Mestiza rescatada con apenas 8 semanas y menos de 700 gramos crece, se convierte en perra de terapia y ayuda a chicos a aprender a leer
Chloe llegó gravemente enferma a una veterinaria y pesaba apenas 1,5 libras, unos 680 gramos. Una empleada pagó sus gastos, y la adoptó.

Chloe llegó gravemente enferma a una veterinaria y pesaba apenas 1,5 libras, unos 680 gramos. Una empleada pagó sus gastos, y la adoptó.
La historia de Chloe la perra que paso por un momento muy débil de salud y fue salvada.
Foto:
También te puede interesar: "Fue muy divertido": Cande Vetrano contó detalles de la despedida de soltera de Lali Espósito
Chloe tenía apenas ocho semanas y pesaba alrededor de 680 gramos cuando llegó gravemente enferma a una clínica veterinaria. La cachorra mestiza había sido llevada por personas que, según contó después su futura dueña, pretendían utilizarla para reproducción pero no podían afrontar la atención médica. Su tamaño y estado hacían incierto incluso que pudiera atravesar esa etapa.
Alesia Cork trabajaba en la veterinaria y decidió hacerse cargo. Pagó las facturas médicas y rescató a Chloe, que con cuidados empezó a recuperar peso hasta alcanzar un desarrollo normal para su edad. Lo que comenzó como una intervención para salvar a una cachorra enferma terminó abriendo un camino que nadie había previsto en aquellas primeras semanas.
Cuando Chloe tenía alrededor de nueve meses, Cork comenzó un entrenamiento formal. La respuesta fue rápida: la perra se mostraba sociable, entusiasta y cómoda frente a personas desconocidas. Una amiga de su dueña observó ese temperamento y le sugirió probar con trabajo de terapia, una actividad que exige mucho más que obediencia básica.
También te puede interesar: Fuerte choque contra un poste en Avenida Circunvalación: un auto quedó incrustado contra la columna
Rescatada gravemente enferma, se convirtió en un apoyo para niños que aprenden a leer.
Un perro de terapia no cumple la misma función que un perro de asistencia. Su tarea es participar junto a su guía en visitas programadas para brindar compañía e interacción, por ejemplo en hospitales, residencias, escuelas o bibliotecas. Chloe obtuvo su certificación a través de Delta Society, una de las organizaciones reconocidas por el American Kennel Club.
Una de las actividades de Chloe fue Tail Tellers, un programa de las bibliotecas públicas de Tuscaloosa, Alabama. En jornadas determinadas, los chicos se sientan junto a los perros y leen en voz alta para practicar. También pueden acercarse simplemente para interactuar con los animales, algo que convierte el ejercicio en una experiencia menos parecida a una evaluación escolar.
También te puede interesar: Vuelve la 'Noche de Boliche': la fiesta inclusiva que promueve la diversión sin barreras
La idea detrás de estos programas es ofrecer un oyente que no corrige, no se impacienta y no reacciona ante un error. El propio AKC explica que muchos niños sienten ansiedad al leer en voz alta por miedo a equivocarse o avergonzarse. La presencia de un perro puede generar un entorno más relajado para practicar fluidez y ganar confianza.
El American Kennel Club documentó la historia de Chloe cuando presentó su sistema de títulos para reconocer a perros que realizan visitas terapéuticas. El organismo destacó especialmente el contraste entre el comienzo de la perra y la tarea que terminó realizando: una cachorra que casi no superaba el medio kilo pasó a acompañar a chicos, familias y otras personas en actividades de terapia.
Cork resumió el cambio de una manera simple: Chloe disfrutaba conocer gente. Esa característica, trabajada con entrenamiento y certificación, se transformó en una función concreta. No fue su pasado difícil lo que la convirtió automáticamente en una perra de terapia, sino la combinación entre recuperación, temperamento, aprendizaje y una dueña que encontró una manera de canalizar esas cualidades.
También te puede interesar: Paso Los Libertadores cerrado por 28 días debido a nevadas récord en la cordillera
La imagen final queda muy lejos de aquella llegada a la veterinaria con ocho semanas. Chloe no solo sobrevivió y alcanzó un peso normal, sino que terminó sentándose junto a chicos que necesitaban practicar una página más. En Tail Tellers, su trabajo consistía precisamente en eso: estar presente mientras ellos encontraban confianza para seguir leyendo.
Fuente: Los Andes
- #mundo
- #mestiza
- #rescatada
- #apenas
- #semanas
- #menos
- #700
- #gramos
- #crece
- #convierte
- #perra
- #terapia
- #ayuda
- #chicos
- #aprender
- #leer
- #n6004773
- #mendoza


