"Los clubes pasamos a ser el primer mostrador de las familias": advierten por su creciente rol social
Nelson Castelli sostuvo que los clubes de barrio contienen cada vez más a familias con problemas económicos y advirtió sobre el costo...

En un contexto en el que la discusión sobre los subsidios a los clubes de barrio volvió a instalarse en la agenda nacional, el presidente de Jorge Gibson Brown, Nelson Castelli, planteó que la realidad de estas instituciones no puede reducirse a una ecuación de ingresos y gastos. En medio de la pérdida de poder adquisitivo, el encarecimiento de servicios y los crecientes costos de competir, aseguró que los clubes se transformaron además en espacios de contención para familias que llegan con dificultades que exceden ampliamente al deporte.
"Los clubes de barrio pasamos a ser el primer mostrador", resumió Castelli en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, al describir una dinámica que, según observa cotidianamente, se profundizó durante los últimos meses. Padres, dirigentes y familias de distintas categorías organizan cadenas de ayuda ante problemas de salud, falta de alimentos o situaciones económicas que impiden llegar a fin de mes.
Su análisis surgió a partir de las declaraciones del diputado nacional y extenista misionero Diego Hartfield, quien durante una reunión de la Comisión de Deportes de la Cámara de Diputados cuestionó la dependencia de los subsidios y defendió la prioridad del Gobierno nacional de mantener ordenadas las cuentas públicas. PRIMERA EDICIÓN informó además que el propio legislador había recibido durante su formación deportiva una beca para residir y entrenarse en el CeNARD.
También te puede interesar: Colisionaron dos vehículos
Castelli calificó esas expresiones como "poco afortunadas" y consideró que revelan un alejamiento de la realidad cotidiana de las instituciones deportivas misioneras. A su entender, detrás de un número presupuestario existe una estructura mucho más amplia: chicos, familias, profesores, personal de mantenimiento, boleteros y dirigentes que sostienen espacios donde no solamente se practica deporte.
Para el dirigente, justamente allí radica el problema de analizar la asistencia estatal solamente desde una lógica contable. Los recursos, señaló, no necesariamente terminan como dinero disponible para una comisión directiva, sino que permiten afrontar cuestiones básicas como las tarifas de electricidad y gas, el mantenimiento de las instalaciones y el funcionamiento cotidiano de las actividades.
Incluso sostuvo que Hartfielddebería llevar esa discusión a las comisiones legislativas correspondientes y conocer en profundidad qué significa sostener un club antes de evaluar las ayudas únicamente como un gasto.
También te puede interesar: Trump prometió 5.000 dólares a cada adulto estadounidense por una victoria electoral
Castelli explicó que en los últimos tiempos las instituciones ocuparon un lugar distinto dentro de la vida de muchas familias. Ya no se trata únicamente del chico que llega para entrenar. Los problemas económicos del hogar también entran al club y, detrás de ellos, aparecen otros padres, entrenadores y dirigentes que intentan aportar soluciones con los recursos disponibles. En esa realidad mencionó cadenas solidarias por cuestiones de salud, familias que no llegan a cubrir necesidades básicas y situaciones en las que falta comida, circunstancias frente a las cuales los propios integrantes de cada disciplina terminan organizándose para acompañar.
Por eso, advirtió sobre las consecuencias que tendría un deterioro mayor de las instituciones. "Espero que no llegue el momento en que los clubes empiecen a cerrar las puertas, porque ahí estamos en la puerta del infierno", expresó.
Su argumento es que el costo de sostener esos espacios representa una proporción mínima dentro de las grandes cuentas nacionales, pero tiene una incidencia enorme sobre la vida cotidiana de quienes los utilizan. "Una pelota, un profesor" no modifican, señaló, una ecuación financiera de millones de dólares, aunque detrás de esa discusión existan personas "de carne y hueso".
También te puede interesar: Endeavor NOA: claves para ordenar las finanzas, salir de las deudas y empezar a invertir
También vinculó las expresiones de Hartfield con otras declaraciones recientes que, a su entender, reflejan una mirada similar sobre sectores afectados por la situación económica, y cuestionó especialmente que provengan de dirigentes que surgieron de Misiones y luego asumieron responsabilidades nacionales.
Castelli marcó además lo que considera una contradicción entre las declaraciones del diputado y algunas políticas que lleva adelante el Gobierno que integra. Recordó que días atrás se desarrolló en instalaciones deportivas de Posadas una entrega de asistencia destinada a chicos que practican disciplinas en clubes, una medida que, según su lectura, se contrapone con cuestionar de manera generalizada el respaldo estatal al deporte.
El dirigente insistió en que no cuestiona que Hartfield haya recibido una beca durante su carrera. Por el contrario, defendió que los deportistas con proyección reciban ayuda pública cuando la necesitan, pero consideró incoherente desconocer luego la importancia que esos mecanismos pueden tener para otras personas.
También te puede interesar: Al menos 25 personas murieron tras el incendio de un buque de carga en China
La discusión adquiere otra dimensión cuando se traslada a las cuentas concretas de un club. Castelli detalló que Brown necesita actualmente más de un millón de pesos solamente para abrir su estadio en un partido del Torneo Regional Federal Amateur.
De ese total, alrededor de 700.000 pesos corresponden al arbitraje y más de 200.000 a la seguridad policial, dependiendo del rival. A esos 900.000 pesos iniciales todavía deben sumarse marcación de cancha, corte de césped, boletería, apertura y demás tareas necesarias para organizar un encuentro. El problema es que la recaudación está lejos de compensar esos costos.
Según explicó, si los clubes cobraran las entradas generales a los valores establecidos por el Consejo Federal, buena parte del público directamente no podría pagarlas. Así, reducir el precio para sostener asistencia también significa resignar recursos en un contexto donde cada partido genera gastos elevados.
También te puede interesar: Allanaron una vivienda por una investigación de estafa
La situación no es nueva para Brown. Antes del inicio de la actual edición, ya se había señalado que la participación en el Regional representa un importante esfuerzo deportivo y económico para la institución.
Castelli reconoció, sin embargo, que la responsabilidad no puede colocarse exclusivamente sobre el contexto económico o las autoridades. También reclamó una autocrítica de los propios dirigentes deportivos frente a estadios con poca asistencia y modelos de competencia que, en su opinión, terminan debilitando a los representantes locales. Puso como ejemplo la participación de Bartolomé Mitre, tanto en competencias nacionales de fútbol como de básquet, y planteó que, en vez de concentrar apoyo detrás de las instituciones que consiguen avanzar, los recursos y el público terminan fragmentándose.
En el actual Regional Amateur participan siete clubes misioneros. Brown comparte la Zona 7 con La Cantera, La Picada y Nacional de Puerto Piray, mientras que Guaraní Antonio Franco, Crucero del Norte y Barrio Obrero integran la otra zona con representantes de la provincia.
Para Castelli, cuatro equipos vinculados a una misma liga o región inmediata representan una cantidad excesiva dentro de una competencia costosa. "La torta se achica", graficó.
Su propuesta es recuperar una lógica donde las ligas locales sean fortalecidas y donde sus campeones puedan convertirse en representantes con mayor respaldo colectivo, poniendo incluso jugadores, cuerpos técnicos y recursos a disposición de aquellos que alcancen las instancias nacionales.
Otro factor que agrava la ecuación para Misiones es la geografía. Castelli remarcó que un club de la provincia enfrenta costos de traslado muy distintos a los de instituciones situadas en regiones con ciudades cercanas entre sí. Incluso viajar desde Iguazú hasta Corrientes, señaló, ya implica una erogación considerable por el precio del transporte y la cantidad de kilómetros. Ese condicionante debería ser contemplado, a su entender, en los futuros formatos de los torneos.
El dirigente pidió observar con atención cómo se organizará la nueva competencia prevista para el próximo año y qué distribución geográfica tendrán los equipos, especialmente ante la reestructuración que modificará la pirámide de ascenso.
La actual edición del Regional Amateur será la última que otorgará ascensos directos al Federal A bajo el esquema vigente, antes de la implementación del nuevo Torneo Argentino del Interior desde 2027. Castelli consideró que esa reorganización puede representar una oportunidad siempre que se contemple la capacidad económica real de los clubes y las diferencias territoriales existentes.
La propia situación deportiva del Verdirrojo sirve como ejemplo de esas limitaciones. Brown comenzó el Regional con una derrota 4-1 ante Nacional de Puerto Piray y luego cayó 1-0 frente a La Cantera en Villa Urquiza. Ahora deberá enfrentar a La Picada, el domingo a las 15.30 como visitante.
Castelli explicó que para esta competencia surgieron dificultades para incorporar futbolistas, fundamentalmente por los costos, por lo que el club decidió conservar prácticamente el plantel con el que venía jugando y sumar apenas dos o tres refuerzos.
Aun así, remarcó que la institución no encara un torneo simplemente para participar. Con su habitual tono deportivo, aseguró que Brown empieza cada competencia pensando "en ser campeón del mundo", aunque después los resultados y la realidad terminen marcando hasta dónde puede llegar.
Por eso tampoco atribuyó exclusivamente a la economía los resultados deportivos: el equipo pudo sostener su base, pero hasta ahora "la pelotita" no acompañó y las oportunidades no terminaron dentro del arco.
El presidente del club insistió finalmente en que la discusión planteada por las declaraciones de Hartfield debería trascender nombres propios.
Su preocupación central está puesta en qué lugar se reserva a los clubes dentro de las políticas públicas, especialmente cuando esas instituciones absorben cada vez más demandas sociales al mismo tiempo que pagan tarifas, arbitrajes, seguridad, transporte y mantenimiento con ingresos que no crecen al mismo ritmo.
Castelli reclamó que las autoridades nacionales revisen esa mirada y pidió particularmente a los representantes elegidos por Misiones que mantengan un vínculo con la realidad de la provincia. "Salieron de Misiones y a Misiones tienen que ayudar", sintetizó.
En su diagnóstico, el desafío excede largamente al fútbol: cuando un club abre sus puertas no solamente habilita una cancha o un gimnasio; sostiene un espacio al que hoy muchas familias recurren también cuando la dificultad está fuera del deporte.
Fuente: Primera Edición
- #sociedad
- #clubes
- #barrio
- #misiones
- #contencion
- #social
- #nelson
- #castelli


