Marta Wieremiey: "Es un orgullo dejar nuestro tiempo, nuestra vida, por esta pasión"
Es la primera mujer presidente de Federación de Colectividades electa en comisión. Lidera el equipo que organiza la Fiesta Nacional del Inmigrante, evento que moviliza a toda la región

Organizar una fiesta nacional no es tarea fácil.
No sólo se trata de presupuestos y plazos, sino de decenas de personas trabajando juntas con una misma finalidad.
La Fiesta Nacional del Inmigrante no es una fiesta más, es la más importante de la región.
Hoy, su planificación y puesta en marcha es liderada por Marta Wieremiey de Motta, la primera mujer presidenta de la Federación de Colectividades elegida en comisión.Sin embargo, Marta no sólo se encarga de dirigir la labor hacia el evento que se realiza cada año en septiembre en Oberá, sino también del mantenimiento y actividad del Parque de las Naciones todo el año.En Charlas con El Territorio, contó cómo lleva adelante la ardua tarea desde su asunción en la pandemia - primero como vice y luego como presidente-, cómo logra el equilibrio financiero y de qué forma conjuga todo ese trabajo con su propia vida, acompañado siempre por su familia.
Una historia de amor a los orígenes ucranianos, a la Fiesta del Inmigrante y la cultura.¿Cómo fueron tus inicios en la Fiesta?Fue en el momento que se realizó en el Complejo; en ese momento tenía dos hijos varones que comenzaron con el ballet de la Colectividad Ucraniana.
Allí inicié, primero como madre y después ya me empecé a integrar dentro de la comisión directiva.Tengo recuerdos muy lindos, participaba mucho de las actividades que se hacían allí.
Siempre fui muy inquieta en varios aspectos y por eso cumplí varios roles en la comunidad dentro de mi vida personal.
Estudié guía de turismo y siempre me interesó mucho el tema de la cultura y las tradiciones.Viví también la experiencia con mis abuelos en todo lo que es la comida típica y tradiciones ucranianas; recuerdo que se hacían los casamientos ucranianos en las chacras, se juntaba toda la familia, la comunidad. ¿Qué te llamó la atención del trabajo en la colectividad ucraniana?Yo empecé como secretaria en el momento que Julio Barchuk comenzó como presidente de la colectividad.
Ahí mantuve varios roles: fui delegada de reinas, delegada dentro de Federación de Colectividades.
Luego, cuando Julio fue presidente de la Federación, estuve a cargo de la presidencia de la Colectividad.
Tuve dos mandatos como presidente de la Colectividad.También estuve a cargo dentro de Federación del área de reinas, pero justo me designan directora de Cultura del municipio, entonces renuncié a ese rol, y continué dentro de la colectividad e involucrada en la fiesta.
Siempre estuve ligada de alguna manera.Luego, siendo presidente de la Colectividad ucraniana, vemos que éramos varias mujeres presidentes de colectividades.
Nos juntamos entre todas y hablamos para que nos toque la vicepresidencia de Federación.
Siendo Juan Hultgren presidente, nos llama para que alguna de nosotras ocupemos la vicepresidencia y me eligieron a mí para ocupar ese rol.
Estuve ese mandato como vice y luego empecé la gestión como presidente, este es mi tercer mandato.¿Haber estado en diferentes roles te ayudó en la gestión como presidente?Sí, muchísimo, porque prácticamente conocía todo.
Siempre estuve atenta a cada una de las colectividades, a la organización.
Y lo tuve en cuenta cuando me tocó organizar también el equipo de trabajo.
Me involucré de lleno, me acerqué mucho más a las colectividades, habiendo observado desde dentro también las necesidades que se tienen.
No es fácil organizar todo, hay que tener en claro el objetivo.Por eso, generé un grupo de trabajo, que para mí eso fue importante, e incorporé muchos jóvenes en varios roles.
Trabajamos mucho en el plan maestro para la parquización, con Silvia Okulovich y Alejandro Cieplinski, donde se vieron los cambios que se querían hacer en el Parque de las Naciones, no sólo en lo edilicio sino también en las actividades durante todo el año.Por eso cuando lanzamos nuestras propuestas, pusimos algunos objetivos, de largo y de corto plazo.
Uno de esos objetivos fue fortalecer Marca Parque, con el merchandising propio de la Fiesta y el Parque.
Después también tuvimos otro tipo de objetivos con las mejoras, como el parque infantil y ahora también el nuevo salón de eventos que fue inaugurado este año y arrancó una segunda etapa de construcción.
Por eso, trabajamos mucho en generar fondos y cuidar los recursos; fue la prioridad y logramos los objetivos.Volviendo atrás en el tiempo, ¿cómo fue arrancar la gestión en plena pandemia?Fue un desafío grande, no contábamos con los recursos.
En plena pandemia yo era vicepresidente de Federación, y solicitamos la autorización para hacer la Fiesta.
Se hacían reuniones virtuales, hasta que nos autorizaron a que se haga la Fiesta de forma presencial.
La Fiesta Nacional del Inmigrante fue el primer evento de este tipo autorizado en el país, pero con un montón de requisitos, con cantidad de gente limitada.
Hubo que acondicionar el parque de acuerdo a las medidas sanitarias que se pedían, generar las ventas de publicidad, ver los artistas, capacitaciones, todo en un mes.
Pero logramos una fiesta exitosa, se respetó la cantidad de público y la gente fue muy respetuosa también.¿Cómo logran el superávit que tienen hoy?Siempre fue un trabajo en equipo porque fueron entendiendo cada una de las personas que estaban en cada una de las áreas que no había que gastar más de lo que se generaba.
Se arrancó un trabajo también con los proveedores, hablando con cada uno, analizando nuevamente los costos, y tratando de alcanzar un equilibrio.Hoy la parte de legales, el funcionamiento de Personería jurídica, todo lo que respecta a la institución, está normalizado. También están saneadas totalmente las deudas, y tenemos un fondo para cubrir los gastos que son más de 10 millones mensuales, que lo cubre por completo la Federación de Colectividades.¿Qué es lo que hace distinta a la Fiesta del Inmigrante de otras fiestas?Hay algo importante en todo esto, que es el objetivo primordial que nos fijamos, y fue mantener las culturas y las tradiciones de nuestros abuelos inmigrantes.
Eso es como un eje que no podemos perder nosotros.Hay quienes quizás aún no entiendan, pero muchas veces el artista en nuestra Fiesta queda en segundo plano, porque lo más importante son las danzas típicas, la gastronomía, la música de las colectividades, los relatos, la historia, los museos.
Ese es el valor agregado que fuimos dando y priorizamos.
Quizás hay gente que no entiende, pero nosotros lo tenemos bien clarito y las colectividades también.El artista no es lo principal, sino la gente que hace a la fiesta, los ballets, las colectividades, las emociones que se generan, las sensaciones.
En el desfile, por ejemplo, se ve la esencia, porque desfila todo el Parque de las Naciones, pero también otros invitados de la comunidad que se suman.
Creo que el vecino de aquí a veces no lo ve así, la gente de afuera sí nota esto, porque no pasa en otros lados.
Tenemos los escenarios en el Parque, pero en realidad, el escenario es el Parque en sí, las calles donde está el público, donde hay intervenciones, bailan frente a las colectividades, hay bandas tocando.¿Cómo fue unificar todo este trabajo de tantos años con tu vida personal?Hoy estoy jubilada y me dedico a esto.
Pero lo lindo es que ya había una pasión familiar, que lo vivimos siempre.
Desde el inicio con mis hijos que bailaban, ocupando algún lugar también en la colectividad.
Pasó también con mi esposo, Jorge Motta, que desde que fuimos novios vivimos todo esto juntos.
Con Jorge estamos hace 43 años casados, tenemos cinco hijos varones y ocho nietos.Yo soy docente, trabajé en primaria y secundaria; y también en la Facultad de Artes.
Luego fui directora de Cultura, fui presidente del Consejo Provincial de Cultura, me gusta todo ese trabajo.¿Hoy en día todavía sentís esas ganas de seguir trabajando?Sí, no se pierden, porque me gusta.
Más allá que desde que me jubilé también nos dedicamos un poco más a viajar con Jorge, porque ya no tenemos las obligaciones del estudio de los hijos.
Ya todos estudiaron, tienen sus carreras, así que ahora ahorramos, buscamos ofertas y nos vamos a conocer lugares nuevos.
Pero seguimos a la par en el Parque, yo hoy desde este rol en Federación.
Pero las ganas siguen intactas; si no estoy en un rol, estaré en otro, siempre colaborando por la Fiesta.Fuiste la primera presidente electa mujer de la Federación, ¿no?Sí, porque había estado antes Sarita Cechini que era directora de Turismo y había sido designada para organizar el evento por un año; pero en Federación y electa por la comisión, fui la primera vicepresidente y presidente mujer.Siempre estuve en los movimientos de mujeres, me fortalece mucho.
Creo que el rol de la mujer fue cambiando con los tiempos.
Tuve la libertad siempre de hacer lo que me gustaba, Jorge nunca me puso impedimentos tampoco y eso es algo que valoro.Si los presidentes de colectividades te eligieran nuevamente como presidente, ¿aceptarías?Este año nuevamente hay elecciones y veremos qué sucede, qué objetivos se van planteando también.
A mí me gusta indagar, averiguar si están conformes o no.
Todas mis gestiones fueron por acuerdo y si hay una aceptación, se continúa en el rol que corresponda.
Por eso el trabajo en equipo es importante. Me tocó ahora este rol que fue importante para mí, pero siempre tuve las mismas ganas de trabajar donde estuviera.¿Te sentís orgullosa de todo lo transitado?Yo me siento orgullosa sí; me siento orgullosa de formar equipo, porque no es fácil mover un equipo de trabajo.
Quizás la experiencia como docente y todos los roles que cumplí también me sirvieron para saber dónde, cómo y con quién.
Hay que aceptar a las personas tal cual son y buscar el rol que le corresponde a cada uno.Y también entender que no se trata sólo de la Fiesta, sino de toda la ciudad, de toda la comunidad.
Se debe marcar presencia, apuntar a una ciudad turística, ir todos en ese mismo sentido, tener una misma identidad.
En eso tenemos mucho que hacer todavía.Pero respecto a la Fiesta, mi amor sigue intacto.
Te involucrás con gente que tiene la misma pasión.
Es un orgullo dejar nuestro tiempo, nuestra vida, por esta pasión.
Te llena de alegría todos los días.PerfilMarta Wieremiey Pdte.
Federación de ColectividadesMarta Cristina Wieremiey de Motta es docente jubilada.
Se personalizó en primaria y secundaria, además de trabajar en la Facultad de Arte.
Ocupó importantes roles en la cultura, tanto en Oberá como en la provincia.
También trabajó en diferentes áreas de la Colectividad Ucraniana y de la Federación de Colectividades.
Fuente: El Territorio
- #clima
- #917161
- #marta
- #wieremiey
- #orgullo
- #dejar
- #nuestro
- #tiempo
- #nuestra
- #vida
- #por
- #esta
- #pasion
- #misiones

