Milena Toledo, la nadadora misionera que desafío y conquistó al Glaciar Perito Moreno
La misionera de 20 años cumplió con un desafío no apto para cualquiera, nadando en aguas gélidas en el sur argentino.

La nadadora misionera Milena Toledo (20), vivió una experiencia inolvidable junto a su compañera Mónica Solís (31) al participar en la Winter Swimming World Cup 2026 en Santa Cruz. La competencia internacional de natación en aguas gélidas se desarrolló del 3 al 8 de agosto frente al glaciar Perito Moreno. Aunque viajaron con la intención de probarse ante temperaturas extremas, Toledo logró un desempeño excepcional al cosechar cinco medallas: dos de oro en 25 metros mariposa y 50 metros libres, y tres de plata en 100, 200 y 300 metros libres.
Después de llevar el entrenamiento desde las aguas del río Paraná y de una pileta climatizada a 13 grados de temperatura hasta uno de los escenarios naturales más extremos del país, la joven misionera cumplió con la difícil competencia en las aguas gélidas del sur argentino y relató cómo se preparó, lo que significa este reconocimiento y los próximos desafíos.
La aventura comenzó cuando su compañera Mónica le propuso participar de la competencia. Al principio, Toledo no imaginaba realmente lo que significaba nadar en aguas gélidas. "Dije: 'Sí, no debe estar tan frío'. Pero después empezamos a hacer las inmersiones y el agua llegaba a cuatro grados", contó la nadadora del Centro Acuático San Isidro (CASI) de Posadas.
También te puede interesar: Por qué dividir el WiFi en 2 redes separadas soluciona problemas que ni siquiera sabías que tenías
La distancia más larga de la competencia era de 300 metros y allí comenzaron las dudas: "Pensaba cómo voy a hacer para nadar 300 metros con estas temperaturas", contó a la FM 89.3 Santa María de las Misiones.
La preparación fue clave. Junto con Mónica entrenó en la Casa del Docente, bajo la supervisión del profe Gustavo Breitenbruch, donde consiguió nadar durante el invierno en una pileta cuya temperatura rondaba entre los 13 y 14 grados. Luego fueron un paso más allá: compraron una pequeña pileta y comenzaron a colocar hielo para llevar el agua hasta los 3 o 4 grados.
"Ahí era cuando yo pensaba: ¿cómo voy a hacer para nadar a esta temperatura?", recordó.
También te puede interesar: Horóscopo del Niño Prodigio para el miércoles 12 de agosto: predicciones para los 12 signos del zodíaco
Antes de la competencia tuvieron dos días libres y aprovecharon para probarse en el Lago Argentino, cerca de El Calafate. "Ya no fue inmersión, sino nadar justamente a esas temperaturas. Probamos nadar dos minutos, salimos del agua y dijimos: 'No, sí, es nadable, se puede'", relató.
Según explicó, el primer impacto es el más fuerte. Los primeros segundos después de quitarse el abrigo y entrar al agua son los más difíciles, pero luego el cuerpo comienza a adaptarse. "Se entumece todo nomás, pero es nadable", sintetizó.
Uno de los aspectos que más sorprendió a Toledo fue la diferencia entre lo que sentía dentro del agua y lo que después veía en las imágenes.
También te puede interesar: La frase de Luck Ra que provocó un escándalo en su separación de La Joaqui, tras dejarla
En los 100 metros, por ejemplo, contó que alrededor de los 75 metros ya sentía que no podía más. Tenía los brazos agotados y la respiración muy exigida. Sin embargo, cuando observó posteriormente la transmisión, descubrió que su frecuencia de brazada era lenta. "Sentía que estaba explotando y cuando veo la transmisión en vivo parece que estaba ablandando", explicó.
Para la nadadora, ese cambio en la percepción del esfuerzo es justamente uno de los aspectos fundamentales de la adaptación a las aguas frías.
La nadadora misionera, que pertenece al clconsiguió cinco medallas en la competencia, incluyendo medallas de oro en las pruebas de 25 y 50 metros.
También te puede interesar: Fundación Mirgor abre inscripciones para una nueva edición del CBI
Las distancias cortas fueron, paradójicamente, las que menos le costaron. "Como era tan explosivo, no tenía tiempo de permitirle a mi cuerpo sentir el frío", explicó.
En cambio, los 100, 200 y 300 metros fueron más exigentes porque implicaban permanecer durante más tiempo en el agua.
La experiencia también le permitió competir mano a mano con nadadoras de países con una larga tradición en este tipo de disciplina. Entre ellas estuvo Andrea Klementova, de República Checa, quien compite en aguas gélidas desde 2021. "Poder estar mano a mano con ella para mí un orgullo y un honor", expresó Toledo.
También te puede interesar: Cuándo es el Día del Niño en 2026: coincide con un fin de semana largo
La representación misionera fue otro de los aspectos que la deportista destacó. Durante la competencia, personas de distintas provincias se acercaron para remarcarle el mérito de haber llegado desde Misiones y competir en esas condiciones. "Me decían: '¿Vos sos la misionera?'. Ponete a pensar que le ganaste a una de República Checa que entrena todos los días en piletas frías", relató.
Para Toledo, ese reconocimiento tuvo un valor especial: "Recibí muchos halagos diciéndome que siendo de Misiones pude rendir así".
La experiencia en El Calafate no parece ser un punto de llegada, sino el comienzo de una nueva etapa. Junto a Mónica, Toledo busca incorporarse al circuito de la Asociación de Nadadores de Agua Fría de Argentina, que organiza distintas actividades principalmente en el sur del país.
También surgieron invitaciones para participar de cruces en Chile y la idea de regresar el año próximo a una competencia internacional, pero esta vez con una preparación específica mucho mayor. "Ya tenemos cancha, digamos, en el asunto", sostuvo entre risas. Además, uno de sus objetivos es sumar a otros nadadores de la provincia: "Impulsar a que más misioneros se vengan con nosotras".
Aunque ahora se abre una nueva puerta hacia las aguas frías, Toledo aclaró que no piensa abandonar la natación convencional. "Voy a seguir sí o sí entrenando", afirmó.
La idea es combinar ambas disciplinas y alternar el entrenamiento tradicional con la adaptación a las aguas frías.
Las cinco medallas, mientras tanto, tienen destinatarios claros: su familia, sus entrenadores, el club donde entrena y quienes la acompañaron durante toda la preparación. "Mi familia fue la que me bancó desde el primer momento", destacó.
Fuente: Primera Edición
- #deportes
- #milena
- #toledo
- #nadadora
- #misionera
- #que
- #desafio
- #conquisto
- #glaciar
- #perito
- #moreno
- #misiones


