Poderío aéreo, gol repartido y huecos defensivos: las dos caras del Atlanta que espera a San Martín
El "Bohemio" llega encendido tras el agónico 3 a 2 en Rafaela y marcha tercero a solo tres puntos del líder, sostenido en la potencia física de Quintana y la pegada de pelota parada. Sin embargo, sufre cuando le cierran los caminos y ya cayó cuatro veces en su casa. Las claves…

Resumen para apurados
El agónico 3-2 en Rafaela resume bien el presente de Atlanta: contundencia arriba, carácter para dar vuelta partidos y convicción para pelear el campeonato. Con ese envión recibirá a San Martín este fin de semana por la fecha 33 de la Primera Nacional, en un cruce clave para sus aspiraciones de jugar la final por el primer ascenso.
El "Bohemio" está tercero con 55 puntos, a tres del líder Tristán Suárez. Con 17 triunfos en 32 fechas, es el conjunto que más ganó en su grupo: casi no empata y suele tener la eficacia necesaria para destrabar partidos parejos.
El elenco auriazul atraviesa su momento más firme: suma cinco fechas invicto tras vencer a Chacarita, Güemes, Agropecuario y Rafaela, además de empatar con el puntero. En cuatro de esos duelos mantuvo el arco en cero.
Sin embargo, sus números como local demuestran que no es invulnerable. Si bien ganó 10 de sus 16 partidos en casa y le convirtieron solo 10 goles, también obtuvo dos empates y cuatro derrotas. Esas caídas dejaron una pista clara: Atlanta sufre y se desordena cuando el rival le tapa los caminos por adentro, no le regala metros para correr y le responde de contraataque.
En el banco local está Cristian Pellerano. Su idea es salir jugando limpio desde el fondo, con paciencia para progresar. Su dibujo predilecto es un 4-2-3-1 que se repliega en un 4-4-2 sin pelota y suma gente arriba abriendo la cancha con los extremos. De todos modos, el equipo no le escapa al pragmatismo: cuando saca ventaja, sabe replegarse, ceder la tenencia y apostar a la contra por las bandas.
El ataque de Atlanta no depende de un solo nombre. La referencia de área es Alejandro Quintana: un nueve clásico de choque y pivoteo que lidera la tabla interna con siete goles y seis asistencias. Pero la segunda línea también pesa: Federico Álvarez suma cuatro tantos, Jeremías Rodríguez Puch aporta otros cuatro gritos, e Ignacio Rodríguez acumula la misma cantidad.
A ese circuito se le suma una amenaza fija: la pelota parada. Los centrales Rodrigo Moreira y Leonel Galeano llevan tres goles cada uno en el torneo, conectando los centros precisos de Agustín Morales o Christian Bernardi.
La principal alarma para San Martín estará en la pelota parada. Frente a la altura y el poderío físico de Atlanta, cualquier falta cerca del área será una situación de riesgo.
La segunda advertencia es la media distancia: tanto Rodríguez Puch como Álvarez tienen buen remate de afuera para abrir partidos cerrados. Y por último, el factor anímico: Atlanta tiene oficio para manejar los tiempos si se pone en ventaja, por lo que el "Santo" no deberá caer en la impaciencia ni desordenarse.
La mejor oportunidad para los de Alejandro Orfila estará en las transiciones rápidas con espacios. Las constantes subidas de los laterales de Atlanta, Martín García y Dylan Argüello, suelen dejar espacios libres a sus espaldas. Allí, la velocidad de Alan Cisnero y Bruno Cabrera puede hacer daño en el uno contra uno.
Además, la baja de Nicolás Previtali —fuera por una fractura de tobillo— le restó marca y balance al mediocampo bohemio. Aunque Tomás Castro Ponce y Braian Rivero tienen despliegue, suelen dejar espacios en la medialuna. Esa distancia entre la línea media y los centrales es la zona ideal para que Gabriel Carabajal reciba libre y filtre pelotas o encare al área.
Hay un recuerdo reciente que sirve de espejo: en la fecha 15, jugada en mayo en La Ciudadela, Atlanta ganó 1-0 con gol de Rodríguez Puch, en una jornada en la que San Martín se quedó sin respuestas y sufrió la expulsión de Diego Diellos.
En Villa Crespo, la presión del dueño de casa por sumar de a tres para no perderle pisada al líder puede jugarle a favor al "Santo". Si el equipo de Orfila sostiene el orden defensivo, gana las segundas pelotas y castiga los huecos por las bandas, tendrá con qué dar el golpe y seguir soñando con el Reducido.
Fuente: La Gaceta
- #deportes
- #poderio
- #aereo
- #gol
- #repartido
- #huecos
- #defensivos
- #dos
- #caras
- #atlanta
- #espera
- #san
- #martin
- #tucumán


