Terremotos en la región: ¿cuál es el riesgo sísmico real para Entre Ríos?
Los terremotos en Colombia y Venezuela reactivaron la inquietud en el país y abrió el interrogante: ¿cuál es el riesgo sísmico real para Entre Ríos?

Los terremotos en Colombia y Venezuela reactivaron la inquietud en el país y abrió el interrogante: ¿cuál es el riesgo sísmico real para Entre Ríos?
Terremotos en la región: ¿cuál es el riesgo sísmico real para Entre Ríos?
Los recientes terremotos de gran magnitud ocurridos en Colombia y Venezuela semanas atrás, volvieron a poner en primer plano el debate sobre la estabilidad geológica del territorio sudamericano. Las imágenes que llegan desde esos países dan cuenta del desastre en el cual se encuentran sumergidos miles de personas y, sin dudas, que hacen pensar en la posibilidad que sucedan hechos similares en la región.
También te puede interesar: Brasil ya está sufriendo los efectos de El Niño en 2026, según la autoridad de Defensa Civil
En este sentido, desde la comunidad científica descartan que estos movimientos alteren el nivel de riesgo en la Argentina, sobre todo porque responden a límites de placas tectónicas completamente independientes.
De todos modos, el fenómeno ocurridos en suelo venezolano y colombiano reflotó una duda recurrente: ¿qué tan expuesto está la provincia y cómo se distribuye la peligrosidad sísmica a nivel nacional?
En la Argentina, los terremotos marcaron a fuego la diferencia entre regiones. Es así que el centro-oeste del país concentra la mayor actividad: allí, según los datos recogidos, la subducción de la Placa de Nazca por debajo de la Sudamericana provocó los episodios más trágicos de los que se tenga registro.
También te puede interesar: Proponen construir una estatua de Lionel Messi que los rosarinos puedan abrazar
El terremoto de San Juan de 1944, sin dudas la peor catástrofe sísmica nacional, con cerca de 10.000 víctimas fatales, y el de 1977 en Caucete, recordado técnicamente por haber sido un inusual doblete sísmico con dos eventos separados por apenas 30 segundos. Ambos eventos naturales consolidaron a esa franja cordillerana en la Zona 4 (muy alta peligrosidad) dentro de la escala del Instituto Nacional de Prevención Sísmica (Inpres).
En ese mapeo, en el otro extremo se ubica la provincia de Entre Ríos y el Litoral mesopotámico que aparecen en la Zona 0, catalogada oficialmente con un nivel de peligrosidad muy bajo o de sismicidad reducida. Sin embargo, en geología el riesgo cero no existe.
Es que la región cuenta con su propio hito histórico: el terremoto del Río de la Plata del 5 de junio de 1888, un evento intraplaca de magnitud estimada en 5,5 que sacudió la cuenca fluvial, afectó a Buenos Aires y Montevideo, y generó pánico en varias localidades del sur entrerriano.
También te puede interesar: Salamone descartó un "cientificidio" y profesionales refutaron su postura
Ese antecedente del siglo XIX, sumado a las réplicas lejanas que con frecuencia se perciben en las estructuras de altura de las ciudades entrerrianas ante sismos andinos, abre una serie de incertidumbres acerca del comportamiento de las fallas locales y las condiciones del suelo sedimentario.
Tras los recientes eventos sísmicos en el norte de Sudamérica, el geólogo de la Universidad de Buenos Aires e investigador del Conicet, Andrés Folguera, se prestó amablemente a las requisitorias de UNO para tratar de aclarar un poco este tema y analizó el fenómeno de la reactivación de fallas y el impacto que los terrenos blandos de la Mesopotamia tienen ante las ondas telúricas.
—A raíz de los recientes movimientos telúricos en Venezuela y Colombia, ¿existe la posibilidad de que se genere una reacción en cadena que reactiva fallas en territorio argentino?
También te puede interesar: El Coyote demanda a Acme y los críticos aplauden: la mezcla de juicios, dibujos y acción real que arrasa en Rotten Tomatoes
—Los terremotos de Venezuela y Colombia pueden estar o no vinculados entre sí, se trata de algo que todavía es motivo de discusión científica. Sin embargo, es altamente improbable que puedan despertar fallas dormidas en la Argentina. De todas maneras bien vale aclarar que existen las cadenas de sismos, es decir, eventos que reactivan fallas adyacentes, pero estas están documentadas en lugares como Japón o Turquía. Esas reactivaciones pueden darse en cuestión de meses, años o incluso hasta una década después. Pero esas cadenas no son tan prolongadas como para ir propagándose por Ecuador y Colombia hasta llegar a nuestro país. Eso es algo que no va a pasar.
—¿Eso significa esto que la región cordillerana está exenta de riesgos en este momento?
—En Argentina y Chile van a ocurrir sismos porque tenemos fallas propias que se van a reactivar, independientemente de lo que pase en el norte del continente. Esas fallas están durmiendo hasta que un día se despiertan. Esto claro que es siempre motivo de preocupación y análisis en esas zonas que mencioné, pero no porque una cadena de sismos venga bajando desde Venezuela, eso no es así.
También te puede interesar: La caída histórica de la natalidad en Argentina se extiende por todas las provincias: nacen un 46.8% menos de bebés en diez años
—Si miramos hacia nuestra región, ¿cuál es la situación de la Mesopotamia y en Entre Ríos?
—Esas zonas tienen lo que se llama una categorización de riesgo relativamente bajo, pero con esto no quiere decir que no ocurran, no están exentas. A través del río Paraná hay una falla, y existen otras que afectan tanto a la zona mesopotámica como a la cuenca. Se conocen bien, pero sus intervalos de actividad o de retorno son muy largos pueden pasar cientos o hasta mil años entre un evento y otro. Para dejarlo bien en claro, la probabilidad estadística en el corto plazo es baja, pero el riesgo de que ocurra, existe.
—¿Hay antecedentes de sismos en zonas de llanura en nuestro país?
—Sí. De la misma manera que en la provincia de Buenos Aires ocurren terremotos esporádicos, como el histórico de 1888 en el Río de la Plata, o los registrados en los últimos años en Ezeiza, La Plata y el sur bonaerense, en la Mesopotamia también hay sismos asociados a la reactivación de estas fallas profundas. Si tuviéramos la mala suerte de que se repita un evento como el de 1888 afectadodo a ciudades como Rosario o Paraná, el escenario sería de gran incertidumbre y podría provocar daños considerables, principalmente porque no existen estándares de construcción sismorresistente en la zona y los terrenos son blandos que amplifican las ondas sísmicas.
—¿Cómo se siente en Paraná un terremoto cuyo epicentro ocurre a cientis de kilómetros?
— Cuando hay un sismo en la zona cordillerana, la energía viaja en forma de ondas a una velocidad de entre cinco y seis kilómetros por segundo, es decir que tarde o temprano, esas ondas llegan a la llanura. En las poblaciones como las de Paraná que están asentadas sobre terrenos blandos, arcillosos o de zonas ganadas al río, la onda sísmica no se amortigua, muy por el contrario, se amplifica .
—Es decir que el tipo de suelo de nuestras ciudades es un factor clave de riesgo...
—Totalmente. Las zonas ribereñas y los suelos arcillosos amplifican la onda sísmica. Por eso es vital prestarle atención tanto a los sismos locales que se puedan generar en la propia cuenca del Paraná como a los terremotos andinos. La naturaleza de los suelos sobre los que están cimentadas las ciudades de la región exige que el tema esté en carpeta.
Fuente: UNO Entre Ríos
- #provinciales
- #terremotos
- #region
- #cual
- #riesgo
- #sismico
- #real
- #rios
- #n10275541
- #entre ríos


