San Luis: menos empleo formal y salarios que no recuperan lo perdido
Los datos oficiales recientes muestran una reducción del trabajo privado registrado y una fuerte pérdida de poder adquisitivo en los trabajadores del sector público y, en menor medida, del privado. El resultado es una masa salarial bajo presión que explica la debilidad de la econ…

Para analizar la economía de San Luis no alcanza con mirar la tasa de desempleo. Hay que observar también cuántas personas trabajan, cuánto ganan y, sobre todo, cuánto pueden comprar con sus ingresos.
Al respecto, es pertinente analizar, entonces, el comportamiento de la masa salarial.
Los últimos datos oficiales de empleo muestran una situación clara. El empleo privado formal está por debajo del nivel de fines de 2023.
Al mismo tiempo, los salarios del sector público (y en una medida algo menor los del sector privado) arrastran una pérdida de poder adquisitivo, a pesar de las recomposiciones propuestas por el gobierno provincial, que resultan a todas luces insuficientes.
Por estas razones deben tomarse con cautela los resultados que arroja la Encuesta Permanente de Hogares, que registra una supuesta leve mejora de la ocupación durante 2026.
Menos empleo privado registrado
Los registros procesados por el Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial (OEDE) de la Secretaría de Trabajo de la Nación, muestran que San Luis pasó de 55.120 asalariados privados registrados en noviembre de 2023 a 51.178 en abril de 2026.
Son 3.942 puestos formales menos, una caída del 7,7%.
En el mismo período también se redujo la cantidad de empleadores registrados, de 4.764 a 4.420.
El dato es relevante para cuantificar la masa salarial: aun antes de considerar la evolución de los salarios, una economía con menos trabajadores registrados genera menos ingresos laborales y también fiscales.
La Encuesta Permanente de Hogares del INDEC no cuenta toda la historia
La Dirección de Estadística y Censos de San Luis informó que durante el segundo trimestre de 2026 la tasa de empleo del Gran San Luis alcanzó el 46,9%, frente al 43,9% del mismo trimestre de 2025. La desocupación, en tanto, bajó del 4,2% al 2,6%.
También disminuyó la subocupación, que pasó del 7,3% al 5%.
Si bien son datos que en primera instancia aparecen como positivos, no pueden ni deben ocultar la caída del empleo privado registrado.
Hay un dato relevante que completa la fotografía y la interpretación de la información: la informalidad laboral alcanzó el 45% en el segundo trimestre de 2026.
Es decir, lo único que evidencian los resultados de la EPH, en este caso, es la capacidad de resiliencia de los trabajadores y trabajadoras puntanas de tratar de obtener un ingreso que, en una provincia sana, debiera provenir de un empleo formal y un salario digno.
El salario privado: mirar el poder de compra
Por otra parte, al analizar las remuneraciones de los trabajadores privados registrados en términos reales, mientras el salario privado formal en San Luis se incrementó 271,38% entre junio 2026 y diciembre 2023, los precios del rubro gastos de la vivienda en ese período aumentaron 432%, muy por encima del nivel general de la inflación (201%), restando poder adquisitivo a los ingresos de las familias.
Si hay menos trabajadores registrados y, además, los salarios pierden poder de compra frente a los precios, principalmente versus los servicios, la capacidad de consumo de los hogares se resiente, aunque los sueldos nominales aumenten.
El sector público: una pérdida que no se recompone
La situación salarial del sector público tiene una particularidad: los tardíos aumentos otorgados durante 2025 y 2026 deben analizarse después de una fuerte pérdida de poder adquisitivo.
Entre noviembre de 2023 y marzo de 2025, los incrementos salariales acumulados informados para los empleados públicos provinciales fueron del 47,5%, frente a una inflación acumulada del 180% en el mismo período, según información presentada ante la Legislatura provincial.
La diferencia entre ambas cifras muestra la magnitud del deterioro real de los salarios durante ese período.
En tanto, para 2026, el Gobierno provincial estableció un aumento acumulado del 30% sobre los haberes de enero, distribuido en seis tramos del 5%: febrero, abril, julio, agosto, octubre y noviembre.
Versus una inflación interanual de 32,3% al mes de agosto de 2026, ese magro incremento no permite, ni de acerca, recomponer los ingresos de los trabajadores públicos de la provincia.
El problema detrás de los números: la masa salarial
Todos estos datos confluyen en una variable que resulta fundamental para entender la economía provincial: la masa de ingresos laborales.
En San Luis, por un lado, hay menos asalariados privados registrados que en noviembre de 2023. Por otro, distintos grupos de trabajadores, del sector público y privado, no pueden recuperar el poder adquisitivo perdido desde diciembre de 2023.
Y allí aparece una de las claves para entender la situación del comercio y de buena parte de la actividad económica provincial.
La consecuencia económica es directa: cuando los ingresos reales de los hogares se debilitan, también se reduce su capacidad para consumir, cancelar deudas, comprar bienes durables o sostener determinados gastos.
De manera concurrente, la caída de la demanda y de la actividad económica en general resiente la recaudación provincial, generando un círculo vicioso del cual el gobierno provincial, evidentemente, no sabe ¿ni quiere? salir.
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Fuente: El Diario de la República
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