Julieta Venegas vuelve a sus raíces con "Norteña"
La artista mexicana publicó en 2026 un disco y un libro con el mismo título, "Norteña", en el que indaga en sus raíces territoriales y artísticas

La artista mexicana publicó en 2026 un disco y un libro con el mismo título, "Norteña", en el que indaga en sus raíces territoriales y artísticas
Por Morena Pardo
Foto: Ivonne Venegas
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La mexicana Julieta Venegas lanzó a lo largo del año un disco y un libro que van hacia sus orígenes territoriales y musicales
Julieta Venegas es una de las cantautoras más populares de la música de habla hispana. Este dato no se sustenta en el hecho de que con 35 años de carrera siga acumulando millones de oyentes mensuales en plataformas (medir su oficio en esos términos no sería coherente con el espíritu de su obra), sino porque todo el mundo se sabe al menos una de sus canciones.
En el mismo año que se cumplen veinte años de su disco "Limón y sal", que ganó ocho premios Grammy y la terminó de consagrar a nivel internacional con hitazos inolvidables como "Me voy", "Eres para mí" o el que nombra al álbum, Venegas lanzó dos piezas homónimas que definen su presente: su décimo disco y su primer libro, ambos titulados "Norteña", en los cuales indaga en sus raíces, de manera paralela pero complementaria.
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El libro lleva como complemento en su nombre "Memorias del comienzo" y con esa simpleza sintetiza su búsqueda. No es una biografía, sino un ejercicio de exploración personal que busca responder una pregunta concreta y a la vez inasible: por qué le dedica su vida a hacer canciones.
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"Cuando empecé el disco, me di cuenta que estaba haciendo una especie de memoria. Pero no es una memoria de mi carrera, sino de mi formación. La pregunta que atraviesa las dos obras es por qué me dedico a la música. Mi conclusión fue que no empecé a hacer música cuando empecé a tomar clases de piano, sino a partir de escuchar música en mi casa con mi familia", contó Julieta durante su participación en el programa "Un día perdido" de Mario Pergolini.
Su vínculo con la música, como el de todas las personas, es indisociable del territorio donde creció. Tal como la artista afirma con orgullo identitario, es norteña. Más precisamente, de la provincia de Baja California (esa península que sale del país y se extiende entre el Pacífico y el Mar de Cortés) y de la ciudad fronteriza de Tijuana.
En el disco, retoma los sonidos de esa región pero no para construir un álbum tradicional, sino que Venegas incorpora instrumentos y estructuras propios de esa música a su propia identidad como cantautora, la del acordeón comandando las melodías y las letras de una sensibilidad extraordinaria.
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En el libro, la mexicana completa ese paisaje con otros sonidos no tan musicales de su tierra (los de las filas de autos esperando a cruzar la frontera), con los olores de la comida (lo primero que narra), con ese horizonte donde hay mar, montañas, desierto y una ciudad cargada de estigmas y prejuicios. Venegas desarma los estereotipos de su Tijuana y le escribe una carta de amor a esa vida en el borde. A la vez, palpita esa tensión, esa suspensión del tiempo de la frontera. Reconstruye no sólo el lugar sino también el hogar donde el resto del mundo parece ver un no lugar, un espacio meramente de paso.
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Esa mirada amorosa hacia el pasado no es nostalgia (esa emoción que parece gobernar mucha obra contemporánea en un presente hostil y un futuro incierto), sino memoria, tal como lo indica el título sin titubear. Además de con palabras, "Norteña" está construido con imágenes. Tanto su papá José Luis como su hermana gemela Ivonne son fotógrafos profesionales, así que el archivo familiar tiene retratos preciosos de la vida de la artista, desde sus primeras sentadas en el piano en la infancia, hasta la primera casa que habitó en Ciudad de México cuando se mudó ahí a los 21 años (imagen que ocupa la portada de la publicación argentina).
Venegas vivió ocho de los últimos nueve años de su vida en la Ciudad de Buenos Aires, donde crió a su hija Simona (de papá argentino). En 2024, viajó de visita a México y supo que ya era hora de volver a casa. Su norte quedaba muy lejos del sur que venía eligiendo. Hace un año está de vuelta instalada en la capital de su país. Este fin de semana, vuelve a la Argentina para presentar "Norteña" por partida doble: este sábado 8 en la Feria de Editoriales (en diálogo con la autora Natalia Rodríguez en una charla titulada "La sensibilidad y el territorio. Crecer en la frontera"), y el miércoles 12 de agosto Biblioteca Nacional Mariano Moreno.
En un gesto muy coherente con su trayectoria artística, Julieta no le vendió su historia al mejor postor. Eligió publicar el libro a través de editoriales independientes de distintos países latinoamericanos: en Argentina, la elegida fue Blatt & Ríos. Aunque sea quizás su faceta menos conocida, Venegas es una dedicada lectora. Durante años, condujo el podcast literario Pila de Libros junto al crítico cultural Nacho Damiano. En una edición del newsletter El Hilo Conductor, del medio Cenital, muestra su extensa biblioteca y su interés particular por los libros sobre procesos creativos. "Norteña" también se inserta de cierta manera en ese género pero es original en el interrogante que moviliza: no se trata de los modos sino de los motivos en los que crea canciones.
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En su recorrido, la mexicana también desarma la trayectoria clásica de la formación musical. Para ella está claro que la suya no empezó con la educación tradicional de un instrumento, sino cantando en la cocina con su familia. La música como experiencia intrínsecamente comunitaria, colectiva, identitaria, no como camino individual.
Venegas escribe sin pretensiones, con el registro de la bitácora personal. Con la precisión con la que también escribe canciones. No necesita de grande vericuetos lingüísticos para comunicar con contundencia lo que quiere, va directo al corazón (primero al propio para llegar al ajeno, el de cada lector).
Si bien el libro y el disco se pueden y de hecho están creados para ser experimentados de manera independiente, funcionan de forma magnífica en tándem. Se entabla un diálogo orgánico, no forzado, entre ambos. El álbum es también un nuevo ejemplo de la versatilidad total de Julieta como artista, sobre todo si se tiene en cuenta que su trabajo inmediatamente anterior fue "Tu historia", un disco totalmente pop, clubero, bailable, producido por el chileno Alex Anwandter.
Con estas dos obras, Venegas se planta en 2026 con total vigencia artística y con los dos pies sobre la tierra, su tierra.
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Fuente: La Capital
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