Saltar al contenido principal

Pedro Marabini "En La Cima": "Antes la Vendimia se vibraba distinto"

El director de más de una decena de fiestas máximas repasa su vasta trayectoria, sus mayores desafíos creativos e institucionales.

Por Redacción Sociedad10 min de lectura
Compartir
Pedro Marabini "En La Cima": "Antes la Vendimia se vibraba distinto"
Pedro Marabini "En La Cima": "Antes la Vendimia se vibraba distinto" · Foto: Los Andes

El director de más de una decena de fiestas máximas repasa su vasta trayectoria, sus mayores desafíos creativos e institucionales.

Pedro Marabini es una de las voces más autorizadas para analizar la evolución de la Fiesta Nacional de la Vendimia y en una charla íntima con Laura Rez Masud "En La Cima" de Los Andesrepasa su vasta trayectoria, sus mayores desafíos creativos e institucionales, y reflexiona sobre el sentido de pertenencia local.

Desde las vivencias de su primera dirección hasta sus proyectos turísticos actuales, el gestor cultural, exministro de Turismo y Cultura de la provincia y director de más de una decena de fiestas máximas, repasa su carrera con la sensibilidad de quien ha dedicado su vida a la identidad mendocina.

También te puede interesar: Brasil ya está sufriendo los efectos de El Niño en 2026, según la autoridad de Defensa Civil

— Con una trayectoria tan amplia, ¿sentís que llegaste a la cima?

— Qué pregunta, porque llegar a la cima primero que es algo que uno nunca cree que pueda lograrlo tan fácil. Yo soy de los que todavía cree que uno no lo logra del todo. Yo creo que a la cima quizás uno llega cuando cierra los ojos y no sé qué pasa en esos minutos finales, uno entiende que de alguna manera ha llegado. Entiendo por ahí que llegar a la cima puede llegar a parecer desde lo personal...

Admiro a quienes pueden decir "yo llegué". Pero desde lo personal creo que es como dejar algo atrás no hecho. Yo creo que el hombre siempre tiene que tener un objetivo, un norte, ver para dónde va, siempre falta algo por hacer, siempre algo no estuvo totalmente terminado, siempre hay algo inconcluso. Sí es cierto que hay una valoración de lo que uno hace, que por ahí no la tiene tan en cuenta cuando es más joven, y siendo mayor, cuando mirás para atrás o hay este tipo de cosas, un reconocimiento, alguien que te llama para hablar de vos, decís: "Bueno, algo debo haber hecho".

También te puede interesar: Proponen construir una estatua de Lionel Messi que los rosarinos puedan abrazar

— Si cerrás los ojos y viajás en el tiempo hacia tu primera dirección de la Vendimia, ¿qué recordás?

— Fue muy difícil mi primer Vendimia, porque a mí me ofrecieron hacer el año anterior a mi primer Vendimia una, y renuncié porque tenía temor de hacerla. Dije que no. Era un momento muy difícil, era el año 82. En el 83, cuando ya apareció el tema de la democracia, era muy difícil, era un momento tremendo porque no sabíamos qué hablar. Durante mucho tiempo se había tenido prohibido hablar de determinadas personas, determinados músicos, escuchar determinadas letras.

Pedro Marabini y Laura Rez Masud "En La Cima" de Los Andes.

También te puede interesar: Salamone descartó un "cientificidio" y profesionales refutaron su postura

Nos tocó con Miriam Armentano, una extraordinaria libretista. Había que pensar mucho y era un desafío muy grande porque había que salir de un proceso muy delicado para ingresar a algo muy nuevo y saber hacerlo sin herir lo que pasaba. No correspondía hacerlo en un acto oficial. Fue muy difícil, yo creo que fue hecha con mucho coraje. Nos tocó en ese momento... Mercedes Sosa, por ejemplo, no se había escuchado por mucho tiempo; Inti-Illimani no se había escuchado por mucho tiempo. San Martín siempre era el héroe intocable, y sigue siéndolo, y había que ponerlo como héroe intocable pero poner otras cosas de San Martín. Hacíamos el cruce de los Andes con soldados por todos lados, pero en el escenario el pueblo de Mendoza sufriendo. Fue una linda fiesta y se llamaba Vendimia Huarpe.

— ¿Cómo reaccionó el público en ese contexto tan particular?

— Muy bien, aplaudía a morir. Yo siempre digo que he tenido mucha suerte con el público, me han pasado cosas extrañas: la gente gritar mi nombre en el teatro, levantarse, aplaudir, el tractor amarillo en otras épocas. Y después yo volverme a mi casa en el auto solo o como pudiera a veces, y no sentir esa sensación. La Vendimia te da eso: en un momento del año vos sos un protagonista absoluto de lo que está pasando. Yo tenía Vendimias de 2.000 personas en el escenario, era mucha gente, con 30 escenarios en los cerros. Era realmente increíble.

También te puede interesar: El Coyote demanda a Acme y los críticos aplauden: la mezcla de juicios, dibujos y acción real que arrasa en Rotten Tomatoes

— Hablando de los cambios con el paso del tiempo, ¿qué tenían las Vendimias de antes que quizás hoy no están presente?

— Una de las cosas que a mí más me conmueven de la Vendimia es que aún a esta altura de mi vida yo voy a cualquier lugar de la provincia de Mendoza, a cualquier departamento, a Malargüe o a La Paz o a cualquier lugar, y me encuentro con gente que viene a verme o me saluda o me atiende con mucho afecto.

Esto ocurrió porque en una oportunidad nosotros convocamos a todos los bailarines de los departamentos. Yo dije: "Si estos chicos bailan todo el año, ¿por qué no están en la Fiesta de la Vendimia, que es su fiesta, y la miran por televisión cuando pueden?". Trajimos a todos los bailarines de los departamentos, que era un ballet por cada departamento, ensayaban en su lugar y después venían y montábamos en el teatro, que era muy difícil.

También te puede interesar: La caída histórica de la natalidad en Argentina se extiende por todas las provincias: nacen un 46.8% menos de bebés en diez años

Ahí teníamos más de 400, 500 bailarines con una pasión por la danza extraordinaria. No quiero decir que no la haya ahora, la Vendimia siempre va a ser apasionada. Pero en esa oportunidad yo sentí que el corazón de lo que es verdaderamente la identidad de Mendoza, y lo que se entiende por Vendimia, lo entendían muy bien y lo tienen muy claro los bailarines de los departamentos.

— ¿Sentís que antes se vibraba distinto la fiesta?

— Yo creo que se vibraba distinto. No quiero decir que lo de ahora no sea... Ahora hay como una visión más profesional de la Vendimia, que me refiero a que el bailarín tiene que ser verdaderamente un bailarín, hay un casting que se lo selecciona muy bien, a mí me parece perfecto. Pero antes había pasión. Antes el chófer de un taxi o la empleada de alguna casa, de algún comercio, iba a bailar a la Vendimia. Cuando la gente iba a la Fiesta de la Vendimia a ensayar, veías una cola de gente, uno detrás del otro y eran miles, que iban a tomar los micros para ir a ensayar. Y ensayábamos hasta las 4 de la mañana. Era más apasionada.

— ¿Qué otros aspectos consideras que han cambiado en la concepción del espectáculo?

— La Vendimia tiene algo que yo siempre he observado desde afuera porque lo he vivido desde adentro. Cuando uno cree que la Vendimia es el lucimiento personal de alguien, del que dirige o del que baila más, yo creo que ahí hay un error. A mí en una oportunidad me dijeron: "Podemos traer a Julio Bocca para que baile", y yo decía: "No, yo quiero que bailen nuestros bailarines", por más bueno que sea Julio.

Yo creo que la pasión del bailarín por mostrar lo que sabe, por hacer lo que siente y lo que me parece le sirve para entender qué es la identidad de Mendoza, eso es bárbaro. Y lo otro, me refiero a no tomarlo desde lo personal porque la fiesta es una fiesta oficial. Lo que nosotros mostramos de la Vendimia es verdaderamente lo que es Mendoza, no lo que soy yo como director de la fiesta. Creo que la Vendimia es un logro de la provincia de Mendoza, por eso no hay que perderla y para mostrar esta identidad que tenemos los mendocinos, que es absolutamente reconfortante saberse lo que somos.

Pedro Marabini, gestor cultural y director de vendimias.

— También fuiste un pionero en la incorporación de la música en vivo en el escenario mayor.

— Yo desde que hice la Vendimia, desde esta que te decía del 83 en adelante, siempre puse músicos de Mendoza en el escenario. En algún momento estos músicos no se escuchaban como tal porque el sonido del momento no era el sonido que hay hoy. Pero después creamos la Vendimia en vivo en relación a poder poner realmente en el escenario cantantes y músicos locales. Esto surgió a raíz del famoso Premio Los Andes, cuando hacíamos el Premio Los Andes donde surgieron todos los artistas de Mendoza en el Teatro Griego en unos eventos extraordinarios. Reconocer a los artistas locales creo que es una maravilla, siempre hay una lucha eterna no por contrariar lo que viene de afuera, sino por el esfuerzo que cuesta a veces hacer algo adentro.

— Con respecto a tu faceta de funcionario público, ¿cómo se dio tu llegada a la gestión y qué balance hacés?

— Debo confesar que fui siempre bastante estratega con eso, para ponerme en un espacio de autocrítica. Yo en un momento determinado quería crear para Mendoza la comedia de teatro de la provincia. Hice un proyecto con Lita Tancredi, hicimos el proyecto de la Comedia Provincial de Teatro para tener una comedia en la provincia y un ballet en la provincia, con Pohyee Chiang mi hermana, ambos. En ese grupo nosotros creamos eso porque consideramos que era importante; eso me hizo llegar al Estado. Después desde adentro del Estado he trabajado infinitamente en un montón de cosas.

De hecho yo a las Vendimias las hacía como empleado del Estado, no las cobraba. Todas las Vendimias de las que he hecho, que son muchas, han sido Vendimias hechas como funcionario público. Como fui funcionario público en la creación del Auditorio Bustelo, porque creía que Mendoza era una provincia extraordinaria para reuniones eventuales, para venir, conocerla, irse, el vino, la cordillera, el desierto. Todo es fantástico para estar dos, tres, cuatro, cinco días acá y maravillarse.

— A lo largo de los años impulsaste también proyectos que trascendieron la provincia.

— Lo que más me asombra a veces de Buenos Aires... Yo recuerdo cuando llegué a Buenos Aires después del 2000, se había hecho bolsa todo el frente del Congreso de la Nación y adentro estaba todo roto. Dije: "Hay que recuperar todo esto". Empezamos a recuperar sillones, bajar las arañas, recuperar el espacio de la Constitución. E hicimos, no lo hice yo pero las rejas del frente del Congreso, y dije: "Estas rejas tienen que tener los escudos de todas las provincias". Fue idea mía, se lo planteé al entonces vicepresidente que era Julio Cobos, lo hablamos con el Gobierno Nacional, hicimos las rejas e hicimos en un costado de la reja el preámbulo y en otro costado de la reja el manifiesto para quienes no cumplen el preámbulo. Y eso está puesto ahí. Cada vez que lo veo me siento orgulloso de haber hecho eso.

— ¿En qué proyectos te encontrás trabajando actualmente?

— Estoy ahora en un proyecto muy interesante, estoy en varios, pero tengo uno que es muy importante relacionado con el turismo que tiene que ver con conectar la montaña con el desierto. Estoy en un proyecto que se llama Conecta Territorios, Ruta de Contrastes, y estamos trabajando mucho con la creación de un parque multitemático en el Valle de Cacheuta y la creación de un espacio de caballos, vinos y otras propuestas relacionadas con lo actual en Santa Rosa. La conexión está dada por la voluntad de que algo crezca mucho más allá de la oportunidad política del momento.

Tenemos casi toda la Argentina esta convicción absoluta de que si no pasa todo por la política pareciera que no existe, y yo creo que esa es una gran contradicción. Yo creo que hay que saberse manejar en el ámbito político, hay que ser muy estratega con los políticos porque al político lo que le interesa es hacer las cosas bien. Hay que saber llegar, hay que saber cómo coordinar, hay que saber cómo ganar un paso más y saber lograr lo que uno quiere como puede.

Fuente: Los Andes

  • #sociedad
  • #pedro
  • #marabini
  • #cima
  • #antes
  • #vendimia
  • #vibraba
  • #distinto
  • #n6002198
  • #mendoza

Te puede interesar

Newsletter Pulso Federal · Diaria

La radiografía política y económica del país, todos los días en tu casilla.

Análisis federal, indicadores y la mirada del interior sobre la agenda nacional. Para tomadores de decisión, periodistas y ciudadanos exigentes. Sin spam.

Te suscribís y podés cancelar cuando quieras.