Los Andes en el Parque Nacional Siete Tazas: la joya natural de Chile que sorprende con cascadas, ríos y bosques
El Parque Nacional Radal Siete Tazas es uno de los principales atractivos naturales de la Región del Maule. Se encuentra en la comuna de Molina, en la provincia de Curicó, y combina cascadas, ríos, bosques nativos y senderos en plena cordillera.

El Parque Nacional Radal Siete Tazas es uno de los principales atractivos naturales de la Región del Maule. Se encuentra en la comuna de Molina, en la provincia de Curicó, y combina cascadas, ríos, bosques nativos y senderos en plena cordillera.
Los Andes en Siete Tazas, la joya natural de Chile cerca de Mendoza que sorprende con cascadas, ríos y bosques
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ENVIADO ESPECIAL - Al otro lado de la cordillera, en Chile, hay paisajes que todavía son poco conocidos entre los viajeros y son lugares que vale la pena conocer. En la Región del Maule, la montaña, los bosques y los cursos de agua forman uno de los escenarios naturales más llamativos del centro-sur chileno.
Uno de ellos es el Parque Nacional Radal Siete Tazas, una verdadera joya natural ubicada en la comuna de Molina, en la provincia de Curicó.
El parque se encuentra a unos 170 kilómetros del Paso Internacional Pehuenche y a 160 kilómetros del Paso Internacional Planchón-Vergara, dos de las alternativas que permiten conectar Mendoza con Chile.
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El ingreso al Parque Nacional Radal Siete Tazas en la región del Maule en Chile.
Además, la Región del Maule cuenta con conexión ferroviaria con Santiago, lo que permite combinar diferentes medios de transporte para recorrer el territorio.
El área natural protegida fue declarada Parque Nacional en 2008 y permanece abierta durante todo el año. Sin embargo, su principal período de visitas se concentra entre diciembre y marzo.
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Los Andes tuvo la oportunidad de conocer el lugar y según información de los guías turísticos, el parque recibe alrededor de 120.000 visitantes por año, principalmente durante la temporada estival.
El gran protagonista del paisaje es el río Claro, cuyo lecho de roca basáltica de origen volcánico fue moldeado durante siglos por la acción del agua. El resultado es una sucesión de saltos y pozones rodeados de vegetación.
Son precisamente estos pozones los que dieron nombre al parque: las Siete Tazas.
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Algunas postales de que se pueden ver desde los miradores del Parque Nacional.
Cada una de estas formaciones forma una especie de pileta natural esculpida en la roca, por donde circula el agua del río Claro. El paisaje se completa con otros dos saltos de agua destacados: el Salto de la Leona y el Velo de la Novia.
El recorrido por los senderos permite acceder a diferentes miradores naturales desde los que se pueden observar los ambientes precordilleranos y cordilleranos, además de una importante diversidad de paisajes y vegetación.
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La riqueza del parque no se limita a sus cascadas y formaciones rocosas. El área también conserva una importante variedad de flora y fauna. Entre las especies vegetales que se pueden encontrar aparecen el olivillo, raulí, roble, coigüe y laurel.
Los principales ecosistemas corresponden a los coironales, vinculados a la estepa altoandina del Maule, y al bosque caducifolio, donde aparecen especies como el roble, raulí, ñirre y hualo.
En el Parque Nacional Radal Siete Tazas conviven dos tipos de bosque: el esclerófilo y el caducifolio.
La fauna silvestre también forma parte del atractivo del parque. Entre las especies protegidas se encuentran el pudú, el chingue y la perdiz chilena.
Uno de los puntos destacados del recorrido es el Salto de la Leona. Su nombre está relacionado con una antigua historia de la zona.
La cascada Salto de la Leona en le Parque Nacional Radal Siete Tazas en Curicó, Región del Maule, Chile.
Según explicó el guía turístico Roberto Cancino durante la visita, cuando el sector todavía formaba parte de un fundo privado, los pumas solían bajar desde la montaña para atacar a los animales.
Los propietarios seguían a los felinos para evitar que atacaran al ganado. En el lugar donde actualmente se encuentra la cascada, se dice que ocurrió un episodio que terminó dando origen al nombre. La historia cuenta que una puma, mientras era perseguida, habría saltado junto a sus cachorros desde un borde hasta el otro.
Uno de los circuitos destacados es el sendero Siete Tazas-Salto de la Leona, que tiene una extensión de aproximadamente 1,5 kilómetros y una duración estimada de una hora.
La dificultad de la caminata es considerada fácil, pero hay algunas recomendaciones relacionadas con las condiciones climáticas.
El sendero recorre un camino que te lleva a distintos miradores para observar la belleza del río Claro.
Entre los riesgos señalados para determinados períodos aparecen los desprendimientos de ramas entre mayo y agosto, las aglomeraciones en los senderos y la posibilidad de encontrar escalones de madera resbaladizos durante el invierno por la presencia de hielo.
El atractivo del sendero está dado también por los diferentes miradores que permiten obtener vistas del valle del río Claro y del volcán Descabezado Grande.
Además, el recorrido atraviesa distintos ecosistemas, entre ellos bosque esclerófilo, bosque caducifolio y estepa altoandina.
El nombre del sendero hace referencia a los chiquillanes, un pueblo indígena nómade que habitaba antiguamente la zona cordillerana del centro de Chile.
El río Claro también convierte al parque en "Disney" para los amantes de los deportes de aventura.
Las Siete Tazas es el "Disney" de los kayakistas.
Con la correspondiente autorización de CONAF, kayakistas utilizan algunos sectores del río para practicar creeking, una modalidad de kayak de aguas bravas que consiste en descender por arroyos o ríos de montaña empinados y estrechos, con poco volumen de agua y corrientes fuertes.
El parque cuenta con distintos servicios para los visitantes, entre ellos venta de alimentos, senderos, zona de picnic, miradores, centro ambiental, camping y arriendo de caballos.
También dispone de servicios de acceso universal, con sendero inclusivo, mirador accesible y baños accesibles.
El cartel que da la bienvenida al Parque Nacional Radal Siete Tazas.
La entrada tiene un valor de 4.500 pesos chilenos para turistas nacionales y 9.000 pesos chilenos para extranjeros. Las entradas se adquieren a través del sitio web oficial pasesparque.cl.
El horario informado es de martes a domingo, de 8.30 a 17, pero se recomienda verificar las condiciones de acceso antes de emprender el viaje, especialmente durante los meses de invierno.
El Parque Nacional Radal Siete Tazas es uno de esos lugares que permiten descubrir una faceta diferente al que estamos acostumbrados del país vecino.
A pocos cientos de kilómetros de Mendoza, el paisaje cambia por completo: la cordillera deja de estar dominada por los tonos áridos que caracterizan buena parte del paisaje mendocino y aparece cubierta de bosques, ríos, cascadas y vegetación.
Fotografía de la cascada el Velo de la Novia.
El parque es un destino muy visitado por turistas chilenos, pero todavía aparece como una alternativa poco conocida para muchos extranjeros.
Para quienes buscan cruzar la cordillera y descubrir otros paisajes de Chile más allá de las playas y los malls, Siete Tazas aparece es una opción que combina naturaleza, montaña y aventura en un mismo recorrido.
Fuente: Los Andes
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