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Los colegios de la UNSJ estiran el ciclo lectivo: qué pasará con las clases y los exámenes hasta diciembre

La Escuela Industrial, la Escuela de Comercio y el Colegio Central reorganizaron sus calendarios para reforzar contenidos y recuperar aprendizajes afectados por las interrupciones. Las medidas se conocen tras una orden de la Justicia Federal.

Por Redacción Tiempo de San Juan8 min de lectura
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Los colegios de la UNSJ estiran el ciclo lectivo: qué pasará con las clases y los exámenes hasta diciembre
Los colegios de la UNSJ estiran el ciclo lectivo: qué pasará con las clases y los exámenes hasta diciembre · Foto: Tiempo de San Juan

El año escolar no terminará en la misma fecha para todos los estudiantes de los colegios preuniversitarios de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ). Las autoridades de las tres instituciones diseñaron distintas estrategias para aprovechar las semanas que quedan, reforzar conocimientos y reprogramar evaluaciones. En uno de los establecimientos, las actividades se extenderán hasta el 22 de diciembre, mientras que los otros también prevén instancias de consulta y recuperación durante noviembre.

La reorganización se produjo en medio del conflicto por los paros docentes y no docentes que afectaron el dictado de clases durante 2026. Tras un amparo presentado por un grupo de familias, el juez federal Leopoldo Rago Gallo ordenó a la Universidad elaborar un plan concreto para garantizar la continuidad del ciclo lectivo y recuperar los días, las horas de clase y los contenidos curriculares pendientes.

Los informes presentados por la Escuela Industrial Domingo Faustino Sarmiento, la Escuela de Comercio Libertador General San Martín y el Colegio Central Universitario Mariano Moreno exponen respuestas diferentes frente a la situación. Mientras una institución priorizó el relevamiento de los temas pendientes y estableció consultas obligatorias, otra informó el porcentaje de docentes que todavía trabajaba para completar sus planificaciones. El tercer establecimiento modificó sus secuencias de enseñanza y extendió las actividades escolares hasta fines de diciembre.

El informe de la Escuela de Comercio Libertador General San Martín indica que más del 72% de los docentes había desarrollado los contenidos planificados conforme a lo previsto para esta etapa del año. En el 28% restante, los profesores estaban implementando alternativas didácticas para completar la enseñanza y garantizar los conocimientos necesarios para la promoción y la continuidad de los estudiantes.

La institución señaló que las medidas de fuerza no implicaron una paralización total de la actividad educativa y que las horas y funciones docentes estuvieron disponibles. Sin embargo, el relevamiento sobre el avance curricular mostró que una parte del plantel aún necesitaba trabajar sobre sus planificaciones.

El documento no establece que ese 28% de docentes haya quedado rezagado exclusivamente por los paros, ni calcula de manera general cuántos contenidos se perdieron durante las interrupciones. En cambio, describe las herramientas que se pusieron en marcha para reforzar el aprendizaje y avanzar con los temas pendientes.

Entre ellas se encuentran las clases de consulta para las materias que presentan mayores dificultades, los espacios de apoyo de lunes a sábado y el acompañamiento de preceptores, asesores pedagógicos y equipos de orientación. También se utilizan plataformas virtuales y aulas del Sistema Institucional de Educación a Distancia (SIED) de la UNSJ.

La planificación del tramo final incorporó instancias de fortalecimiento, evaluaciones y oportunidades de acompañamiento antes de concluir el año. La documentación contempla actividades de apoyo durante noviembre y mesas de exámenes hacia el cierre del ciclo lectivo. No obstante, contiene distintas versiones del calendario, por lo que las fechas definitivas deben verificarse con el cronograma oficial vigente.

El Colegio Central Universitario Mariano Moreno también sostuvo que la actividad académica continuó durante las medidas de fuerza, aunque con asistencia parcial. De acuerdo con el informe, las familias recibieron información sobre las clases previstas para cada jornada.

Desde julio, la institución puso en marcha acciones extraordinarias para sostener la continuidad pedagógica y recuperar aprendizajes. Durante una jornada institucional, los distintos departamentos revisaron sus planificaciones, identificaron los contenidos efectivamente desarrollados y analizaron los días afectados y los avances de los estudiantes.

A partir de ese diagnóstico, se resolvió vincular contenidos relacionados, modificar las secuencias didácticas, adaptar la extensión o la modalidad de algunas actividades y reprogramar evaluaciones. El establecimiento reconoció que las interrupciones obligaron a revisar tanto los cronogramas como las planificaciones para adecuarlos al tiempo disponible.

El calendario reorganizado contempló clases y evaluaciones hasta el 17 de octubre, seguidas de una instancia de integración de aprendizajes entre el 19 y el 24 de ese mes. Luego, del 26 al 31 de octubre, se programaron actividades de recuperación.

Después de esas etapas, el esquema prevé nuevas evaluaciones, clases complementarias y propuestas de cierre. Según el cronograma informado, las actividades escolares se extenderán hasta el 22 de diciembre.

El acompañamiento incluye consultas pedagógicas, seguimiento individual de las trayectorias educativas y el uso de aulas virtuales Moodle. A diferencia de un relevamiento que establezca una cantidad total de contenidos pendientes, el informe del Central pone el acento en las decisiones pedagógicas y los cambios de calendario adoptados para sostener los aprendizajes.

La Escuela Industrial Domingo Faustino Sarmiento reconoció expresamente que las medidas de fuerza y las discontinuidades en el dictado de clases tuvieron efectos diferentes sobre los aprendizajes de los estudiantes.

Para identificar las necesidades de cada área, desde abril los departamentos trabajan con planillas de ajuste de contenidos. Esos registros permiten establecer qué unidades fueron dictadas, cuáles quedaron pendientes y qué conocimientos deben considerarse prioritarios para el tramo final del año.

A partir de esa información, la institución define los temas que requieren mayor atención y organiza las actividades de las semanas restantes. La estrategia también contempla la integración de contenidos entre asignaturas y la articulación de clases teóricas con prácticas en talleres y laboratorios.

Uno de los ejemplos incluidos en el informe es la unificación de dos prácticas de laboratorio de Química en una sola jornada, prevista para el 28 de octubre. La medida busca aprovechar mejor el tiempo disponible y vincular contenidos que pueden abordarse de manera conjunta.

La escuela, además, reorganizó los cronogramas de evaluación para evitar que las pruebas se concentren en un mismo período. Entre las medidas anunciadas se destaca una Semana de Clases de Consultas Obligatorias, del 16 al 20 de noviembre.

La propuesta apunta a que docentes y estudiantes retomen los temas que quedaron fragmentados durante el año, resuelvan dudas y trabajen sobre los conocimientos que necesitan fortalecerse antes del cierre del ciclo lectivo.

El plan se completa con consultas regulares, actividades sincrónicas y asincrónicas y seguimiento de las trayectorias escolares. Si bien el establecimiento reconoce que las interrupciones afectaron de manera desigual los aprendizajes, no presenta una cifra global de contenidos perdidos o recuperados.

Los planes de las tres instituciones muestran que la respuesta a las interrupciones no se limita a extender fechas. También incluye modificaciones en la manera de enseñar, organizar los contenidos y evaluar a los estudiantes.

La Escuela Industrial identificó las diferencias en el avance de los aprendizajes y definió contenidos prioritarios, además de establecer consultas obligatorias durante noviembre. La Escuela de Comercio informó que más del 72% de sus docentes había avanzado según lo previsto, mientras que el resto trabajaba para completar los contenidos. El Colegio Central, por su parte, reorganizó las planificaciones y las evaluaciones, con actividades escolares previstas hasta el 22 de diciembre.

Aunque los tres establecimientos presentaron medidas para afrontar el tramo final del año, los informes no utilizan un criterio común para cuantificar los efectos de los paros. Tampoco ofrecen una medición conjunta de las horas de clase, los días y los contenidos que deben recuperarse.

En la práctica, las estrategias combinan consultas, actividades de apoyo, integración de saberes y cambios en los cronogramas. El desafío consiste en aprovechar el tiempo restante para que los estudiantes alcancen los conocimientos necesarios para cerrar el ciclo lectivo 2026.

La presentación de los planes responde a la orden judicial dictada después del reclamo de las familias. Con la medida cautelar todavía vigente y el pedido de revisión presentado por la Universidad pendiente de resolución, resta conocer cómo se implementarán las acciones y si permitirán cumplir con lo exigido por la Justicia Federal.

La acción judicial fue precedida por una serie de gestiones de padres autoconvocados de los tres colegios preuniversitarios, que buscaban una respuesta frente a las interrupciones del dictado de clases. Según publicó 0264 Noticias, las familias reunieron adhesiones de las tres instituciones y comenzaron a organizar una presentación colectiva para exigir que se garantizara el servicio educativo y se recuperaran las jornadas afectadas.

A fines de agosto, el grupo logró reunir más de tres millones de pesos para afrontar los gastos legales. Durante septiembre, sumó 189 firmas de respaldo a la iniciativa. Los padres advertían que la continuidad de las medidas de fuerza podía comprometer el cumplimiento del calendario escolar y el derecho de los estudiantes a recibir los contenidos previstos.

El amparo colectivo llegó a la Justicia Federal el 24 de septiembre, con la representación de padres de diez alumnos. Entre los planteos se solicitó que la Universidad garantizara una prestación mínima del servicio educativo durante los paros y pusiera en marcha un plan para recuperar los días y contenidos afectados.

De acuerdo con el registro elaborado por las propias familias, los estudiantes acumulaban 38 jornadas sin clases al momento de presentar la acción. Posteriormente, los padres denunciaron que el número había aumentado a 41.

El 9 de octubre, el juez federal Leopoldo Rago Gallo hizo lugar parcialmente a la medida cautelar. La resolución ordenó a la UNSJ, mediante el Rectorado, la Secretaría Académica y las autoridades de los tres establecimientos, adoptar las medidas académicas, administrativas y organizativas necesarias para asegurar la continuidad y la conclusión efectiva del ciclo lectivo.

El magistrado fijó un plazo de cinco días para presentar un plan de recuperación. En cambio, el pedido para establecer un piso mínimo del 75% de prestación del servicio educativo durante las medidas de fuerza quedó sujeto a un análisis más profundo.

La Universidad sostuvo que ya trabajaba desde julio en estrategias de recuperación pedagógica y argumentó que no tiene facultades para controlar las medidas sindicales. El 19 de octubre solicitó que la Cámara de Apelaciones de Mendoza revisara la cautelar y dejara sin efecto la resolución.

Mientras la Cámara analiza ese planteo, la orden judicial continúa vigente y los tres colegios avanzan con sus respectivos esquemas para reorganizar el cierre del ciclo lectivo 2026.

Fuente: Tiempo de San Juan

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