Saltar al contenido principal

Milei conserva un núcleo competitivo, pero el rechazo pesa y seis de cada diez piden un cambio

Un sondeo de Synopsis ubicó al peronismo y LLA en empate técnico. El 60,2% quiere un cambio y el rechazo a Milei supera al voto antiperonista

Por Gabriela Loreiro7 min de lectura
Compartir
Milei conserva un núcleo competitivo, pero el rechazo pesa y seis de cada diez piden un cambio
Milei conserva un núcleo competitivo, pero el rechazo pesa y seis de cada diez piden un cambio · Foto: Primera Edición

A poco más de un año de las elecciones presidenciales de 2027, La Libertad Avanza conserva un piso electoral competitivo y se mantiene prácticamente empatada con el peronismo, aunque por debajo de esa paridad aparecen señales menos favorables para el oficialismo: seis de cada diez argentinos dicen querer un cambio y el rechazo a una nueva victoria libertaria supera ampliamente al rechazo al peronismo. Los datos surgen de una nueva encuesta nacional de Synopsis Consultores, realizada entre el 10 y el 18 de agosto sobre 1.224 casos de todo el país, con un margen de error informado de ±2,8 puntos porcentuales.

Ante la pregunta sobre a qué espacio votarían "si hoy fuesen las elecciones presidenciales", el peronismo alcanzó el 35,7% y La Libertad Avanza el 35,5%, una diferencia de apenas dos décimas y ampliamente comprendida dentro del margen de error del estudio. Por eso, el escenario debe interpretarse como un empate técnico, sin que pueda establecerse una ventaja estadísticamente significativa de ninguno de los dos espacios.

Detrás quedaron la Izquierda, con 7,1%; el PRO, con 6,1%; Provincias Unidas, con 2,4%; otros espacios, con 5,3%; y un 7,9% que no sabe o no respondió.

También te puede interesar: Putin transmite su sincero apoyo al líder supremo de Irán

El dato muestra que, pese al desgaste que reflejan otros indicadores de opinión pública, el oficialismo continúa reteniendo alrededor de un tercio del electorado, suficiente para mantenerse en carrera frente a su principal adversario.

Sin embargo, cuando la pregunta deja de centrarse en los partidos y pasa a indagar qué esperan los votantes para el próximo gobierno, el panorama cambia.

El 60,2% de los encuestados afirmó que preferiría un cambio respecto de la situación actual del país, mientras que un 35,6% se inclinó por darle continuidad al rumbo vigente. La diferencia resulta significativa porque muestra que el electorado dispuesto a modificar el rumbo del Gobierno es considerablemente mayor que el que hoy expresa intención concreta de votar al peronismo.

También te puede interesar: Sánchez niega implicación de Marruecos en la crisis migratoria de Ceuta y apunta a Rusia e Israel

En otras palabras, que seis de cada diez argentinos quieran un cambio no implica que ese descontento se haya convertido automáticamente en respaldo a una alternativa opositora determinada.

Esa brecha entre evaluación de la gestión y decisión electoral también apareció en otros relevamientos recientes. En julio, un estudio del Observatorio de Psicología Social Aplicada de la Facultad de Psicología de la UBA registró que 61% de los consultados quería un cambio de Gobierno en 2027 y 58% desaprobaba la gestión de Javier Milei.

Los investigadores advertían entonces que ese malestar era una condición para producir una alternancia, pero no suficiente por sí misma: para traducirse electoralmente necesita una oferta opositora capaz de representar y ordenar ese descontento.

También te puede interesar: El crecimiento del patrimonio de Javier Milei y su hermana Karina: los detalles de la declaración jurada

Así, la principal fortaleza de Milei continúa siendo la ausencia de una transferencia automática del malestar hacia un rival, mientras que para la oposición el desafío pasa precisamente por transformar esa mayoría que pide un cambio en una mayoría electoral.

Synopsis también buscó medir la intensidad del respaldo presidencial. El 22,6% manifestó que votaría a Milei "sí o sí", mientras que otro 17,2% dijo que podría elegirlo porque "no hay otro". Sumadas ambas respuestas, el denominado potencial electoral del Presidente alcanza el 39,8%.

Sin embargo, ambas categorías no tienen el mismo grado de firmeza. Mientras el primer grupo aparece como un respaldo consolidado, el segundo expresa un acompañamiento mucho más condicionado por la inexistencia de una alternativa considerada mejor.

También te puede interesar: Nicaragua impulsa una reforma electoral que proscribe a opositores "golpistas" o "traidores"

En el campo contrario, el 43,1% aseguró que votaría "a un opositor sí o sí", mientras que otro 14,7% se inclinaría por una opción opositora ante la falta de otra alternativa. Esa suma lleva a 57,8% el universo potencialmente dispuesto a respaldar un cambio de Gobierno.

La diferencia vuelve a mostrar la misma paradoja: Milei conserva una base electoral sólida, pero el universo de votantes que podría buscar una alternativa es considerablemente mayor.

Uno de los datos más sensibles del sondeo aparece cuando se pregunta no a quién se quiere votar, sino a quién se quiere evitar.

También te puede interesar: Proyecto de Ley Agostina: para prevenir, detectar y proteger niños y niñas

El 47,3% respondió que no quiere que La Libertad Avanza gane las elecciones, mientras que un 36,7% expresó su rechazo a una victoria del peronismo. La diferencia entre ambos "votos anti" llega así a 10,6 puntos porcentuales.

Ese indicador puede adquirir particular importancia en un escenario de fuerte polarización o eventualmente ante una segunda vuelta presidencial, cuando buena parte de la elección puede definirse no solamente por adhesiones sino también por el rechazo al adversario.

No obstante, nuevamente debe evitarse una lectura automática: rechazar a LLA no equivale necesariamente a votar al peronismo, del mismo modo que el voto antiperonista no implica adhesión directa a Milei.

Una encuesta de Proyección realizada en julio ya había detectado un fenómeno similar, al mostrar por primera vez que el rechazo a la continuidad de Milei superaba al denominado voto antiperonista. En aquel relevamiento, el 40,1% decía estar dispuesto incluso a votar a un candidato que no fuera de su preferencia con tal de impedir la continuidad del Presidente.

Synopsis también agrupó los espacios en dos bloques hipotéticos. La suma del peronismo y la izquierda alcanza el 42,8%, mientras que La Libertad Avanza y el PRO reúnen un 41,6%.

La diferencia es igualmente estrecha y confirma la tendencia hacia una concentración del voto en torno a dos grandes polos.

Sin embargo, esa suma debe interpretarse solamente como una referencia matemática: no implica que todos los votantes de izquierda migrarían automáticamente hacia una candidatura peronista ni que la totalidad del electorado del PRO acompañaría a Milei.

La competencia real dependerá de las candidaturas, las alianzas que finalmente se constituyan y la capacidad de cada espacio para retener a sus votantes y captar a los sectores hoy independientes o indecisos.

El mismo relevamiento introdujo otra variable importante para la discusión electoral: quién aparece hoy como principal referente de la oposición. En ese terreno, el gobernador bonaerense Axel Kicillof obtuvo el 30,4% de las menciones, por encima de Cristina Fernández de Kirchner, que alcanzó el 21,7%.

Más atrás aparecen Myriam Bregman, con 7,4%; Victoria Villarruel, con 7,1%; Sergio Massa, con 2,2%; y Juan Grabois, con 1,3%, entre otros dirigentes. Incluso dentro del universo de quienes dijeron haber votado a Fuerza Patria en 2025, Kicillof conserva el primer lugar con 32,2%, frente al 27,7% de Cristina Kirchner, aunque allí la distancia entre ambos se reduce considerablemente.

El dato, de todos modos, no equivale todavía a una medición de candidatos presidenciales. Las postulaciones para 2027 no están definidas y falta más de un año para la elección, por lo que las cifras representan fotografías tempranas de un escenario todavía abierto.

Si una elección presidencial reprodujera hoy los valores del sondeo, ninguno de los dos principales espacios estaría cerca de asegurar un triunfo en primera vuelta. El Código Electoral Nacional establece que una fórmula gana directamente si obtiene más del 45% de los votos afirmativos válidamente emitidos, o si consigue al menos el 40% y una diferencia superior a diez puntos porcentuales sobre la segunda fuerza. Cuando ninguna fórmula alcanza esas condiciones, debe realizarse una segunda vuelta entre las dos más votadas.

Con peronismo y LLA ubicados alrededor del 35%, la encuesta de Synopsis describe entonces un escenario de alta competitividad, polarización y eventual balotaje, aunque todavía demasiado lejano como para proyectar un resultado definitivo.

El principal dato político no pasa, por ahora, por quién aparece dos décimas arriba o abajo. La fotografía que deja el estudio es más compleja: Milei mantiene un núcleo suficiente para seguir siendo electoralmente competitivo, pero enfrenta una mayoría que expresa deseos de cambio y un nivel de rechazo superior al que recibe su principal adversario.

Para el oficialismo, el desafío será ampliar una base que hoy ronda un tercio del electorado. Para la oposición, transformar el descontento en una alternativa concreta que logre reunir a una mayoría que, al menos por ahora, quiere cambiar de rumbo pero todavía no eligió de manera uniforme con quién hacerlo.

Fuente: Agencia de Noticias NA y Medios Digitales

Fuente: Primera Edición

  • #nacionales
  • #encuesta
  • #2027
  • #milei
  • #lla
  • #peronismo
  • #rechazo
  • #cambio
  • #gobierno
  • #misiones

Te puede interesar

Newsletter Pulso Federal · Diaria

La radiografía política y económica del país, todos los días en tu casilla.

Análisis federal, indicadores y la mirada del interior sobre la agenda nacional. Para tomadores de decisión, periodistas y ciudadanos exigentes. Sin spam.

Te suscribís y podés cancelar cuando quieras.