Tres años después: más recesión, peores ventas y mayor intención de despedir
Un informe de la CEM muestra cómo cambió la situación de las PyMEs de Misiones entre 2023 y 2026. Preocupación por la recesión y el empleo.

La comparación de dos relevamientos de la Confederación Económica de Misiones (CEM), realizados con casi tres años de diferencia, permite medir cómo cambió la situación de las pequeñas y medianas empresas de la provincia. El contraste muestra un deterioro principalmente en actividad, empleo y expectativas.
El primer informe corresponde a fines de 2023. El segundo analiza agosto de 2026 y fue realizado durante los primeros trece días de septiembre. Aunque las muestras no son idénticas -261 respuestas en el primero y 187 en el último, que además incorporó al sector productivo-, la CEM mantiene una serie histórica que permite seguir la evolución de varios de los mismos indicadores.
El dato más contundente aparece en el empleo. En diciembre de 2023, el 8,21% de los empresarios anticipaba que despediría personal. En agosto de 2026 esa proporción llegó al 19,70%. Es un incremento de 11,49 puntos porcentuales y significa que la intención de reducir planteles casi se triplicó.
En sentido contrario, tampoco aparecen señales de expansión. La proporción que proyectaba contratar personal era de alrededor del 3,6% en diciembre de 2023 y ahora se redujo al 2,2%. Al mismo tiempo, quienes aseguraban que no tomarían ninguna medida respecto de sus trabajadores pasaron de más del 87% a 78,1%.
La comparación de las ventas ofrece otra señal. En el relevamiento de 2023, el 52,88% calificaba el movimiento general como regular, 30,89% como malo y 16,23% como bueno. En agosto de 2026, las respuestas negativas ganaron terreno: 23,2% calificó el movimiento como malo y otro 15,8% como muy malo. Sumadas, alcanzan aproximadamente al 39% de las empresas, unos ocho puntos por encima del 30,89% que calificaba negativamente la situación en aquel relevamiento. Apenas 15,3% respondió "bueno" y 2,3% "muy bueno".
También cambió la naturaleza de los problemas nacionales señalados por los empresarios.
A fines de 2023, la inflación ocupaba un lugar central entre las preocupaciones. El informe la ubicaba en 26,84%, mientras que el costo laboral representaba 16,99% y la recesión 12,68%.
Casi tres años después, la inflación perdió considerablemente peso como preocupación empresaria, en un contexto nacional en el que el IPC de agosto fue de 1,7%. Sin embargo, avanzaron otros problemas asociados directamente con la actividad: la recesión llega al 20,2% y el costo laboral al 20,4%. La carga tributaria nacional, que ya era elevada, pasó del 22,2% en el relevamiento anterior al 23,7%.
El cambio resulta significativo: bajó la inflación, pero para las PyMEs misioneras aumentó el peso de la recesión, las dificultades laborales y la posibilidad concreta de reducir personal.
Los datos nacionales ayudan a contextualizar esa percepción. El PIB argentino creció 2% interanual en el segundo trimestre de este año, pero cayó 0,6% respecto del trimestre anterior en términos desestacionalizados. En julio, además, la producción industrial manufacturera registró una caída interanual del 5%. Y el empleo asalariado privado registrado disminuyó 0,1% mensual en junio.
El último relevamiento agrega indicadores que no estaban incluidos en 2023 y que, por esa razón, no admiten una comparación directa, pero completan el cuadro actual.
El 53% de las PyMEs misioneras señaló que aumentó la mora de sus clientes: 32% dijo que lo hizo levemente y 21%, significativamente. Más del 54% perdió proveedores durante el último año: 43% perdió entre uno y cinco y 11% más de cinco. Además, 93% percibió aumentos de precios, mientras que 71% consideró que el rumbo económico es desequilibrado y carece de medidas específicas para las pymes y las economías regionales.
Los problemas provinciales y municipales, sin embargo, también siguen presentes. La CEM identifica entre ellos la presión tributaria provincial, las barreras arancelarias, las tasas municipales, la informalidad, la competencia desleal y las dificultades de infraestructura. Por eso, los relevamientos no permiten atribuir estadísticamente todo el deterioro a una única jurisdicción.
Sí permiten comprobar una transformación concreta entre ambos extremos de la serie: a fines de 2023 preocupaban especialmente la inflación y la incertidumbre; en 2026 aumentaron la recesión como preocupación, las evaluaciones negativas de las ventas y, sobre todo, la intención de despedir trabajadores.
La macroeconomía logró reducir fuertemente la inflación, pero ese ordenamiento todavía convive en Misiones con dificultades visibles en la economía cotidiana de las empresas. Para muchas pymes, el desafío ya no parece ser cuánto crecer, sino cuánto tiempo más pueden aguantar sin achicarse.
Fuente: Primera Edición
- #economia
- #pymes
- #misiones
- #empleo
- #recesion
- #relevamiento
- #cem

