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"Vine con una responsabilidad grande pero nunca puse la camiseta de por medio"

Alejo Montes (35) dejó Ecuador para formar parte del proyecto de Mitre en la Liga Argentina. El posadeño surgió en Tokio, algo que no le impidió asumir este nuevo desafío.

Por Cristian Avellaneda10 min de lectura
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“Vine con una responsabilidad grande pero nunca puse la camiseta de por medio”
“Vine con una responsabilidad grande pero nunca puse la camiseta de por medio” · Foto: El Territorio

Después de un extenso recorrido por Sudamérica, Alejo Montes (35) decidió regresar a Posadas para formar parte de una aventura inédita con Bartolomé Mitre en la Liga Argentina de básquet.Formado en la cantera de Tokio y pulido en Regatas de Corrientes, el escolta llega para ser una de las figuras del Auriazul con todo su trajín de experiencias a cuestas.

El flaco de 1.91 metros está listo, deseando que la magia vuelva a suceder en el rectángulo de parquet.La segunda categoría nacional comenzará el 19 de octubre y allí estará Alejo aportando lo que sabe.

Pero para llegar a este presente que ilusiona, el posadeño tuvo que dejar atrás a un equipo que peleaba por el título en Ecuador.

El momento era ahora.Hermano mayor de Yaisa y Agustina, orgullo de Hugo y Mónica, tiene la palabra un viajero sabio.

Listo para salir al ruedo y dejar en lo alto a la provincia.¿Cómo empezaste en esto del básquet?Fue gracias a mi papá, Hugo, que jugó en Tokio en la década del 90 además de ser profesor de formativas del club.

Comencé a los cuatro años de edad en la categoría mosquito de Tokio.También hice natación a la par e intenté en el fútbol jugando para Guaraní, pero tenía que elegir uno de los tres deportes porque no tenía tiempo ni plata (entre risas).

En natación estuve hasta los 13 años en el club Pirá Pytá y el club Educación, hasta llegué a competir en nacionales porque tenía la fisonomía de un nadador.

Pero mi amor siempre fue el básquet, todo gracias a mi papá que hoy ya no está entre nosotros.Tuve grandes entrenadores en formativas.

Desde Cabeza Santa Cruz, pasando por Matías Caramuto y Huevo Bidarra; y el que sin dudas me marcó fue el Chafi Cafferata.¿Por qué decidiste ir a jugar a Regatas de Corrientes?

¿Cómo se dio?Nos cruzamos en un Regional de formativas con Regatas de Corrientes y en esos partidos solía haber cazadores de talentos.

Me detectaron en un momento en el que mi nombre empezaba a sonar gracias a mis actuaciones con la selección misionera.Así fue que me mandaron una carta desde Corrientes para ir a probar al club.

Éramos 80 chicos, después cinco y finalmente quedamos dos.

Me fui a los 16 años para convertirme en profesional.Fue rápido el salto porque compartíamos entrenamiento con el primer equipo.

Un año después ya estaba debutando en la Liga Nacional con 17 gracias al trabajo que hice en las inferiores.

Recuerdo que fue en el 2008 contra Nacional de Monte Hermoso.Esa noche me tocó marcar al norteamericano Byron Wilson, uno de los extranjeros más renombrados de la Liga en aquellos años.

Jugué cinco minutos aceptables, pero mi continuidad recién se dio en el 2009.Era un nivel tremendo.

Había que jugar contra nombres de selección, de primera.

Así fueron los cinco años en Regatas.¿Te llegó una oportunidad en la selección argentina en esos años meteóricos?Pasé por preselecciones argentinas pero nunca tuve la suerte de quedarme, siempre llegaba a los últimos cortes y no lo conseguía.

De 12 me tocaba ser el 13, entonces esa es una espina que me quedó…el poder vestir la camiseta de mi país.

Estuve cerca.Compartí concentración y hasta habitación con Facundo Campazzo, que hoy está en el Real Madrid.

Hubo muchas anécdotas pero la relación no pudo seguir porque cada uno siguió su camino.

Eso se enfría.¿Cómo siguió tu carrera en clubes?Tuve muchas ofertas para salir de Regatas pero intenté hacer el proceso completo en Corrientes.

Finalmente a los 21 me voy a Estudiantes de Concordia, que jugaba el extinto TNA -Torneo Nacional de Ascenso-.El bajar de categoría fue para tener más protagonismo.

Eso me salió bien porque salimos campeones y ascendimos a la A.

Inmediatamente, ya al otro día de cerrar las finales, me llegó una oferta de la Unión de Formosa.Promediaba 20 minutos de juego por partido a los 22 años.

Pero en Unión me quedé un año.A veces me arrepiento de no haber renovado en varios de los equipos que jugué.

La Unión es uno, por ejemplo, pero siempre ponía sobre la mesa las decisiones familiares, de pareja y económicas.

Era cambiante.Admito que soy un tipo que se arriesga mucho y va surfeando las olas en la medida que aparezcan.¿Cómo fue tu primera salida al extranjero?

¿Qué te motivó?Mi primera salida del país fue a Sportivo Luqueño de Paraguay en la temporada 2016/2017.

Fue con la condición de ser el jugador principal del equipo.Esto de recorrer toda Sudamérica se fue dando porque en ese momento tenía muchas ofertas de Argentina pero jugar afuera te seducía económicamente y te pagaban en dólares.

Era una forma de ahorrar.Fue una decisión difícil.

Tuve la fortaleza mental porque sabía lo que quería, además de contar con el apoyo de mi pareja, de mi familia.

Se pasaron buenos y malos momentos, son obstáculos que toca superar.He tenido tres psicólogos deportivos.

Ellos me daban las herramientas para que me adaptara al lugar y me integre socialmente al grupo del equipo.¿Con qué lugar te quedás de los que visitaste y jugaste?Pasé por muchos equipos en un mismo país.

En Colombia, por ejemplo, estuve en cuatro.

Pero sin dudas me quedo con Brasil, con una liga súper competitiva, de mucha fuerza física -jugó en Caxias do Sul.

Tenía que estar 100 por ciento preparado para poder hacerlo, por lo que fue el reto más grande de mi carrera.Afortunadamente lo pude hacer bien.

Estuve todo el campeonato entero pero mi papá se enfermó y tuve que venir de urgencia a la Argentina.

No pude jugar los playoffs.Allá me enfrenté a jugadores de NBA como los brasileños Marquinhos Viera y Alex García, además de extranjeros como Brandon Robinson.

El roce con estos jugadores te da riqueza para mejorar, por eso es importante tenerlo en cuenta.Otro lugar que me gustó mucho fue Búcaros de Bucaramanga, en Colombia.

Me gustó la cultura, el cómo la gente de allá me abrió las puertas.¿Qué te trajo de nuevo para Posadas y por qué aceptaste el desafío de Mitre?

¿Esperabas el llamado?Estaba en constantes charlas con el técnico de Bartolomé Mitre (Matías Martinho) inclusive antes de ascender a la Liga.

Con él hay una relación, hasta compartimos dos equipos -uno en Ecuador y el otro en OTC- y apenas salió campeón ganándole a River, le mandé un mensaje de felicitaciones y le escribí que era el momento de pegar la vuelta.La respuesta fue un 'vamos para adelante' sabiendo que Matías me quería en su equipo.

Así fue que estaba en la disyuntiva de rescindir el contrato en Ecuador y al mismo tiempo dinero para poder volver a mi ciudad, con el detalle de que sería al equipo que nunca pensé que iba a hacerlo.Nací en Tokio y soy hincha de Tokio.

Me enfoqué en volver, lo medité mucho porque venía con una responsabilidad grande pero nunca puse la camiseta de por medio.

Esto es un trabajo, yo vivo de esto, y hay gente cercana que depende de mí.

Ya no tenía dudas con la decisión.Por supuesto que las consecuencias pueden presentarse.

He tenido mensajes de ex jugadores de Tokio que me pidieron explicaciones (entre risas) pero creo que tomé la decisión correcta.

El tiempo lo dirá, por el momento le resto importancia, soy una persona que no futuriza.

En este punto de mi carrera no lo voy a hacer.¿Qué dejaste en Ecuador?Cuenca BC estaba peleando las finales en la primera división de Ecuador.

Justo estábamos por empezar los playoffs y cuando comuniqué mis ganas de salir obviamente que el club no estaba de acuerdo.

El entrenador me entendió pero fue difícil, rescindir un contrato tiene sus consecuencias.

Al final me fui en buenos términos porque siempre priorizo ser buena gente ante todo, dejar en lo alto mi apellido.Estoy seguro, aunque suene ególatra, que nadie puede ensuciarme porque siempre fui disciplinado y respetuoso.

De hecho hay entrenadores que me ponen como referencia en cuanto a lo deportivo y humano; en definitiva eso es lo que queda después de la carrera.¿Con qué te encontraste en Mitre?Llegué hace menos de dos meses, me instalé en el departamento y ya empecé la pretemporada.

Sabía dónde venía, con la gente que me iba a encontrar. El club está haciendo las cosas bien.

Entró en reestructuración, hoy tiene dos deportes fuertes -básquet y fútbol- y va encaminado a ser un proceso exitoso.¿Cuál fue o es tu máxima aspiración como basquetbolista?Tuve dos sueños grandes: jugar en la selección argentina y en Europa.

Estuve muy cerca de cumplirlos, de hecho por problemas de papeles no pude irme a Italia…fue una de las decepciones más grandes.

Pero estoy muy conforme con la carrera que hice hasta acá.

Me caracterizo por tener una motivación en el día a día, sea pequeña o grande, para poder ir cumpliendo objetivos cortos y escalar hasta donde quiero llegar.El sueño que logré cumplir es el de ser profesional.

Fui de anhelar cosas y luchar por ellas.

De chiquito veía la NBA con papá y le decía que quería estar ahí aunque muy pocas personas lo pudieron hacer, pero siempre le busco el lado positivo a lo que sucede o a lo que pueda suceder.¿Sos de mirar básquet internacional?

¿Cuáles son tus referentes?Consumo la Liga Nacional, la Euroliga, la ACB de España y la NBA.Tuve muchos referentes en mi carrera, algunos muy cercanos con los que he compartido equipo, habitación, charlas y asados como el Puma Alejandro Montecchia y el Yacaré Federico Kammerichs -ambos de la Generación Dorada- .Tuve referentes como el puertorriqueño Elías Ayuso, jugador al que miraba sus habilidades y trataba de imitarlo.

Obviamente tengo que nombrar a Manu Ginóbili, crecí viéndolo en la NBA, y a mi papá que jugaba en mi misma posición.¿Tu familia fue un pilar importante para sostenerte en el extranjero?Tengo dos hermanas, una vive en Posadas y la otra en Dubai, además de mi mamá Mónica que hoy está en Buenos Aires.

Ellas fueron pilares importantes junto a mi papá, pero no puedo dejar de nombrar a mi pareja Andrea que siempre estuvo desde hace 17 años acompañándome en todo este trayecto.

Es otro pilar importante que tengo en mi vida, me ayudó mucho en la parte sentimental y deportiva.No quiero dejar de nombrar a Adrián Pensotti, mi amigo de toda la vida.-Saliste campeón de América en el 2011, ¿fue el punto más alto de tu carrera?Sin dudas marcó mi vida.

Llegamos a las finales de la Liga de las Américas con Regatas y nos impusimos a tres equipos -uno puertorriqueño y dos mexicanos- para alzar el título.

Mi protagonismo no era mucho en ese plantel, sentí que fui pieza importante, con intervenciones buenas.

Es el logro que me abrió muchas puertas.Regatas fue un equipo importante pero siento que tuve otros momentos donde me sentí un jugador realizado, haciendo lo que sabía.

Uno de ellos fue el Municipal Puente Alto de Chile.¿Qué recordás de tu paso por OTC en el 2016-2017?Ese paso fue muy lindo porque venía de estar un año parado por una rotura de ligamentos cruzados -rodilla izquierda- jugando para Argentino de Junín en la Liga.

Fue OTC el que me volvió a abrir las puertas de la competencia cuando estaba pensando ya en dejar el básquet.

Me estaba costando mucho volver y hasta me planteé dejar el deporte.

Lo medité por meses.Recuerdo que me integré al plantel profesional de OTC sin saber si podía volver a jugar.

De a poquito me fui adaptando con el apoyo del entrenador Lucas Zurita y al final terminé cerrando una de las mejores temporadas de mi carrera.

Además pudimos contribuir a lo que es hoy el Celeste, un club referencia para todos.PerfilAlejo MontesBasquetbolista-Nacimiento: 5/09/1991.-Desarrolló una extensa carrera con pasos por Argentina, Paraguay, Bolivia, Brasil, Ecuador, Perú, Chile y Colombia.En Argentina jugó en Regatas Corrientes, Estudiantes de Concordia , La Unión de Formosa, Monte Hermoso Basket, Argentino de Junín, Oberá Tenis Club, Estudiantes de Olavarría, Hindú de Resistencia y Comunicaciones de Mercedes.En Sudamérica desfiló por 13 clubes, siendo Cuenca BC su última aventura, en Ecuador.

-Logró los siguientes títulos: Torneo Súper 8 del 2008 y Liga de las Américas 2010-11 con Regatas; TNA 2012-13 con Estudiantes y la Liga de Lima con Regatas de Perú en 2023.

Fuente: El Territorio

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