Librerías: un desplome histórico y un pedido para que se tomen medidas
El rubro de las librerías atraviesa uno de los momentos más complejos de la historia. Caída en las ventas y costos cada vez más pronunciados.

El rubro de las librerías atraviesa uno de los momentos más complejos de la historia. Caída en las ventas y costos cada vez más pronunciados.
Foto UNO/Juan Manuel Hernández
Las librerías viven un desplome histórico y un pedido para que se tomen medidas.
También te puede interesar: Murió el ciclista que fue atropellado sobre la Ruta 22 en Regina: quién era
En cada ciudad existen esos rincones donde el tiempo parece detenerse e ir en contra de la velocidad que imprime la sociedad. En épocas donde todo es inmediatez, todavía existen esos lugares con aroma a madera, con ese olor peculiar que aportan ejemplares que cuentan historias, narraciones o bien invitan a imaginar: las librerías.
Hoy, en la Argentina, esos lugares que muchas veces sirvieron de trincheras en el amplio sentido de la palabra o bien lugares como encontrarse uno mismo, atraviesan un situación por demás compleja y no escapan a la crisis que hoy envuelve al país. Mejor expresado, que hoy engloba a la inmensa mayoría del país, porque con este tipo de políticas económicas, sabido es, hay sectores que la pasan muy bien. Entonces ese ritual tan arraigado en la identidad cultural argentina, el de demorarse frente a una estantería, hojear el prólogo de un libro elegido al azar o bien que se fue a buscar, se encuentra acorralado por una tormenta económica que amenaza con apagar sus luces para siempre.
Días atrás se conoció, a través de un exhaustivo informe elaborado por la Federación Argentina de Librerías, Papelerías y Afines (Falpa), acerca de la realidad de más de 1.200 comercios a lo largo y ancho del país, que terminó por encender las alarmas de todo el ecosistema del libro. Los datos son tan fríos como desoladores: en el período comprendido entre 2023 y 2026, la facturación real del sector sufrió un estruendoso desplome del 41,5%, mientras que el volumen total de ejemplares vendidos se redujo en casi un 25%.
También te puede interesar: En la incertidumbre
De este modo, esta merma revela un ahogamiento progresivo del rubro, algo que no es de extrañar porque el consumo familiar se contrae y la compra de libros pasa a ser relegada frente a prioridades inmediatas de subsistencia, los costos operativos fijaron un incremento superior al 31%. Las tarifas de los servicios públicos, los alquileres comerciales y los gastos logísticos se han transformado en un escollo difícil de sortear cada vez que transcurre.
Entonces en la actualidad el margen entre mantener la persiana abierta o resignarse al cierre definitivo se ha vuelto tan delgado como la hoja de un libro.
Entonces, ante la inminencia de una crisis más importante todavía, las distintas cámaras y entidades del sector aunaron voces para exigirle formalmente al Gobierno nacional y a los ejecutivos provinciales la inmediata declaración de la "Emergencia Librera" en todo el territorio argentino.
También te puede interesar: Homero Pettinato reveló un dato escalofriante sobre el hombre que lo amenazó
La advertencia de los referentes es clara y contundente: el cierre de una librería en cualquier localidad del país no representa únicamente la quiebra de una Pyme familiar, sino la caída de un mojón cultural.
En este marco entonces, el paquete de medidas que reclama el sector para enfrentar la tormenta incluye herramientas de salvataje concretas: la implementación de tarifas diferenciadas y subsidios en los servicios públicos, el acceso a líneas de créditos blandos para recomponer el capital de trabajo y la desgravación impositiva para los comercios minoristas del rubro.
Frente a un escenario señalado por la disminución del consumo y el reacomodamiento de los costos operativos, la situación del sector librero en la capital entrerriana no escapa a la media nacional y refleja el impacto generalizado de la crisis, aunque con matices y estrategias propias de la escala local.
También te puede interesar: Violento asalto en Concepción: cuatro delincuentes encapuchados robaron en una vivienda y son intensamente buscados
En este marco, Rosana Pittia, titular de una tradicional librería de calle Buenos Aires en Paraná, le dio su mirada a UNO acerca de la realidad que atraviesa su comercio, las exigencias económicas que enfrenta el comercio minorista y la respuesta de los lectores ante la pérdida del poder adquisitivo.
Al analizar el nivel de actividad local en sintonía con los relevamientos de la Federación Argentina de Librerías, Papelerías y Actividades Afines, Pittia confirmó que "en nuestra ciudad se percibe una merma en el volumen de operaciones, se trata de una tendencia que resulta particularmente evidente en los locales ubicados en el microcentro, donde la disminución en la circulación de peatones y potenciales compradores es cada vez más notoria. Es algo que se viene observando desde hace un tiempo".
Entonces, el sostenimiento de la estructura comercial representa en la actualidad uno de los mayores desafíos para el sector. Según explicó la empresaria, "los principales costos fijos están encabezados por los alquileres y las expensas, en nuestro caso aumenta significativamente en las sucursal emplazada en uno de los shopping, seguidos por la masa salarial, las cargas sociales y la logística. A estos ítems principales se le suma una multiplicidad de pequeñas erogaciones operativas que se acumulan e impactan de manera directa en el margen de rentabilidad de las librerías locales".
También te puede interesar: Cómo reconocer un ACV a tiempo: los síntomas que pueden salvar una vida
En cuanto a los reclamos y solicitudes de medidas de emergencia o incentivos sectoriales, Pittia subrayó que "la continuidad de la actividad comercial y cultural depende en gran medida del respaldo directo del público". Y enfatizó que "resulta indispensable generar condiciones que protejan al comercio local y que los paranaenses prioricen a los establecimientos de la ciudad, los cuales asumen cotidianamente el compromiso de mantener una oferta variada y responder a la demanda cultural de la comunidad".
Lejos de inclinarse por fórmulas aisladas o respuestas de coyuntura, sostuvo que la clave para sostener la actividad "pasa por adaptarse a las pautas globales de consumo ya las condiciones macroeconómicas actuales. En esa línea, nuestra firma viene reforzando su presencia digital a través de la venta en tienda online y la interacción constante en redes sociales. De forma complementaria, en su histórico local físico de calle Buenos Aires, mantiene promociones propias y una oferta continua de saldos para ofrecer alternativas accesibles al bolsillo del comprador".
Para el final, a la hora de evaluar el perfil del lector paranaense en este contexto crítico, Pittia destacó la fidelidad de la clientela habitual. "El lector paranaense mantiene intacto el hábito de la lectura, disfruta del paseo por las estanterías y valora la experiencia física del libro".
Y cerró: "Se trata de un público paciente que, cuando un título no está disponible de inmediato, opta por encargarlo y guardar el envío antes de descartar la compra local. No obstante, hay un segmento de consumo firmado por la inmediatez, compuesto por usuarios que eligen resolver la adquisición mediante plataformas digitales con despachos provenientes de otros puntos del país".
Fuente: UNO Entre Ríos
- #provinciales
- #librerias
- #desplome
- #historico
- #pedido
- #que
- #tomen
- #medidas
- #n10282375
- #entre ríos

