después, Julián inició una corrida desde la mitad de la cancha. La pelota rebotó dos veces en los defensores, pero nunca dejó de acompañar al delantero, que terminó marcando el segundo.

El tercero fue una creación de Messi. Recibió sobre la derecha, llevó a Joško Gvardiol hacia el área, frenó, aceleró y lo superó antes de asistir a Álvarez. El cordobés empujó la pelota y completó su doblete.

Argentina alcanzó su sexta semifinal después de vencer 3-1 a Suiza en tiempo suplementario. Inglaterra, por su parte, eliminó a Noruega y será el próximo obstáculo en Atlanta.

Será el primer partido de Lionel Messi contra la selección inglesa y un nuevo capítulo de una rivalidad atravesada por Mundiales, expulsiones, penales y los dos goles más famosos de Diego.

Fuente: Los Andes

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