Saltar al contenido principal

"Las dos mejores salas de concierto del país están acá": el enorme piropo de Mario Breuer a San Juan

De paso por la provincia para presentar su libro 'Rec & Roll' y dictar capacitaciones con cupos agotados, el ingeniero de sonido y leyenda del rock argentino repasó su carrera y celebró el nivel cultural y gastronómico sanjuanino.

Por Jorge Balmaceda Bucci5 min de lectura
Compartir
"Las dos mejores salas de concierto del país están acá": el enorme piropo de Mario Breuer a San Juan
"Las dos mejores salas de concierto del país están acá": el enorme piropo de Mario Breuer a San Juan · Foto: Tiempo de San Juan

Mario Breuer, leyenda viva del rock argentino desde su rol de ingeniero de sonido y con una enorme experiencia en la producción discográfica en toda América Latina, contempla la arquitectura que lo rodea sentado en el hall del Teatro del Bicentenario. Se le complica ocultar su asombro.

Nada más comenzar la charla con Tiempo de San Juan, lo suelta: "Me impresiona mucho por el altísimo nivel técnico y profesional que tiene en la construcción y en el armado. Yo hoy por hoy, de lo que conozco de salas de concierto en la Argentina, las dos mejores salas están acá en la ciudad de San Juan". El Teatro del Bicentenario y el Auditorio Juan Victoria, los piropeados.

El hombre que moldeó el sonido de obras cumbres del rock nacional y otros géneros llegó a la provincia con una agenda completa: presentar su libro Rec & Roll en la Feria del Libro de Rawson y dictar capacitaciones intensivas.  Y es que, para él, la docencia es el motor original de su carrera profesional.

"Cuando me fui a estudiar a Estados Unidos no fue para venir y grabar discos, sino para venir y enseñar. Enseñé un montón, pero también terminé grabando un montón de discos", repasó con una simpatía atrapante el eximio sonidista que trabajó junto a Charly García, Sumo, Soda Stereo, Los Fabulosos Cadillacs, Mercedes Sosa, Los Abuelos de la Nada, Los Ratones Paranoicos, Fito Páez, Los Enanitos Verdes, Andrés Calamaro, Los Pericos, Los Auténticos Decadentes y León Gieco, entre otros.

En el curso de mezcla y mastering que brindará -con cupos totalmente agotados- su premisa será contagiar criterio: "Soy muy insistidor de que los productores y los ingenieros de sonido tengan un sonido propio, que no copien. Hoy uno escucha música y se ha homogeneizado el sonido de muchas músicas, incluso de distintos estilos. Que cada disco que voy a poner tenga el bombo sonando igual, la guitarra acústica sonando igual y la voz con los mismos efectos me parece aburrido. Me aburre".

Su método docente esquiva el mandato técnico rígido: "No les muestro qué micrófono tienen que poner o cómo tienen que ecualizar; prefiero bajarles información un poco más sensible de criterios, de conceptos, y que ellos decidan cómo procesan para armar su propia propuesta".

Esa misma filosofía la traslada a la producción artística, un terreno donde reivindica el valor de la incertidumbre. "Si yo supiese cuál es el truco para que un tema sea exitoso estaría dando esta entrevista desde la Luna, porque me alcanzaría para comprarme la Luna y los cohetes. Por suerte hay muchas cosas inciertas en el mundo de la música y eso me divierte", confesó entre risas.

Dentro de las cuatro décadas de historia que atesora Breuer, su vínculo profesional y humano con Charly García ocupa un lugar de privilegio. Fueron cerca de tres décadas y media de trabajo codo a codo, compartiendo larguísimas jornadas de estudio en Buenos Aires y viajes a Nueva York para finalizar producciones históricas.

La relación con el genio del rock nacional marcó su vida: "Trabajar con músicos como Charly García, que nos sentábamos a grabar y me pedía mi opinión... Charly es mi ídolo desde que soy adolescente, y de golpe lo tenía diciéndome '¿Qué te parece?, ¿te gusta esto o qué le pondrías vos?'. Es un poco fuerte".

Ese trabajo diario terminó por transformar la admiración en una camaradería sincera: "Mi exigencia y mi necesidad de hacer bien mi trabajo, dejaron el cholulismo totalmente de lado. De pronto el flaco que está al lado mío es un compañero de trabajo, no mi ídolo de la adolescencia. Por suerte, con muchos artistas hemos trabajado, nos fuimos de gira y son todos amigos".

Con el paso del tiempo y miles de horas de grabación, la música de Charly pasó a formar parte del propio ADN de Breuer, al punto de perder la noción exacta de cada sesión. "Trabajé 35 años con Charly García, pero hay temas que grabé yo y hay temas que no grabé yo. Ya ni me acuerdo cuáles son. Tengo tan incorporada esa música que ya no recuerdo muchas cosas", comentó con naturalidad, comparando esa saturación de datos con el impacto de las pantallas en la memoria RAM de la sociedad actual.

Cocinero apasionado desde hace más de dos décadas en su hogar, Mario trazó un puente conceptual directo entre el arte de mezclar sonidos y la gastronomía. "Tengo una carpeta dentro de mi computadora llena de 'plugins', que son los procesadores y los efectos, y tengo lo mismo en mi cocina, pero son condimentos. Hay mucha relación entre mezclar una canción o un disco y cocinar un plato o un banquete", explicó.

Su llegada a la provincia también reactivó una fascinación sensorial con los sabores locales. "Hay algo de San Juan que cala mucho más hondo en mí y es en el lado gastronómico: me vuelve loco el aceite de oliva sanjuanino. Casi siempre tengo, es más, en algún momento creo que voy a salir a comprarme algunos bidones de esos grandotes", confesó, al tiempo que elogió los vinos de bodegas boutique sanjuaninas y la calidez de amigos locales como el 'Negro' Ortiz.

Al repasar su camino, el legendario sonidista se queda con el afecto acumulado y la satisfacción del deber realizado. "Yo me sentaba todos los días enfrente de una consola para hacer discos que sean inolvidables. Esa era mi misión: hacer discos que perduren en la historia. Mi viejo me decía: 'Nadie se acuerda de la gente que tiene plata; la gente se acuerda de la gente que dejó un surco en su paso por la vida'. Usó la palabra surco, que es lo mismo que tiene un disco adentro. Bueno, yo he dejado mucho surco", concluyó.

A ello le sumó haber aportado a la transformación de la industria nacional: "La otra misión era enseñarles a mis pares a grabar mejor. Hoy los discos argentinos son el ejemplo de todo el mundo. Dejamos de copiar para ser copiados. Hay está lleno de ingenieros que son mejores que yo, y eso a mí me da mucho orgullo. Misión cumplida".

Video: ¡apareció un remolino en San Juan!

Video: ¡apareció un remolino en San Juan!

Fuente: Tiempo de San Juan

  • #espectaculos
  • #las
  • #dos
  • #mejores
  • #salas
  • #concierto
  • #del
  • #pais
  • #estan
  • #aca
  • #elogio
  • #mario
  • #breuer
  • #san
  • #juan_1790964222
  • #san juan

Te puede interesar

Newsletter Pulso Federal · Diaria

La radiografía política y económica del país, todos los días en tu casilla.

Análisis federal, indicadores y la mirada del interior sobre la agenda nacional. Para tomadores de decisión, periodistas y ciudadanos exigentes. Sin spam.

Te suscribís y podés cancelar cuando quieras.