Vacaciones: el Islote Curupí es uno de los atractivos más elegidos
Vecinos de Paraná y turistas que llegan a la ciudad en vacaciones valoran poder recorrer un entorno donde la naturaleza es la gran protagonista.

Vecinos de Paraná y turistas que llegan a la ciudad en vacaciones valoran poder recorrer un entorno donde la naturaleza es la gran protagonista.
Por Vanesa Erbes
Ir al Islote Curupí es un planazo estas vacaciones
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Estas vacaciones de invierno son una oportunidad para visitar el Islote Curupí, situado frente a la Costanera de Paraná. Se trata de un espacio donde el río marca el ritmo de la vida, donde las plantas conservan saberes ancestrales, las aves encuentran refugio y las lagunas interiores cumplen un papel clave para la reproducción de los peces. Declarada área protegida, puede recorrerse a través de visitas guiadas impulsadas por la asociación Ñangarecó Nderejhe, una propuesta que combina turismo, educación ambiental y rescate del patrimonio natural y cultural del Paraná.
El nombre de la organización resume el espíritu de la iniciativa: "Ñangarecó Nderejhe" proviene del guaraní y puede traducirse como "cuidamos lo que es de todos". Se trata de un homenaje a los pueblos originarios que habitaron las islas y costas del Paraná, especialmente los guaraníes, pero también otras comunidades que dejaron su huella en este territorio. "Nuestros fundadores eligieron ese nombre justamente para reconocer a quienes vivieron primero en estas islas y porque expresa la idea de cuidar un patrimonio que pertenece a toda la comunidad", explicó a UNO Dante Gariboglio, integrante de la asociación.
La organización trabaja en el islote desde mediados de la década de 1990, cuando comenzó las tareas de preservación del espacio. Sin embargo, el proyecto educativo que hoy recibe visitantes tomó forma a fines de 2021, con la construcción de senderos elevados que permiten recorrer parte de la isla sin alterar el ecosistema. La propuesta nació con una idea muy clara: convertir al islote en un aula abierta. "Nadie cuida lo que no conoce", resumió Gariboglio al explicar la filosofía del proyecto.
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Por eso, durante el recorrido los ecoguías no solamente muestran la vegetación y la fauna, sino que ayudan a interpretar el funcionamiento del ecosistema fluvial. Los visitantes descubren cómo se forman las lagunas interiores, cuál es su importancia para la reproducción de los peces y por qué las crecientes y bajantes del Paraná son procesos naturales indispensables para mantener el equilibrio ambiental.
La experiencia también incorpora relatos sobre la historia del Puerto, la cultura isleña, la vida de los pescadores y los conocimientos transmitidos por generaciones de habitantes de las islas. "La idea es contar cómo funciona una isla, pero también rescatar las historias del lugar, la cultura portuaria, la vida del isleño y los saberes que nos fueron transmitiendo quienes habitaron estas costas", señaló.
Ir al Islote Curupí es un planazo estas vacaciones
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La riqueza del recorrido no se limita al paisaje. Durante la caminata aparecen árboles característicos del monte ribereño, aves, insectos, distintas especies vegetales y numerosas referencias a los usos medicinales que históricamente tuvieron muchas plantas del lugar. "Nosotros decimos que tenemos una farmacia en la isla", comentó Gariboglio.
Esos conocimientos forman parte del legado de antiguos pobladores, que aprendieron a utilizar las propiedades curativas de distintas especies nativas y transmitieron ese saber de generación en generación. La visita invita justamente a redescubrir ese patrimonio natural que muchas veces pasa inadvertido.
Uno de los datos que más sorprendió a la asociación surgió durante una encuesta realizada en Semana Santa entre quienes participaban de las excursiones: el 70% de los paranaenses consultados aseguró que nunca había navegado el río Paraná.
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El porcentaje era todavía mayor cuando se preguntaba si alguna vez habían pisado una isla: cerca del 85% respondió que no.
La cifra refleja una paradoja para una ciudad construida a orillas de uno de los ríos más importantes de Sudamérica. "Vivimos junto a un río enorme y muchísima gente nunca había cruzado hacia una isla", contó Gariboglio.
A partir de la propuesta de la Asociación de visitar el Islote Curupí, esa relación comenzó lentamente a modificarse. El espacio también se convirtió en un punto de referencia para quienes practican actividades náuticas como kayak, canotaje o stand up paddle, disciplinas que crecieron notablemente en los últimos años. Quienes cuentan con embarcación propia pueden llegar al islote de manera gratuita, siempre respetando las normas propias de un área natural protegida.
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Frente a Paraná, el Islote Curupí conserva humedales, especies nativas y un ecosistema esencial para el equilibrio ambiental del río.
Las excursiones fueron pensadas para públicos muy diversos. Pueden participar niños pequeños –desde aproximadamente los tres años–, familias completas, adultos mayores y personas con discapacidad, ya que los senderos elevados son accesibles para cochecitos y la embarcación utilizada en los cruces también fue adaptada para facilitar el acceso de personas con movilidad reducida.
La recomendación es llevar ropa cómoda, zapatillas para caminar, agua y, si se desea, un equipo de mate para disfrutar en el sector destinado al descanso antes del regreso. En invierno, además, hay una ventaja extra: "Hasta septiembre prácticamente no tenemos mosquitos", destacó entre risas Gariboglio.
Por otra parte, recordó que durante las vacaciones de invierno las excursiones parten todos los días a las 15 desde el puerto de embarque ubicado junto a la Oficina de Turismo de la Costanera de Paraná. La actividad tiene una duración aproximada de dos horas e incluye la navegación de ida y vuelta junto con el recorrido guiado por unos 700 u 800 metros de senderos elevados. El valor general es de 14.000 pesos para adultos y 12.000 pesos para menores, mientras que los contingentes escolares cuentan con tarifas especiales.
Los recorridos diarios continuarán una semana más, ya que se esperan turistas de otras provincias que aún estarán de vacaciones, y luego las salidas volverán a realizarse los fines de semana.
Fuente: UNO Entre Ríos
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