Saltar al contenido principal

Una joven tucumana representó a la Argentina en un proyecto espacial con destino a la órbita lunar

Desde el sur de Tucumán hasta la India. Ese fue el recorrido que realizó Eowlyn Ornella Montenegro, una estudiante de 18 años del Instituto Técnico de

Por Eduardo Vitali3 min de lectura
Compartir
Una joven tucumana representó a la Argentina en un proyecto espacial con destino a la órbita lunar - El
Una joven tucumana representó a la Argentina en un proyecto espacial con destino a la órbita lunar - El · Foto: El Federalista

Eowlyn Ornella Montenegro tiene 18 años, estudia en el Instituto Técnico de Aguilares y fue la única argentina seleccionada para participar de ShakthiSAT, una iniciativa internacional que prepara tecnología para una futura misión espacial.

Desde el sur de Tucumán hasta la India. Ese fue el recorrido que realizó Eowlyn Ornella Montenegro, una estudiante de 18 años del Instituto Técnico de Aguilares (ITA), dependiente de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), que se convirtió en la única representante de la Argentina en ShakthiSAT, un proyecto impulsado por la organización Space Kidz India.

La iniciativa reunió a jóvenes de distintos países con el objetivo de capacitarlos en áreas vinculadas con la tecnología espacial y avanzar hacia una futura misión en órbita lunar. La convocatoria original alcanzó a representantes de 108 naciones, aunque los problemas económicos asociados con los viajes redujeron la participación a jóvenes de alrededor de 70 países.

También te puede interesar: Adiós a la papada: cinco ejercicios para tonificar el cuello y la mandíbula después de los 50

Para Montenegro, el viaje no quedó limitado a una experiencia académica. La estudiante tuvo participación directa en distintas etapas técnicas del proyecto y trabajó sobre componentes que forman parte de la arquitectura de un satélite.

Durante las primeras jornadas, recibió capacitaciones teóricas sobre satélites y cargas útiles, con contenidos que profundizaron la preparación previa al viaje. El programa contempló la construcción de dos dispositivos de diferentes dimensiones: uno de 12 unidades y otro de una unidad.

La experiencia cambió de modalidad a partir del tercer día, con el inicio del trabajo práctico en laboratorio. Las participantes fueron distribuidas en distintos equipos para cumplir tareas específicas. Montenegro completó la labor asignada a su grupo y después pasó por los demás sectores hasta participar en las cuatro áreas técnicas previstas por el proyecto.

También te puede interesar: Samsung Galaxy S26 Ultra más barato: el precio tras el lanzamiento del iPhone 18 Pro Max

Una de sus tareas consistió en realizar el bobinado de un magnetorquer, un componente que permite controlar la orientación de pequeños satélites a partir de su interacción con el campo magnético terrestre. La tarea incluyó las medidas de protección necesarias frente a descargas electrostáticas.

También trabajó sobre el sistema de generación de energía. Allí soldó las placas solares del sistema de vuelo sobre una placa de circuito impreso (PCB) correspondiente al sistema de ingeniería.

Otro de los momentos centrales fue su participación en el armado del modelo de ingeniería, una réplica funcional del dispositivo que queda en tierra. Ese modelo permite efectuar pruebas, diagnósticos y controles antes y durante la misión, además de servir como referencia ante posibles inconvenientes con el satélite que viaje al espacio.

También te puede interesar: Buscan determinar quién escribió la inquietante pintada en un baño de una escuela de Villa San Damián

La formación incluyó además una instancia vinculada con la programación. Montenegro intervino en el desarrollo del código de uno de los chips que integrarán el sistema de vuelo. El código elaborado por la joven tucumana formará parte del sistema del vehículo espacial que será enviado al espacio.

Al finalizar las jornadas técnicas, la estudiante rindió el examen correspondiente a la capacitación y aprobó la evaluación sobre los conocimientos adquiridos durante el programa.

Pero la experiencia internacional también tuvo una dimensión que excedió los aspectos técnicos. Montenegro debió comunicarse en inglés con estudiantes de distintos países, con diferentes culturas y acentos. Ese intercambio le permitió establecer vínculos con otros jóvenes interesados en la ciencia y la tecnología, con quienes mantiene contacto para futuros proyectos.

También te puede interesar: Revocaron el habeas corpus que suspendía la aplicación del nuevo Régimen Penal Juvenil en Buenos Aires

Antes de regresar a la Argentina, la estudiante también tuvo la posibilidad de conocer algunos de los principales sitios históricos de la India, entre ellos el Taj Mahal.

Ahora, de regreso en Aguilares, Montenegro suma a su formación técnica una experiencia poco habitual: haber participado de manera directa en la construcción y programación de tecnología destinada a un proyecto espacial internacional.

Su recorrido comenzó en una institución técnica del sur tucumano y llegó hasta uno de los programas internacionales que busca formar a la próxima generación de especialistas en tecnología espacial.

También te puede interesar: La Selección Argentina confirmó a los tres rivales de sus próximos amistosos

Más Noticias

También puede interesarte

Fuente: El Federalista

  • #politica
  • #una
  • #joven
  • #tucumana
  • #represento
  • #argentina
  • #proyecto
  • #espacial
  • #con
  • #destino
  • #orbita
  • #lunar
  • #tucuman

Te puede interesar

Newsletter Pulso Federal · Diaria

La radiografía política y económica del país, todos los días en tu casilla.

Análisis federal, indicadores y la mirada del interior sobre la agenda nacional. Para tomadores de decisión, periodistas y ciudadanos exigentes. Sin spam.

Te suscribís y podés cancelar cuando quieras.