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Residencias para adultos mayores en Mendoza: entre la explosión de la demanda y una alta informalidad

Surgen con fuerza nuevos modelos, en los que el 70% alberga a menos de 15 personas. Las falencias más frecuentes y las exigencias básicas.

Por Verónica De Vita8 min de lectura
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Residencias para adultos mayores en Mendoza: entre la explosión de la demanda y una alta informalidad
Residencias para adultos mayores en Mendoza: entre la explosión de la demanda y una alta informalidad · Foto: Los Andes

Surgen con fuerza nuevos modelos, en los que el 70% alberga a menos de 15 personas. Las falencias más frecuentes y las exigencias básicas.

Las residencias para adultos mayores en Mendoza experimentan un aumento significativo, impulsado por cambios demográficos. | Imagen ilustrativa creada con IA.

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Las residencias para adultos mayores no son un servicio nuevo pero sí ha cambiado radicalmente la necesidad de estos espacios. Con el aumento exponencial de la proporción de adultos mayores en la población -se duplicaron en 30 años- y una buena parte de ellos particularmente dependientes, las familias necesitan cada vez más de estos apoyos.

Sin embargo, la inquietud sobre el cuidado que las personas reciben allí está siempre presente entre quienes tienen algún ser querido en estos que siempre han sido conocidos como geriátricos pero que hoy se denominan sobre todo residencias de larga estadía. Es un sector con alta informalidad.

Hace unas semanas, el video de un enfermero de La Plata que maltrataba a dos mujeres en uno de estos lugares adquirió gran relevancia pública y encendió los temores.

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Pero también es cierto que son espacios que hoy están pensados más allá de lo meramente asistencialista y brindan un apoyo especializado que para muchos es difícil lograr en casa.

Informalidad: existe un alto porcentaje de hogares no registrados que operan fuera de los controles oficiales, dificultando su fiscalización.

¿Con qué criterios deben cumplir y cuáles los controles sobre las residencias para adultos en Mendoza?¿Cuáles son las principales irregularidades y denuncias que hay en relación a ellos?

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Lo primero que hay que decir es que se trata de un sector con alta informalidad lo cual se sostiene desde hace muchos años. Es que en Mendoza existe un registro donde se inscriben las residencias que van a funcionar prestando este servicio y, a partir de lo cual, deben cumplimentar ciertos requisitos y someterse a controles por parte del Gobierno de Mendoza. Se trata de un área dependiente del Ministerio de Salud. Sin embargo hay un amplio sector que no está inscrito en este registro y por lo cual queda por fuera de estos controles.

Para Natalia Pastor, Subdirectora de Fiscalización y Habilitaciones del ministerio, esto no quiere decir que necesariamente presenten un mal servicio. Por la misma falta de registro, es que no se conoce el número de establecimientos que funcionan de esta manera.

En cuanto a los registrados, actualmente hay cerca de 300 hogares en toda la provincia y están incluidos en el Registro Provincial de Salud que es de acceso público mediante "Infosalud". Están concentrados principalmente en Guaymallén, Capital, San Rafael, Luján de Cuyo, Godoy Cruz y Maipú, lo cual puede asociarse, lógicamente, a una mayor concentración poblacional.

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"Vemos un considerable incremento de los hogares en los últimos años, en particular de viviendas que, sin adecuarse al uso y con una escala de menos de 15 pacientes, comienzan a funcionar como residencias para adultos mayores estableciendo tratos entre privados sin registrarse ni con la municipalidad correspondiente ni con el Ministerio de Salud", refirió.

Dijo que estos casos se detectan mediante denuncias, consultas de familiares, obras sociales, interacción con municipios, etcétera. "Hay lugares que están en total clandestinidad, que directamente no se han presentado ante el Ministerio de Salud ni ante el municipio. Es muy difícil de detectar porque se trata de viviendas básicas y tratos entre particulares, lo cual es difícil de fiscalizar porque ocurre puertas adentro. Si no media una solicitud, no podemos intervenir", explicó Pastor.

Las residencias para adultos mayores no son un servicio nuevo pero sí ha cambiado radicalmente la necesidad de estos espacios. Imagen ilustrativa.

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Pero destacó: "Esto no necesariamente quiere decir que los adultos mayores estén mal. Hemos tenido casos de familias que realizan un acuerdo, alquilan una vivienda y entre todos cubren las necesidades. Nosotros tratamos de acompañar y colaborar en que esto tenga un marco, pero entendemos que esto está en un proceso de cambio y de mayor necesidad".

Un aspecto que mencionó Pastor es que en el marco de un incremento de la demanda de estos espacios de cuidado se produce un nuevo fenómeno: por un lado, que las residencias de pocos usuarios son cada vez más frecuentes mientras que, al mismo tiempo, surgen nuevos formatos en los que quizás varios adultos mayores o algunas familias se ponen de acuerdo para generar este espacio con algunos cuidadores. Esto es un tipo de asistencia que ya se observaba incluso con mayor organización en otros países.

Efectivamente, se estima que 70% de las residencias cuenta con menos de 15 residentes. "En virtud de la escala, estamos teniendo muchos lugares chicos, porque son viviendas adaptadas. No es que tengan personal administrativo, pero alguien tienen que tener para asistir además de los profesionales", advirtió.

¿Qué se exige a las residencias en cuanto a formación de recurso humano y profesionales de salud? A las residencias que están inscritas se les exige un equipo interdisciplinario formado de manera profesional que deberá estar integrado, como mínimo, por los siguientes profesionales: un médico especialista en clínica médica o gerontología, un licenciado en enfermería, un nutricionista y un terapista ocupacional o profesional afín. Este último puede ser un licenciado en psicología, en psicopedagogía, en kinesiología o en educación física.

Allí también se debe contar con cuidadores gerontológicos que prestan asistencia, personal de limpieza, de cocina, administrativo y de mantenimiento. Se debe garantizar un auxiliar cada 6 a 8 personas residentes.

La funcionaria detalló que en las inspecciones detectan irregularidades en relación a la "planta física": sobrepoblación de residentes en relación a las dimensiones de los espacios habitables; falencias relativas a la ventilación e iluminación de los espacios de permanencia (dormitorios y espacios de estar/ comedor). Otra falla frecuente es la falta de sanitarios adaptados.

Además, es usual detectar construcciones en dos plantas sin ascensor; desniveles sin rampas reglamentarias; deficiente climatización para invierno y para verano; servidumbre de paso entre dormitorios u otros espacios.

Nuevos formatos: predominan las residencias pequeñas con menos de 15 residentes y modelos de cuidado más comunitarios o familiares. Imagen ilustrativa/Los Andes

La falta de mantenimiento es otra problemática común, por lo que entre la mayoría de las irregularidades detectadas también se cuentan instalaciones en mal estado (electricidad o gas); falta de agua caliente; condiciones de higiene, espacios exteriores en malas condiciones y equipamiento en mal estado ya sea mobiliario o artefactos (cocinas/ heladeras, etc).

Pero más allá de las condiciones de habitabilidad y accesibilidad necesarias, también hay deficiencias en aspectos asistenciales. En ese sentido, Pastor mencionó que encuentran falencias en cuanto a la provisión de alimentos; coexistencia de residentes con patologías de salud mental y adultos mayores en un mismo establecimiento y falta de recursos humanos profesionales para la atención básica de los residentes. Como consecuencia, las historias clínicas se observan incompletas, mientras que también es usual entre las falencias, que haya falta de personal de apoyo (limpieza, cocina, etc,) y falta de actividades recreativas.

Pero más allá de lo que detectan las autoridades, son los mismos usuarios y familiares los que hacen llegar denuncias sobre las malas condiciones de algunos establecimientos.

"Recibimos principalmente denuncias por malos tratos, por problemas laborales internos de los hogares, por establecimientos clandestinos y por malas condiciones de higiene", enumeró la funcionaria.

"En estos casos -agregó- realizamos inspecciones de oficio para constatar lo denunciado dentro de lo establecido en la normativa". Aclaró que lo relativo a maltrato y situaciones laborales se debe encauzar el procedimiento en los ámbitos específicos.

Pastor mencionó que los hogares que se encuentran registrados, cuentan con un acompañamiento (inspecciones, informes y asesoramiento técnico) orientado a cumplir con la normativa en los aspectos mencionados, lo edilicio y lo asistencial. Esto con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los residentes.

Ante las falencias o irregularidades, dijo que se otorgan plazos tanto para la adecuación de las construcciones como para el cumplimiento del área asistencial. Agregó que la habilitación es obligatoria, tanto a nivel municipal como ministerial y brinda el marco legal para desarrollar la actividad.

Las irregularidades se constatan mediante una inspección en el lugar con un equipo interdisciplinario compuesto de inspectores especializados en aspectos edilicios y asistenciales. "Dependiendo de la gravedad de la irregularidad detectada, se otorgan plazos estipulados para su adecuación y se puede finalmente habilitar el hogar o se da inicio al procedimiento sancionatorio, si ya se encuentran incumplidos los plazos otorgados o si la irregularidad resulta insalvable", detalló la subdirectora.

En este punto, Pastor dijo que se debe verificar la insuficiencia de condiciones higiénico- sanitarias, situaciones de riesgo, insuficiencia de equipamiento y/o recurso humano correspondiente para la atención de los residentes. "En esas condiciones se solicita la clausura, la que, conforme la normativa actual (Ley 9536 , Decreto Reglamentario 1847/24 y Resolución 3315/23 ) puede ser preventiva, provisoria o definitiva, parcial o total, de acuerdo al caso específico", señaló.

Asimismo dijo que existen situaciones que resultan de difícil resolución desde el punto de vista edilicio como por ejemplo hogares que se instalan en viviendas de dos plantas con los dormitorios en planta alta y sin ascensor, o construcciones pensadas para otro uso y cuyas habitaciones no cuentan con iluminación y ventilación natural. También pueden ocurrir incumplimientos reiterados en otros aspectos como los mencionados del área asistencial. "Cabe aclarar que cesando y subsanado el motivo que la fundamentó oportunamente, la clausura puede revertirse", subrayó.

Fuente: Los Andes

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