Verity: Anne Hathaway, Dakota Johnson y un éxito comercial
La nueva película de suspenso y erotismo llegó a los cines. De qué se trata y qué tiene a favor y en contra.

Aunque no sea recomendable, muchas veces los libros se juzgan por sus portadas. Y las películas, por sus tráileres. Con dos artistas súper reconocidas y exitosas al frente y una estética atractiva, Verity, la nueva película protagonizada por Dakota Johnson, Anne Hathaway y Josh Hartnett, atrapa desde ese corto video de presentación que invade las redes. Quizás esa sea una de las claves para entender por qué el film se transformó en un éxito comercial desde su estreno en los cines, ocurrido hace pocos días. Sin embargo, sus casi dos horas de duración no resultan tan potentes como su carta de presentación.
Basada en la novela homónima de Colleen Hoover, publicada en 2018, la película se mete de lleno en un género complicado y proclive al cliché: el thriller erótico. Con semejantes protagonistas, el resultado prometía ser una bomba.
El título, Verity, proviene del latín veritas, que significa "verdad", y justamente ese concepto marca el pulso de la historia. La película juega constantemente con distintas "verdades" que se escriben, se contradicen y se superponen. En el centro de ese juego está Verity Crawford, el personaje interpretado por Hathaway.
Verity es una exitosa escritora de novelas comerciales, frías y escalofriantes, que queda paralizada tras sufrir un accidente. Mientras su verdadero estado de salud se mantiene en un hermético secreto, todavía tiene pendientes tres libros de una saga que debe terminar.
En ese contexto aparece Lowen Ashleigh (Dakota Johnson), una novelista de pocas ventas y situación económica precaria que es contratada por Jeremy (Josh Hartnett), el esposo de Verity, para completar las obras que ella ya no puede escribir. Para hacerlo, Lowen debe instalarse en la lujosa casa de la familia y revisar los archivos de Verity. Es entonces cuando encuentra una autobiografía en la que la reconocida escritora narra algunos de sus secretos más perturbadores.
Como era de esperarse, mientras avanza con su trabajo y aumenta su paranoia por todo lo que va descubriendo, Lowen comienza a involucrarse con Jeremy. Entre ambos se instala una tensión sexual que atraviesa buena parte de la historia.
La premisa funciona. Durante la primera mitad, la película consigue atrapar y mantener cierta intriga alrededor de los límites entre las posibles verdades y las mentiras. El problema aparece cuando ese recurso comienza a repetirse una y otra vez.
Durante sus casi dos horas de duración, los planteos vuelven sobre las mismas sospechas y generan una sensación de reiteración que termina debilitando el suspenso. Y cuando finalmente llega el momento de resolver el misterio, la película opta por una salida demasiado fugaz y forzada, que no termina de estar a la altura de las expectativas que ella misma construyó.
Dentro de ese planteo, Josh Hartnett vuelve a aparecer como un hombre amable, sensible y aparentemente confiable, cuya actividad despierta sospechas prácticamente desde el primer minuto. El recurso recuerda demasiado al personaje que interpretó en la fallida La trampa, dirigida por M. Night Shyamalan, y hace que parte del misterio resulte menos efectivo de lo que podría haber sido.
Anne Hathaway, por su parte, tampoco consigue desplegar del todo su enorme capacidad como actriz. Es cierto que el personaje le impone una dificultad particular: durante buena parte de la película su interpretación queda reducida casi exclusivamente a la expresión de sus ojos, debido a la inmovilidad de Verity. Pero los flashbacks en los que aparece son demasiado escasos y, en varios momentos, redundantes como para compensar esa limitación.
Dakota Johnson, en cambio, vuelve a explotar ese costado sexy que ya forma parte de buena parte de su registro cinematográfico y que puede transmitir incluso mientras simplemente toma una taza de café. Y toma muchas a lo largo de la película...
El problema es que ninguno de los tres protagonistas termina encontrando en el guion suficiente material para llevar la película mucho más allá de su premisa inicial. Y eso pesa especialmente cuando se trata de un thriller que tiene detrás a dos actrices con semejante capacidad y atractivo comercial.
Verity entretiene, mantiene cierta tensión y cumple con varios de los códigos más clásicos del thriller erótico comercial. Tiene una historia capaz de enganchar, una estética cuidada y un elenco que funciona como un poderoso anzuelo para el público. Pero, justamente por todo lo que promete, termina dejando la sensación de que podría haber sido mucho más. Definitivamente,la película está a la altura de su éxito comercial, pero no de sus dos protagonistas principales.
Los verdaderos fantasmas de Mis muertos tristes
Los verdaderos fantasmas de Mis muertos tristes
Humor ácido, sensualidad y un mensaje para pensar, en una película para ver en pareja
Humor ácido, sensualidad y un mensaje para pensar, en una película para ver en pareja
Anne Hathaway destacó a Joaquín Furriel y elogió a Messi como embajadores de Argentina
Anne Hathaway destacó a Joaquín Furriel y elogió a Messi como embajadores de Argentina
Fuente: Tiempo de San Juan
- #espectaculos
- #verity
- #anne
- #hathaway
- #dakota
- #johnson
- #exito
- #comercial_1791580786
- #san juan


