Con los días más cálidos aumenta la exposición al sol y también los riesgos
Con el incremento de las actividades al aire libre en días más cálidos, especialistas advierten sobre los peligros de la radiación ultravioleta en la piel

Con el incremento de las actividades al aire libre en días más cálidos, especialistas advierten sobre los peligros de la radiación ultravioleta en la piel
Por Vanesa Erbes
Prevenir quemaduras solares es clave para la salud de la piel
También te puede interesar: Bigual llevará sus barras proteicas funcionales a la Media Maratón de PRIMERA EDICIÓN
Con la llegada de los días más cálidos y la proximidad de la primavera, el sol vuelve a ocupar un lugar central en la vida cotidiana. Caminatas, actividades al aire libre y las primeras jornadas de playa o pileta comienzan a formar parte de las rutinas, pero también aumenta la exposición a la radiación ultravioleta, uno de los principales factores de riesgo para el desarrollo del cáncer de piel.
El médico dermatólogo Roberto Garramuño, expresidente de la Sociedad de Dermatología del Litoral, llamó a disfrutar del aire libre con la protección solar necesaria. En ese sentido, remarcó que no se trata de ser "enemigos del sol", sino de conocer sus riesgos y adoptar medidas preventivas.
Uno de los mitos que reaparece cada primavera es la idea de que para obtener vitamina D es necesario tomar sol sin protector. Garramuño explicó que no es así y señaló que una exposición breve, de entre 10 15 minutos diarios y con la debida protección, es suficiente para contribuir a su producción.
También te puede interesar: Video: Nueva York recordó a las víctimas del 11-S con un impactante show de drones
La exposición desmedida al sol es el principal causante de cáncer de piel
La radiación ultravioleta está directamente relacionada con el cáncer de piel. Según un estudio de la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC), dependiente de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 83% de los melanomas cutáneos diagnosticados en el mundo son atribuibles a la radiación ultravioleta. En 2022, año de las últimas estadísticas difundidas, se detectaron alrededor de 332.000 nuevos casos de melanoma y hubo casi 59.000 muertes por la enfermedad.
En Argentina, las estimaciones de Globocan registraron 1.603 nuevos casos de melanoma y 563 muertes durante ese mismo año.
También te puede interesar: Lista de espera: Scaloni aún no anunció los convocados para los amistosos de la Selección Agentina
La protección frente al sol no depende exclusivamente de una crema. El dermatólogo recomendó complementar el uso del protector solar con ropa adecuada, sombreros, anteojos de sol, sombra y la elección de horarios. En particular, explicó que entre las 10 y las 16 se incrementa la radiación ultravioleta B (UVB), asociada al daño solar y al desarrollo de cáncer de piel, por lo que se aconseja evitar la exposición al sol en esta franja horaria. La radiación ultravioleta A (UVA), en cambio, está presente durante todo el día.
La OMS también recomienda adoptar medidas de protección cuando el índice UV alcanza valores de 3 o más, entre ellas reducir la exposición durante las horas centrales del día, buscar sombra, utilizar ropa protectora y aplicar protector solar de amplio espectro.
Garramuño fue enfático, además, al referirse a las camas solares. "Yo no las recomiendo para nada", afirmó. Sobre este punto, la OMS considera cancerígenas tanto la radiación solar como la proveniente de las camas solares, y advierte que el bronceado no es un signo de salud, sino una respuesta de la piel frente al daño producido por la radiación.
También te puede interesar: El "vestido de la venganza" de Lady Di sale a subasta: cuánto vale y por qué es histórico
Los días más cálidos invitan a disfruar al aire libre y es necesario protegerse del sol
Uno de los conceptos que el especialista considera fundamentales es que la piel tiene memoria. Una persona puede pasar años sin advertir consecuencias de la exposición solar y, sin embargo, acumular daños que posteriormente se manifiestan en forma de lesiones. "Los primeros 18 años de la vida está el 80% del daño que hace la radiación ultravioleta en el organismo", sostuvo Garramuño, al explicar por qué muchas lesiones aparecen décadas después de aquellas exposiciones.
Para graficarlo utilizó una comparación sencilla: "Es como seguir agregando agua a un vaso que ya está lleno. Con el organismo pasa lo mismo si se lo expone continuamente al sol", explicó, señalando que esa acumulación de radiación puede terminar favoreciendo la aparición de carcinomas y melanomas.
También te puede interesar: Pondrán en práctica la tarjeta negra en el fútbol: de qué se trata y a quiénes castiga
Por eso, la prevención no debería comenzar recién en la adultez. Las quemaduras solares sufridas durante la infancia y adolescencia son particularmente relevantes y el cuidado debe sostenerse a lo largo de toda la vida.
El riesgo tampoco es igual para todas las personas. Las pieles muy claras, con pecas, ojos claros o cabello rubio o pelirrojo, tienen mayor susceptibilidad frente a la radiación. También aumentan el riesgo la presencia de numerosos lunares, antecedentes familiares de melanoma y determinadas características laborales vinculadas con una exposición prolongada al sol.
La prevención también implica observar el propio cuerpo. Garramuño recomendó prestar atención a cualquier lunar o lesión que presente cambios y recordó la conocida regla ABCDE, utilizada como orientación para detectar lesiones sospechosas: la "A" corresponde a asimetría; la "B", a bordes irregulares; la "C", a cambios de color; la "D", a un diámetro mayor a seis milímetros; y la "E", a evolución o elevación de una lesión.
Pero el especialista también hizo hincapié en una dificultad frecuente: muchas personas no reconocen que una lesión plana también puede ser un lunar y esperan encontrar una protuberancia para consultar.
El diagnóstico temprano es particularmente importante en el melanoma. "Si vos lo detectás precozmente, le salvás la vida al paciente", sostuvo Garramuño, quien señaló que cuando la enfermedad se encuentra en etapas iniciales el pronóstico es considerablemente mejor.
Por eso recomendó que, más allá de las consultas motivadas por alguna lesión puntual, las personas incorporen el control dermatológico como parte de sus chequeos de salud. En pacientes con muchos lunares u otros factores de riesgo, la frecuencia puede ser mayor y existen herramientas como la dermatoscopía digital que permiten realizar un seguimiento de las lesiones y detectar modificaciones.
Aunque la primavera y el verano hacen más evidente la necesidad de cuidarse del sol, la protección no debería limitarse a esos meses. La radiación ultravioleta forma parte de la exposición cotidiana y puede afectar también a quienes trabajan o realizan actividades durante buena parte del día al aire libre.
La OMS señala que la exposición excesiva a radiación ultravioleta provoca daño en el ADN, quemaduras, envejecimiento prematuro de la piel y distintos tipos de cáncer cutáneo. Al mismo tiempo, estima que una proporción importante de estos tumores puede prevenirse mediante medidas adecuadas de protección.
Con la primavera cerca, el desafío no es dejar de disfrutar del sol ni de las actividades al aire libre, sino hacerlo de una manera diferente: con protección, evitando las horas de mayor radiación, sin recurrir a las camas solares y sin ignorar las señales que ofrece la propia piel.
Porque, como resumió Garramuño, el objetivo no es generar temor, sino prevenir.
Fuente: UNO Entre Ríos
- #cultura
- #con
- #los
- #dias
- #mas
- #calidos
- #aumenta
- #exposicion
- #sol
- #tambien
- #riesgos
- #n10280299
- #entre ríos


