Saltar al contenido principal

Temblor en Washington: qué pasa con la Argentina si Trump pierde el Congreso

El resultado de las elecciones en EE.UU. amenaza las mayorías republicanas y pone en riesgo el sostén financiero del plan económico de Javier Milei. Analistas y expertos opinan sobre el futuro de Argentina tras unas elecciones que la Casa Rosada vive como propias.

Por Tiempo de San Juan5 min de lectura
Compartir
Temblor en Washington: qué pasa con la Argentina si Trump pierde el Congreso
Temblor en Washington: qué pasa con la Argentina si Trump pierde el Congreso · Foto: Tiempo de San Juan

Las elecciones legislativas de medio término en Estados Unidos se siguen en la Casa Rosada con los dientes apretados. El presidente Javier Milei jugó fuerte sus fichas a la alianza con Donald Trump, pero hoy el líder republicano llega golpeado a las urnas, con una aprobación pública desgastada que ronda pisos del 30% al 38%. Perder el control del Congreso dejaría al mandatario norteamericano en esa incómoda posición política que en política definen como "pato rengo". La pregunta que recorre los pasillos del poder en Buenos Aires es inevitable: ¿hasta dónde salpica ese eventual traspié en el frente financiero y político local?

La mirada de los especialistas coincide en que el golpe no se sentiría en las exportaciones ni en el intercambio cotidiano de productos, sino en la certidumbre cambiaria, el valor de los bonos y la agilidad de los salvatajes financieros.

El pilar central de la preocupación económica argentina radica en la continuidad de la asistencia financiera otorgada por Washington. El swap de monedas por 20.000 millones de dólares e intervenciones en el mercado cambiario instrumentadas durante 2025 resultaron un oxígeno indispensable para frenar corridas y estabilizar el peso.

Sobre el escenario que se abre tras un resultado adverso para el oficialismo estadounidense, el economista Alberto Ades advierte sobre el debilitamiento de la Casa Blanca:

"Si el resultado electoral es muy desfavorable para Trump, vamos a tener un presidente más débil, asediado y en el extremo, tal vez hasta forzado a reemplazar a miembros de su gabinete".

En esa línea, la atención del mercado financiero se posa sobre la figura del secretario del Tesoro norteamericano, Scott Bessent. Alberto Ades remarca el rol crucial del funcionario en el armado de los rescates a la Argentina:

"Bessent es la persona clave de apoyo a la Argentina. Creo que sería negativo para la Argentina si renunciara".

La preocupación de fondo tiene sustento técnico: el país enfrentará en 2027 fuertes vencimientos con el FMI por 2.700 millones de dólares y requerimientos de compras de divisas por 12.500 millones de dólares, lo que vuelve indispensable mantener abierta la puerta del crédito internacional.

Por su parte, el economista Gustavo Neffa destaca el impacto psicológico de contar con el aval directo de la primera potencia global para calmar la plaza local:

"Ese prestamista de última instancia, que podría ser el Tesoro de Estados Unidos, siempre es un shock de expectativas positivas: vos no le vas a apostar al dólar si sabés que viene del otro lado".

En paralelo, los informes del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) alertan que un Congreso dominado por la oposición demócrata volvería a poner sobre la mesa proyectos como la ley No Argentina Bailout Act y la American Farmers First Act. Si bien estas iniciativas no anulan por completo las facultades del Ejecutivo, le suben de manera considerable el precio político a cualquier nuevo auxilio financiero para Buenos Aires.

Ante la perspectiva de perder el control de las dos cámaras, la propia Casa Blanca dio señales de que no entregará la agenda sin pelear. En declaraciones periodísticas al diario The New York Post, el propio Donald Trump fue directo al hueso sobre su estrategia parlamentaria:

"Me convertiré en el señor veto. No voy a dejar que aprueben nada".

Sin embargo, varios analistas prefieren llevar tranquilidad sobre el margen de maniobra internacional del mandatario. El especialista en comercio exterior Marcelo Elizondo sostiene que los temas de política exterior suelen correr por andariveles independientes de las disputas internas:

"Yo no veo que a Trump le vayan a dificultar las capacidades de acción internacionales porque tenga debilidad en el Congreso. Yo no creo que vaya a afectar mucho a su acción internacional".

En esa misma sintonía se ubica Kezia McKeague, de la consultora McLarty Associates, al remarcar que los presidentes acorralados en el plano doméstico suelen concentrar mayores esfuerzos en la agenda exterior. Coincide el asesor financiero Mariano Sardáns, CEO de FDI, quien remarca en diálogo con Bloomberg Línea la solidez de los lazos bilatereales:

"No veo cambios en la política hacia Argentina. Desde el punto de vista de la relación de Estado a Estado, me refiero también al Ejército, a políticas comerciales y demás".

El verdadero cambio de clima estará marcado por los controles parlamentarios. Michael Shifter, profesor de la Universidad de Georgetown y analista político, rescata el valor que tuvo el entendimiento directo entre ambos presidentes:

"Hubiera sido difícil imaginar el paquete de rescate de US$ 20.000 millones hace un año sin ese vínculo personal".

No obstante, Shifter anticipa que un Congreso con mayoría opositora exigirá una rendición de cuentas estricta sobre el uso de recursos y impondrá condiciones de transparencia mucho mayores para cualquier respaldo futuro.

Por otro lado, Benjamín Gedan, director del Programa de América Latina del Stimson Center, recuerda que la competencia geopolítica con China por minerales estratégicos como el litio, el cobre y el potencial energético argentino garantiza la relevancia del país en Washington. A pesar de ello, coincide en que la oposición utilizará las comisiones investigadoras para auditar cada movimiento de la Casa Blanca.

En lo relativo al comercio cotidiano de bienes, el consultor Jorge Berciano transmite calma al sector productivo:

"Respecto del mercado económico (incluido comercio internacional), hasta el fin de los mandatos de ambos presidentes, permanecerá sin grandes cambios".

Berciano señala que los convenios vigentes brindan previsibilidad a los exportadores, aunque marca la diferencia con el área financiera:

"Si ocurriera una derrota de Trump, podría enrarecer el clima de mercado financiero en Argentina, no el comercio internacional ni el económico".

El análisis del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) plantea un escenario de dos caras para las finanzas locales. Por un lado, una derrota republicana pondría un freno a los planes de grandes estímulos fiscales en Estados Unidos, lo que podría enfriar esa economía y llevar a la Reserva Federal a reducir sus tasas de interés. Un movimiento de ese tipo relajaría el costo del crédito global y beneficiaría a los mercados emergentes.

Por el otro lado, esa posible mejora en las tasas internacionales vendría acompañada de un debilitamiento del "escudo político" que la administración republicana le ofrece a la Argentina ante el FMI y los inversores privados.

En conclusión, aunque las atribuciones del Poder Ejecutivo norteamericano y el interés por los recursos estratégicos resguardan el vínculo bilateral, un tropiezo electoral de Trump dejaría a la Argentina con un respaldo financiero mucho más discutido y bajo la estricta mirada del Congreso de los Estados Unidos.

Fuente: Tiempo de San Juan

  • #politica
  • #temblor
  • #washington
  • #que
  • #pasa
  • #con
  • #argentina
  • #trump
  • #pierde
  • #congreso_1793753774
  • #san juan

Te puede interesar

Newsletter Pulso Federal · Diaria

La radiografía política y económica del país, todos los días en tu casilla.

Análisis federal, indicadores y la mirada del interior sobre la agenda nacional. Para tomadores de decisión, periodistas y ciudadanos exigentes. Sin spam.

Te suscribís y podés cancelar cuando quieras.