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La muerte de Rodrigo Rodríguez y las dudas de su familia: ¿accidente o intento de robo?

Un joven muerto junto a su moto, un registro de velocidad que no termina de explicar lo ocurrido, un acta policial con datos copiados de otra causa y un

Por Eduardo Vitali8 min de lectura
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La muerte de Rodrigo Rodríguez y las dudas de su familia: ¿accidente o intento de robo? - El Federalista
La muerte de Rodrigo Rodríguez y las dudas de su familia: ¿accidente o intento de robo? - El Federalista · Foto: El Federalista

Rodrigo Rodríguez murió el 16 de agosto tras caer de su moto en avenida Colón y Malabia. La Policía trató el caso como un accidente, pero su familia sostiene que pudo escapar de un intento de robo. Dos semanas después, a una cuadra del lugar, Kevin Rueda fue asesinado para robarle su motocicleta. La investigación de ese crimen reveló otro asalto con una KTM y disparos en la misma zona.

Un joven muerto junto a su moto, un registro de velocidad que no termina de explicar lo ocurrido, un acta policial con datos copiados de otra causa y un expediente que fue archivado antes de contar con el resultado de la autopsia. Ese es el escenario que dejó la muerte de Rodrigo Rodríguez en avenida Colón y Malabia. Ahora, su familia reclama saber si realmente se trató de un accidente.

La muerte de Rodrigo Rodríguez volvió a quedar bajo la lupa después del asesinato de Kevin Samuel Rueda. Los dos episodios ocurrieron sobre avenida Colón, con apenas una cuadra de distancia y menos de dos semanas entre uno y otro.

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Rodrigo murió el domingo 16 de agosto, cerca de las 7 de la mañana. Tenía 34 años, era tapicero y tenía su propio taller en el sur de San Miguel de Tucumán. Esa madrugada había salido en su moto Honda CB 125 blanca.

La versión inicial indicó que perdió el control del vehículo y cayó sobre el pavimento, en la esquina de avenida Colón y Malabia. No había, en principio, ningún elemento que permitiera afirmar que se trató de un ataque.

Pero su familia nunca quedó conforme con esa explicación.

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Los familiares revisaron el sistema de rastreo de la motocicleta y encontraron un registro que despertó sus sospechas.

Según el material que ellos analizaron, Rodrigo circuló a baja velocidad por avenida Américo Vespucio. El registro mostró 14 kilómetros por hora y, poco después, un incremento hasta 57 kilómetros por hora antes de marcar cero en el punto de la caída.

Lucas Rodríguez, uno de sus hermanos, explicó: "No era de andar fuerte".

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Y agregó: "Cuando vimos el registro del GPS nos quedamos sorprendidos, no entendimos qué motivo pudo tener para acelerar de esa manera".

Sin embargo, existe una diferencia que deberá resolver una pericia. En una entrevista posterior, otro familiar, Adrián Rodríguez, afirmó que el GPS no habría registrado más de 30 kilómetros por hora durante el trayecto. La contradicción entre ambas lecturas convierte al dispositivo en una pieza clave para reconstruir los últimos segundos antes de la muerte.

La familia sostiene que la velocidad, por sí sola, no explica lo ocurrido.

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Las dudas no quedaron limitadas al GPS.

Después del sepelio, los hermanos revisaron el acta policial. Allí encontraron un dato que no tenía relación con la muerte de Rodrigo: el documento mencionaba a un chofer de colectivo al que se le informaban sus derechos.

No había ningún colectivo involucrado en el hecho.

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Según explicó la familia, cuando reclamaron una explicación recibieron una respuesta todavía más llamativa: esa parte del acta había sido copiada de otra causa.

El episodio provocó nuevas preguntas. Si una parte del documento pertenecía a otro expediente, los familiares comenzaron a dudar de otros datos incluidos en el escrito. Entre ellos, las referencias a las cámaras de seguridad y a los vecinos consultados.

La familia también cuestionó que la causa hubiera sido archivada pocos días después del fallecimiento.

Con el paso de los días aparecieron mensajes de vecinos y personas que conocían el caso. La versión que llegó a los familiares apuntaba a una posibilidad concreta: Rodrigo pudo haber intentado escapar de dos delincuentes que pretendían robarle la moto.

Varios vecinos dijeron que escucharon un ruido fuerte antes de la caída. Otros testimonios, según la familia, hablaron de posibles detonaciones.

El acta cuestionada contiene la referencia a dos vecinos que dijeron haber escuchado "un sonido, así como un estruendo".

Hasta ahora, no existe una prueba pública que confirme que Rodrigo fue perseguido o atacado. Tampoco existe una evidencia que descarte por completo esa posibilidad.

Por eso sus hermanos buscaron cámaras de seguridad por sus propios medios.

Una de ellas habría captado la caída. Según relató Adrián Rodríguez, en esa grabación se observa que dos motocicletas y una camioneta negra pasan por el lugar pocos segundos después de la caída. Ninguno de esos vehículos fue vinculado hasta ahora con el hecho.

La familia reclama que las imágenes sean incorporadas formalmente al expediente y sometidas a análisis.

El caso tomó otra dimensión el sábado 29 de agosto.

Apenas dos semanas después de la muerte de Rodrigo, Kevin Samuel Rueda, de 21 años, fue asesinado a pocos metros de allí. El joven era cadete de la Policía y estudiante de la Escuela de Suboficiales y Agentes.

Rueda circulaba por avenida Colón cuando dos delincuentes lo persiguieron en otra motocicleta. En la esquina con Fortunata García le cerraron el paso, le quitaron su Honda Wave y uno de ellos le disparó.

El joven murió en el lugar.

La investigación avanzó con rapidez. Las cámaras permitieron reconstruir parte de la huida y localizaron tanto la moto de la víctima como el rodado que habrían utilizado los atacantes. Se trataba de una KTM Duke naranja y negra, que apareció oculta entre malezas.

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Luego surgió otro elemento todavía más fuerte.

La Fiscalía sostuvo que esa misma KTM había sido utilizada dos días antes en otro asalto contra un motociclista. El hecho ocurrió el 27 de agosto, cerca de las 5 de la mañana, en Florida y La Rioja. Dos hombres interceptaron a la víctima, le efectuaron dos disparos y le robaron la moto.

La secuencia generó una pregunta inevitable para la familia Rodríguez: ¿esa misma banda pudo haber intentado interceptar a Rodrigo once días antes?

Por ahora, no hay una respuesta judicial que permita afirmarlo.

La causa por el asesinato del cadete también incorporó una declaración que permitió reconstruir el accionar de los sospechosos.

Según explicó el fiscal Carlos Sale durante la audiencia, Isaías Rubén Delgado habría realizado una manifestación espontánea ante la comisario Susana Montero después del hallazgo de la KTM.

"Jefa, yo anduve con Cucu en la KTM. Él me pasó a buscar como a las 4:30 de mi casa y nos fuimos a robar. Yo manejaba, Cucu iba con el arma atrás y robamos la Wave. Y Cucu le disparó al chico", habría dicho Delgado, según la exposición del fiscal.

Delgado y Juan Manuel "Cucú" Carabajal quedaron imputados por el homicidio de Rueda. La Justicia les dictó 180 días de prisión preventiva por el delito de homicidio en ocasión de robo agravado por el uso de arma de fuego.

Además, la investigación estableció que la KTM había sido robada semanas antes. Para la Fiscalía, el rodado también aparece vinculado con el asalto del 27 de agosto.

Ese dato no alcanza para conectar a los acusados con la muerte de Rodrigo. Pero sí aporta un antecedente concreto de ataques contra motociclistas en el mismo sector y con una modalidad similar.

La avenida Colón ya había sido escenario de otro crimen contra un motociclista.

El 13 de mayo de 2020, Alejandro Sánchez, de 31 años, fue atacado por delincuentes que pretendían robarle su moto. El joven trabajaba como cadete y circulaba por la zona cuando al menos tres hombres que se desplazaban en dos motocicletas lo interceptaron. Recibió dos disparos y murió horas después.

La investigación judicial posterior estableció que los agresores utilizaron armas de fuego y que el ataque ocurrió durante un intento de robo de la motocicleta. Incluso hubo registros de cámaras y testimonios incorporados al expediente.

El crimen generó marchas y reclamos de los trabajadores de reparto.

En 2020, los familiares y vecinos también denunciaron la falta de seguridad en ese tramo de avenida Colón. La preocupación reapareció ahora con dos episodios separados por apenas trece días.

La familia Rodríguez logró que el expediente saliera del archivo y llegara a la Fiscalía de Homicidios, a cargo de Carlos Sale.

Los investigadores deberán revisar las cámaras disponibles, los testimonios y las pericias realizadas sobre la motocicleta. También tendrán que establecer si existen elementos que permitan sostener la hipótesis de un intento de robo.

El tiempo juega en contra. Muchas cámaras privadas conservan las imágenes durante pocos días. Por eso, parte del material que pudo haber registrado la secuencia ya podría haberse perdido.

La familia insiste en que no pretende imponer una hipótesis. Quiere saber qué ocurrió.

"Tenemos esa duda y creemos que es nuestro derecho saber qué pasó", afirmó Adrián Rodríguez ante La Gaceta.

La muerte de Rodrigo mantiene dos explicaciones posibles.

La primera es la que sostuvo la investigación inicial: una caída accidental de la motocicleta.

La segunda es la que ahora reclama investigar su familia: que Rodrigo haya sido perseguido o atacado y que la caída se haya producido durante un intento de escape.

La cercanía con el asesinato de Rueda, los robos previos con una KTM, los testimonios sobre posibles disparos y las dudas sobre las primeras actuaciones policiales alimentaron esa segunda hipótesis.

Pero hay un límite que la investigación deberá respetar: hasta el momento no existe una prueba que demuestre que Rodrigo fue víctima de un robo.

Lo que sí existe es un conjunto de interrogantes que la familia considera suficientes para pedir una investigación más profunda.

En una avenida que ya registra antecedentes de ataques contra motociclistas, la pregunta central ahora es qué ocurrió realmente en Colón y Malabia durante la mañana del 16 de agosto.

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Fuente: El Federalista

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