Saltar al contenido principal

Salud mental en las escuelas: casi 4.000 estudiantes de Mendoza participan de un proyecto de prevención

La iniciativa "Así nos cuidamos" trabaja la soledad, el bullying y la necesidad de pertenencia a través del debate y la producción audiovisual.

Por Bernarda García Centurión5 min de lectura
Compartir
Salud mental en las escuelas: casi 4.000 estudiantes de Mendoza participan de un proyecto de prevención
Salud mental en las escuelas: casi 4.000 estudiantes de Mendoza participan de un proyecto de prevención · Foto: Los Andes

La iniciativa "Así nos cuidamos" trabaja la soledad, el bullying y la necesidad de pertenencia a través del debate y la producción audiovisual.

El proyecto "Así nos cuidamos" lleva el debate sobre salud mental a 36 escuelas de Mendoza.

Foto:

Los temas relacionados a la importancia de la salud mental han cobrado especial relevancia en el último tiempo. Los últimos datos arrojados por el Sistema Nacional de Información Criminal - Sistema Alerta Temprana del Ministerio de Seguridad Nacional encendieron las alarmas al registrarse una tasa de suicidios de 11,8 cada 100 mil habitantes en 2025, el valor más alto desde 2016, cuando comenzó a realizarse la serie.

En Mendoza el panorama no mejora. La provincia se encuentra entre las diez con mayor tasa de suicidios, con 12,7 casos cada 100.000 habitantes, casi un punto por encima del promedio. En este contexto, la Dirección de Salud Mental y Consumos Problemáticos del Ministerio de Salud y Deportes, junto con la Dirección General de Escuelas (DGE) y la Escuela Regional Cuyo de Cine y Video (ERCEV), puso en marcha el proyecto "Así nos cuidamos. Cuidados de salud mental en escuelas secundarias", que busca fortalecer los vínculos saludables y prevenir malestares entre estudiantes de nivel secundario.

La iniciativa alcanza a casi 4.000 estudiantes de tercer año, distribuidos en 128 aulas de 36 instituciones educativas de las cinco regiones sanitarias de Mendoza. A través de una mirada integral y comunitaria de la salud mental, propone a las escuelas como espacios de diálogo y reflexión, donde los propios jóvenes puedan identificar situaciones que les preocupan y pensar herramientas para abordarlas colectivamente.

Según explicó Mariam Mosceta, coordinadora del proyecto y del área de Capacitación y Prevención de la Dirección de Salud Mental y Consumos Problemáticos, la elección de tercer año responde a que es una etapa clave de la adolescencia en relación con los riesgos para la salud mental.

Una vez identificadas las principales preocupaciones, los estudiantes trabajan en propuestas concretas para mejorar el cuidado de la salud mental y la convivencia en sus aulas e instituciones. Luego, esas reflexiones se convierten en producciones audiovisuales que les permiten compartir sus ideas con otros jóvenes.

"Permite el salto fundamental de pasar de ser 'consumidores' de contenidos digitales a convertirse en 'productores' de sus propios mensajes, utilizando sus propias palabras", señaló Mosceta.

Uno de los ejes de "Así nos cuidamos" es dar protagonismo a los propios estudiantes. "Los únicos requisitos fueron: trabajar sobre temas de salud mental que a los estudiantes les interesara, es decir, no dirigir hacia un tema pensado por los adultos, sino escuchar y hacer lugar a lo que plantearan las y los estudiantes", señaló la coordinadora.

Acompañados por docentes, preceptores o directivos elegidos por ellos mismos, los jóvenes trabajan sobre distintas problemáticas que atraviesan su vida cotidiana, como la soledad, el acoso escolar o bullying, la necesidad de pertenencia y el impacto de las redes sociales en la autoestima.

Entre los temas que aparecen con mayor frecuencia también se encuentran el miedo a la exclusión y la dificultad de construir vínculos en un contexto de hiperconexión digital. A esto se suma una demanda concreta de los adolescentes: contar con adultos que puedan convertirse en referentes cercanos, comprensivos y responsables.

Para Mosceta, una de las principales sorpresas fue "la soltura y franqueza con la que las y los jóvenes piden y aprovechan los espacios de diálogo sobre sus propios malestares".

La referente destacó que estos espacios son fundamentales porque "sabemos que el lazo social es el principal protector de la salud mental".

La necesidad de pertenecer adquiere especial importancia durante la adolescencia, una etapa en la que la escuela se convierte en uno de los principales ámbitos para construir la identidad fuera del hogar. Cuando los estudiantes no encuentran espacios de contención y reconocimiento, aumenta su vulnerabilidad frente a la soledad y el aislamiento.

En ese sentido, Mosceta advirtió que "el acoso escolar impacta de lleno en la autoestima, la salud mental y el rendimiento académico". Por eso, consideró que hablar abiertamente de estas situaciones permite visibilizar las dinámicas de exclusión y fomentar la empatía entre pares.

El proyecto comienza con la capacitación de adultos elegidos por los estudiantes para acompañar el diálogo sobre salud mental. A partir de esos intercambios, cada aula elabora una propuesta de cuidado que luego transforma en un video o cortometraje. Para ello, estudiantes de tercer y cuarto año de la Escuela Regional Cuyo de Cine y Video brindan talleres audiovisuales presenciales en el Gran Mendoza y tutoriales para las escuelas de otras regiones.

En total, 40 estudiantes de tercer y cuarto año de la ERCEV participan como capacitadores.

Mosceta destacó, además, el valor de que sean jóvenes quienes transmitan las herramientas audiovisuales a otros jóvenes. La intención es acortar las distancias generacionales y lograr que los mensajes conecten de manera más directa con sus destinatarios.

La articulación entre las áreas de Salud Mental, la DGE, las escuelas y la institución de formación audiovisual constituye, según la referente, una muestra del valor del trabajo intersectorial para desarrollar acciones de promoción y prevención.

Finalmente, cada escuela elige democráticamente el video que la representará. Las producciones seleccionadas participarán de una muestra general, en la que se elegirán los tres trabajos más votados. Los cortometrajes también podrán formar parte de festivales de cine provinciales y jornadas vinculadas con la salud mental.

La evaluación inicial del proyecto es positiva. Aunque en un primer momento se había previsto trabajar con 31 escuelas, la convocatoria se amplió hasta alcanzar las 36 instituciones. Según Mosceta, la participación superó las expectativas iniciales y tanto los facilitadores como los estudiantes de cine demostraron un alto nivel de compromiso.

"Estamos muy contentas", afirmó. También destacó el entusiasmo de los docentes y la participación sostenida que se refleja en el canal de comunicación habilitado para acompañar el desarrollo de la iniciativa.

Frente al aumento de los suicidios y la preocupación por la salud mental de los adolescentes, Mosceta planteó que la prevención no puede limitarse a intervenir cuando aparece una situación crítica. "El suicidio o su tentativa expresan la culminación de un dolor no alojado ni elaborado a tiempo", sostuvo.

Desde esa perspectiva, remarcó: "No se trata de la falla de un individuo, de la familia o de la escuela, sino de un desafío social de abordaje colectivo".

Por eso, la referente subrayó la necesidad de fortalecer la prevención temprana y generar espacios de escucha antes de que los malestares se agraven. "De allí la urgencia de trabajar en la prevención primaria: en el 'antes' de la emergencia", concluyó.

Fuente: Los Andes

  • #sociedad
  • #salud
  • #mental
  • #las
  • #escuelas
  • #casi
  • #4000
  • #estudiantes
  • #mendoza
  • #participan
  • #proyecto
  • #prevencion
  • #n6009201

Te puede interesar

Newsletter Pulso Federal · Diaria

La radiografía política y económica del país, todos los días en tu casilla.

Análisis federal, indicadores y la mirada del interior sobre la agenda nacional. Para tomadores de decisión, periodistas y ciudadanos exigentes. Sin spam.

Te suscribís y podés cancelar cuando quieras.